Miguel I de Portugal

Miguel I de Portugal
Rey de Portugal
Retrato de D. Miguel de Bragança, 1848.png
Miguel de Braganza, el depuesto rey de Portugal.
Información personal
Nombre secular Miguel María del Patrocinio Juan Carlos Francisco de Asís Javier de Paula Pedro de Alcántara Antonio Rafael Gabriel Joaquín José Gonzaga Evaristo de Braganza y Borbón
Reinado 28 de junio de 1828
26 de mayo de 1834
Nacimiento 26 de octubre de 1802
Lisboa, Flag Portugal (1830).svg Reino de Portugal
Fallecimiento 14 de noviembre de 1866
(64 años)
Karlsruhe, Flagge Königreich Württemberg.svg Reino de Würtemberg
Entierro Panteón de los Braganza
Predecesor María II de Portugal
Sucesor María II de Portugal
Familia
Casa real Casa de Braganza
Padre Juan VI de Portugal
Madre Carlota Joaquina de Borbón
Consorte Adelaida de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg
Descendencia María Asunción
María de Jesús
María de las Nieves
Miguel
María Teresa
María José
Adelgunda
María Ana
María Antonia
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Miguel I de Portugal, apodado «el Absolutista» (de nombre completo: Miguel Maria do Patrocínio João Carlos Francisco de Assis Xavier de Paula Pedro de Alcântara António Rafael Gabriel Joaquim José Gonzaga Evaristo de Bragança e Bourbon) ( Lisboa, Portugal 26 de octubre de 1802Karlsruhe, Alemania, 14 de noviembre de 1866) fue rey de Portugal durante la guerra civil portuguesa.

Después de su derrota en las guerras liberales que duraron entre 1828 y 1834, y su consecuente rendición en Evoramonte, fue despojado de su estatus de miembro de la realeza y los tribunales declararon que el entonces ya exinfante Miguel y todos sus descendientes estuvieran siempre excluidos en la sucesión al trono portugués y bajo pena de muerte si regresaban a Portugal. La Ley de Expulsión de la rama miguelista también fue promulgada por la República Portuguesa.

Primeros años de vida

Era el segundo hijo del rey Juan VI de Portugal y fue rey de Portugal entre 1828 y 1834 durante la Guerra civil portuguesa.

Miguel no estaba destinado a ser rey de Portugal, pero su hermano mayor, el príncipe Pedro de Braganza, renunció a la sucesión para proclamar la independencia de Brasil, al cual separó políticamente de Portugal en 1822, fundando Pedro el Imperio de Brasil como estado autónomo. Ante ello, la sucesión al trono lusitano recayó en la sobrina del conservador príncipe Miguel y él fue llamado a ser regente durante su minoría de edad.

Miguel de Braganza era un admirador del canciller Metternich de Austria y políticamente un conservador que creía en la monarquía absoluta y que rechazaba todo intento de otorgar poder político a la población al alegar que la ignorancia de las masas hacía conveniente un rey de poderes omnímodos que asegurase la estabilidad del país.

Lideró dos revoluciones contra su padre en la década de 1820, la Vilafrancada, con la cual consiguió que las Cortes liberales de 1820 fueran disueltas y se devolviera a su padre el poder real absoluto; pocos meses después el príncipe Miguel dirigió la fallida Abrilada para dominar las decisiones del propio Juan VI en tanto el rey se negaba a derogar la Constitución de 1820 y restablecer el absolutismo, huyendo Miguel al exilio en Austria con esta última sublevación.[1]

Durante su estancia en Austria el príncipe Miguel trabó conocimiento personal con el absolutista canciller austriaco Clemente de Metternich y se adhirió plenamente a sus ideas.[1] Cuando Miguel llegó a Lisboa asumió el rol de lugarteniente general del Reino pero sólo con gran dificultad y voz entrecortada participó en el juramento de lealtad a la Constitución cuatro días después, quedando la incógnita de si Miguel aceptó o no ese juramento.

Finalmente, ante las demandas aristócratas absolutistas, Miguel disolvió las Cortes el 13 de marzo de 1828,[1] sin convocar otras nuevas, ganando apoyos entre la nobleza absolutista y el clero hasta que el 28 de junio de 1828 fue proclamado monarca absoluto, aboliendo la constitución establecida por su hermano Pedro y expulsando del trono a su sobrina María; tras algunos breves combates, Miguel impuso su autoridad en todo el país, salvo la isla de Madeira.

Miguel intentó conseguir ayuda internacional para su régimen, pero el gobierno del duque de Wellington en el Reino Unido cayó en 1830, justo antes de que concediera el reconocimiento oficial a Miguel como monarca. En 1831, Pedro de Braganza abdicó del trono del Imperio de Brasil y se trasladó a las islas Azores, desde donde lanzó ataques navales a Portugal hasta que logró desembarcar una fuerza apreciable e inició una guerra civil entre ambos hermanos. Tras tres años de guerra civil, Miguel perdió gran cantidad de partidarios debido a su régimen excesivamente violento y brutal, además de perseguir a súbditos de Gran Bretaña o Francia por sospechas de liberalismo, lo cual hizo que ambos gobiernos le retirasen su apoyo. Incluso llegó a una alianza informal con el infante Carlos María Isidro de Borbón, que dirigiría las Guerras Carlistas en la vecina España, lo cual le ganó a Miguel la enemistad del rey español Fernando VII.

Casi sin apoyos internos o externos, y con varias derrotas militares, Miguel se vio obligado a abdicar el 26 de mayo de 1834 y fue enviado al exilio por el vencedor Pedro.[1]

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