Miguel Gila

Miguel Gila
Falla Regne 2013 - 7.jpeg
Estatua de Miguel Gila en las Fallas de Valencia de 2013"
Información personal
Nombre de nacimientoMiguel Gila Cuesta
Otros nombresGila, El Maestro
Nacimiento12 de marzo de 1919
Madrid, Flag of Spain.svg España
Fallecimiento13 de julio de 2001
(82 años)
Barcelona, Flag of Spain.svg España
NacionalidadEspañola Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónEscritor, historietista y actor de cine Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
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Estatua de Miguel Gila en las Fallas de Valencia de 2014

Miguel Gila Cuesta (Madrid, 12 de marzo de 1919-Barcelona, 13 de julio de 2001) fue un actor, humorista y dibujante de historietas español.

Biografía

Gila nació en el distrito de Tetuán de Madrid y posteriormente se crio con sus abuelos en el barrio de Chamberí. Huérfano de padre, pues falleció antes de que él naciera, y con dificultades económicas en su hogar, abandonó los estudios a los 13 años. Su primer trabajo fue de empaquetador de café y chocolate, y después, de aprendiz de pintor de coches; de allí, pasó a trabajar a los Talleres Boetticher y Navarro, en donde alcanzó el cuarto grado de aprendiz. Compatibilizó sus trabajos con estudios de dibujo lineal en la escuela nocturna de Artes y Oficios. Después de la guerra, al salir de la cárcel, fue fresador en Construcciones Aeronáuticas SA (CASA), en Getafe.

Al estallar la Guerra Civil, como militante de las Juventudes Socialistas Unificadas, se alistó como voluntario en julio de 1936 en el Quinto Regimiento de Líster.

En el Viso de los Pedroches (Córdoba), fue puesto frente a un pelotón de ejecución y logró salvar la vida. El fusilamiento se produjo al anochecer de un día lluvioso y los integrantes del piquete estaban borrachos, por lo que no le acertaron los disparos. Gila se hizo el muerto y logró sobrevivir. En su libro de memorias 'Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados' (1995) relata así aquel episodio:

Nos fusilaron al anochecer; nos fusilaron mal. El piquete de ejecución lo componían un grupo de moros con el estómago lleno de vino, la boca llena de gritos de júbilo y carcajadas, las manos apretando el cuello de las gallinas robadas con el ya mencionado Ábrete Sésamo de los vencedores de batallas. El frío y la lluvia calaba los huesos. Y allí mismo, delante de un pequeño terraplén y sin la formalidad de un fusilamiento, sin esa voz de mando que grita: "¡Apunten!, ¡fuego!", apretaron el gatillo de sus fusiles y caímos unos sobre otros. Catorce saltos grotescos en aquel frío atardecer del mes de diciembre. Las gallinas tuvieron poco tiempo para respirar, el que emplearon los del piquete de ejecución en apretar sus gatillos. Y sobre la tierra empapada por la lluvia, nuestros cuerpos agotados de luchar día a día".[1]

Posteriormente fue hecho prisionero y trasladado a un campo de prisioneros en la localidad cordobesa de Valsequillo. Poco después, en diciembre de 1938, fue hecho prisionero en Extremadura.

Creo —es decir, estoy seguro— que mi identidad política terminó en diciembre del año 1938, en el frente de Extremadura, cuando, unos instantes antes de caer prisionero en manos de los moros de la 13.ª División del general Yagüe, tuve que romper mi carné de las Juventudes Socialistas; pero la ideología que mamé en mi niñez, en mi casa de gente humilde y en las fábricas o talleres donde trabajé, sigue latente en mí. Lo que van a leer es el testimonio de un hombre que fue joven en una generación en la que el hambre, las humillaciones y los miedos eran los alimentos que nos nutrían.[1]

Fue internado hasta mayo de 1939 en el campo de prisioneros de Valsequillo. Pasó después por la cárcel de Yeserías, Santa Rita en Carabanchel, desde donde llevaban a los reclusos a construir la que fue la cárcel de Carabanchel y, finalmente, estuvo preso en la de cárcel de Torrijos, donde coincidió con el poeta Miguel Hernández; a continuación, cumplió un servicio militar de cuatro años.

Empezó su trabajo como humorista gráfico en la revista universitaria salmantina llamada, en honor a la obra de Hesíodo, "Trabajos y días", que surgió al socaire de las tertulias sabatinas de la Exedra. Más tarde publicó en La Codorniz y en Hermano Lobo. Según su autobiografía, el éxito en los escenarios le llegó en 1951, cuando actuó en Madrid como espontáneo en el teatro de Fontalba, donde contó un improvisado monólogo sobre su experiencia como voluntario en una guerra. En la década de1950, actuó en la radio.

En 1962, se "exilió" según sus palabras "por un empacho de dictadura" y fijó su residencia en la ciudad argentina de Buenos Aires. Allí puso en marcha una compañía de teatro y en México la revista satírica "La gallina" y también se destacó por sus actuaciones unipersonales en el programa Sábados circulares. Realizó varias giras por toda Latinoamérica; en Venezuela, participó en el programa de humor "Radio Rochela" en Radio Caracas Televisión, invitado por Tito Martínez del Box, y desde 1977, actuó también por España, a donde regresó definitivamente en 1985.

Además de trabajar en los guiones de "El ceniciento" y "El hombre que viajaba despacito", Gila tomó parte en el de la película de animación de 1979 "Historias de amor y masacre", dirigida por (Jordi Amorós), con guion de Gila, Chumy Chúmez, Ivà y Jaume Perich, y con dibujos de todos ellos.[2]

El modo más frecuente de expresar su humor era mediante figurados (en realidad, ) al teléfono, cuyo costumbrismo ingenuo tocaba a veces con el surrealismo. Cabe destacar que no utilizaba palabras malsonantes o polémicas. En sus fingidos diálogos telefónicos, tenía una muletilla que se ha hecho famosa: "¡Que se ponga!".

Falleció en 2001 en Barcelona, a causa de una insuficiencia respiratoria debida a una enfermedad pulmonar crónica que sufría.[3]

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