Miguel Ángel Solá

Miguel Ángel Solá
Miguel Ángel Solá.jpg
Miguel Ángel Solá en el año 2009
Información personal
Nombre de nacimiento Miguel Ángel Solá Vehil Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 14 de mayo de 1950 (66 años)
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Nacionalidad Argentina y española Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge Blanca Oteyza ( 1995- 2011)
Pareja Paula Cancio ( 2012-)
Hijos 3, María Luz y Cayetana Solá García de Oteyza (1996 y 2000); Adriana Solá Cancio (julio de 2013)
Información profesional
Ocupación Actor Ver y modificar los datos en Wikidata
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Miguel Ángel Solá Vehil ( Buenos Aires, 14 de mayo de 1950) es un actor de cine, televisión y especialmente teatro. Durante su prolífica y multipremiada carrera ha logrado una importante notoriedad internacional, y es considerado uno de los actores más destacados de su país y de España.

Biografía

Sus orígenes

Nació en el Sanatorio Otamendi de la Ciudad de Buenos Aires y se crió en un departamento de la calle Arenales 1749. Pertenece a una tradicional familia del teatro catalán que emigró a principios del siglo XX a Argentina, concretamente él supone la novena generación de actores (sexta comprobable con fotografías) y según sus propias palabras, toda su sangre es catalana. Su padre era conocido como el Chino Solá, y fue durante más de 50 años jefe de boletería del teatro Maipo de Buenos Aires (ayudó con dinero propio a Luis César Amadori en la compra del teatro pero luego no quiso asociarse, prefirió que le devolviera el dinero y le recompensó con la jefatura de la boletería). Su madre fue Paquita Vehil, una actriz de cine y teatro que por sus repetidos intentos de maternidad (hasta 6 fallidos) se distanció unos años de su profesión y ya después le resultó difícil conseguir papeles; aunque hasta sus últimos años intervino en cine, falleciendo por cáncer en 1971, cuando tenía 54 años y Solá estaba a punto de cumplir 21 (y según confiesa, vivió con miedo a esa enfermedad hasta que superó esa edad de su madre).

Sus dos tíos maternos fueron actores que literalmente nacieron en teatros, ya que su abuela apuró el trabajo hasta ponerse de parto. Su tío Juan Vehil nació en el Teatro Rivera Indarte de Córdoba, actualmente conocido como Teatro Libertador General San Martín. Fue actor y director teatral con vasta trayectoria (luego cambió su labor actoral y puso la Librería Vehil en pleno centro porteño, en Santa Fe y Callao). Sobrino también de la talentosa Luisa Vehil (1912-1991), nacida en el camarín del Teatro Solís de Montevideo y una de las decanas del teatro y cine argentinos, a la que Solá adoraba. Con su tía llegó a trabajar (ella con 70 años y en silla de ruedas). Los hermanos Luisa, Paquita y Juan actuaron juntos en una recordada obra en 1945, Las falsas confidencias. El abuelo materno fue el actor Juan Vehil, nacido en Cataluña donde era un abogado que estudiaba arquitectura y un día se deslumbró con un circo y "se escapó" con él. Viajó a Argentina donde se casó con la actriz Juana Tressols (abuela de Solá). Él murió muy joven por tuberculosis a los 34 años en Córdoba. Sus bisabuelos fueron igualmente actores: Dolores Dardés, nacida también en España y Francisco Tressols. Su hermana Mónica Vehil también es actriz, aunque en los últimos veinte años ya no ejerce como tal.

Inicios

Al poco de nacer ya se subió a las tablas del teatro en Buenos Aires, pues siendo un bebé "participó" durante meses en una obra con su tía Luisa Vehil, El carro de la basura (era un bebé que metían en el carro). De adolescente hizo alguna incursión en radio y con 11 años una voz en off para otra obra de su tía en el Teatro Liceo: Ana de los milagros; donde en 1961-2 le puso voz al hermano de Ana Sullivan. En cualquier caso, en principio no manifestó gran atracción por el mundo del teatro, incluso sentía algo de rechazo por las horas que le robó de su madre. Estudió hasta terminar terciaria y licenciarse en Relaciones Humanas. Obtuvo su primer trabajo como cadete en una editorial, pero con 20 años leyó en un diario un aviso del Instituto de Arte Moderno, que necesitaba cubrir dos plazas de actores. Respondió y le eligieron para el papel protagónico, iniciándose así en el teatro independiente en 1971, con la obra La noche de los ratones crueles. La noche del estreno su abuela y su tía -ambas actrices- se sentaron muy atentas en la tercera fila. Al ir a saludarle después al camarín, coincidieron con el crítico Ernesto Raso Caprari, quien le dijo: «Estuviste genial. Pero como tu tía, olvidate...».

Poco después, en 1973 comenzó en televisión con Lo mejor de nuestras vidas, nuestros hijos. Ese mismo año actuó en El sol y la luna y Los retratos. En 1974 hizo Greta Garbo, quien diría está bien y vive en Barracas dirigida por Andrés Percivale.

Primera etapa en Argentina

En 1976 saltó a la fama y se convirtió en toda una celebridad en su país con la pieza teatral Equus de Peter Shaffer dirigido por Cecilio Madanes en el teatro Ateneo, compartiendo cartel con Duilio Marzio durante varias temporadas. La obra se estrenó en múltiples ciudades del mundo con la misma puesta en escena, y la labor de Solá fue elegida por una prestigiosa revista norteamericana como el mejor trabajo actoral junto al de Anthony Hopkins. La obra se puso en escena en plena Dictadura Militar, fue muy cuestionada por los militares que usurparon el gobierno en aquellos años, y se levantó en esa primera etapa porque en La Plata le pusieron una bomba.

Estuvo casado brevemente con la actriz Susú Pecoraro, protagonista entre muchas otras películas, de Camila y Tacos altos, esta última junto a Solá, una vez separados, en 1985 y dirigidos por Sergio Renán.

Consagrado como el más promisorio actor de su generación, se destacó en teatro: El águila de dos cabezas con Bárbara Mujica (dir. Carlos Carella en 1978), Capítulo segundo (dir. Luis Agustoni, 1979), El hombre elefante con Soledad Silveyra, con quien mantuvo una relación sentimental (dir. Emilio Alfaro, 1980-81) o Trampa mortal (dir. Daniel Tinayre, 1981-82).

En 1982-83 repitió el éxito de Equus, esta vez a las órdenes de Arturo García Buhr y tras ganar una dura batalla judicial de 5 años al empresario Alejandro Romay por el cobro de la primera etapa de la obra, rechazó el dinero que la justicia le reconoció y lo canjeó por retomar la obra. A los pocos días de su exitosa representación en Mar del Plata, sufrió un accidente durante la función al caer tras subirse al compañero que hacía de caballo, y tuvo que ser operado de urgencia, reincorporándose a los pocos días.

En enero de 1983 estrena Camino negro, un texto de Oscar Viale dirigido por Laura Yussem, en el por entonces llamado Teatro Blanca Podestá (actual Multiteatro). La protagoniza en el papel de un camionero que mantiene una violenta relación con su autoritaria y distante gerenta de personal ( Betiana Blum). Se ven obligados a pasar la noche en una gomería, a cargo de un oscuro personaje ( Juan Leyrado). Es un drama negro de manipulación psicológica, aunque con trazas de humor. Se trata de una radiografía de la Argentina de los años 80. De hecho, sufrió demoras en su estreno por las condiciones políticas y sociales del país ante un texto de clara denuncia social. A los tres meses deja la obra por una dolencia cervical y además tuvo un desencuentro con los productores.

En 1983 trabaja en televisión para Canal 13 en "Compromiso", un ciclo de unitarios con elencos rotativos dirigido por Rodolfo Hoppe. Participa en la mayoría de sus capítulos, junto a Susú Pecoraro y Ricardo Darín entre otros.

En esos años no dejó de hacer cine, y en esa primera etapa de los 80 destaca en 1984 Asesinato en el Senado de la Nación, dirigida por Juan José Jusid. En ella interpreta al protagonista, el asesino y ex-policía Ramón Valdés Cora, obteniendo el premio al mejor actor en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

En 1985 entra a formar parte de "La Típica en Leve Ascenso", grupo multimediático integrado por actores, músicos, escritores, pintores, técnicos... En principio lo componen Alejandro Guanella, Fabián Luque y Oscar Righi (integrantes del Trío Mitote que luego se fusionan con el nombre de "La típica..."). Posteriormente se sumarán otros: Daniel Giménez, Calvin Grassano, Oscar de la Peña, Carlos Sturze, Juan Leyrado, Alicia Leloutre y otros artistas hasta llegar a componer un grupo creativo de 18 personas. En ese contexto, desde 1986 a 1997 pone en escena hasta 15 formas diferentes de Vida, Obra, Sexo y Arte de Alberto Carlos Bustos (personaje de incomprobable existencia), una serie de espectáculos, de poesía, música, canciones y pintura, escritos, dirigidos y actuados por Solá, paralelamente a otros espectáculos en horarios de trasnoche. El grupo incluso publicó en 1989 un disco con canciones originales y gran desparpajo en sus letras. En cooperativa y para disponer de un espacio donde actuar, construyeron el primer teatro barrial de Buenos Aires, llamado “Callejón de los deseos”, en la calle Humahuaca, 3759. Desde su inauguración en 1993 cobijó las más diversas manifestaciones de teatro y danza, siempre con un sello: el de aportar aires de renovación al panorama del teatro porteño. En este proyecto se involucró Solá desde el principio con todo su esfuerzo, que fue mucho porque coincidió con la época de hiperinflación y finalmente resultó muy costoso. Tras irse del país y disolverse el grupo, el teatro se vendió (todavía está en funcionamiento, ahora con el nombre "Espacio Callejón").

Esos años combina sus trabajos con La típica con otros proyectos. En teatro destaca Federico García viene a nacer, de Rodolfo Braceli, estrenada en agosto de 1986. La protagoniza en el memorable papel de Federico García Lorca, y aunque le cuesta aceptar el reto tras varios años de retiro de las tablas por su problema cervical, obtiene una inesperada repercusión crítica y de público, renovando por meses cuando en principio se pensó para cuatro representaciones.

En 1988 es reclamado desde España para un clásico, Julio César de Shakespeare en versión de Manuel Vázquez Montalbán, dirigida por Lluís Pasqual y estrenada en marzo de ese año en el madrileño Teatro María Guerrero del Centro Dramático Nacional, donde interpreta a Marco Antonio y trabaja junto a Emilio Gutiérrez Caba entre otros.

En 1988-89 protagoniza la primera adaptación al castellano de la obra rusa Sin testigo de Sofía Prokofieva, dirigida por Inda Ledesma y junto a Susú Pecoraro. Estrenada en la primavera de 1988 también en el Teatro Blanca Podestá, interpretan a un matrimonio que se reencuentra en su antiguo domicilio, donde recuerdan con nostalgia y dolor la rutina que adornó sus horas más felices. Fue un éxito en Argentina e hicieron una gira internacional de 8 meses que les llevó por muchos países latinoamericanos, Nueva York y España (actuaron en el Festival de Otoño de Madrid y de gira por el país).

Por esa época entra a formar parte de otro colectivo autodenominado "Errare Humanum Est", integrado por prestigiosos actores como Dario Grandinetti, Juan Leyrado, Hugo Arana y el dramaturgo Manuel González Gil. Así producen su nuevo éxito teatral entre 1990-94, Los mosqueteros del rey, una comedia escrita y dirigida por el propio González Gil. Es la historia de cuatro rascas, como llaman a los actores buscavidas. En un principio era una obra infantil, pero acabó gustando tanto a los adultos que se hizo también en horario nocturno, con récord de taquilla. Tras varios años, Solá sería reemplazado por Jorge Marrale.

En cuanto a televisión, tuvo pocas propuestas durante buena parte de la década de los ochenta. A partir de 1989 cambió esa suerte. Ese año interpretó a Pablo Podestá en Personas y personajes para ATC y poco después en 1990-1992 destacaría su trabajo en Atreverse (Telefé). Fue un ciclo televisivo semanal dirigido por Alejandro Doria, con elencos rotativos y diferentes temáticas en cada episodio. Intervino en varios, pero destacó especialmente en el capítulo "Damas y Caballeros" con su papel de Beatriz, que renegaba de su consideración de travesti, sin temer a decir grandes verdades a una familia porteña estereotipo de la política corrupta, que tenía por matriarca a la gran China Zorrilla. Con esa interpretación dejó honda huella y ganó el Martín Fierro en el rubro Mejor Actor Dramático. Fue sin duda el primer signo de aprobación de esa condición sexual en Argentina.

Entre noviembre de 1990 y julio de 1991 se rodaron los 110 capítulos de la telenovela El oro y el barro, escrita por Jorge Bellizzi y dirigida por Diana Álvarez. Fue una coproducción hispano-argentina entre Reytel y Antena 3 TV. Se emitió entre 1991 y 1992 en el Canal 9 argentino y en Antena 3 en España, con gran éxito y muy buena acogida en ambos casos. Es la primera telenovela que trata la Guerra Civil española. La protagoniza Solá en el impecable papel del malvado pintor Sergio Castelli, un psicópata que lleva una doble vida. Casado con la joven española Pilar ( Susana Buen), se obsesiona con una de sus hermanas menores, Mariana. Planea asesinar a su mujer y raptar a su cuñada. Intenta arruinar la vida del novio de ésta, un joven profesor ( Darío Grandinetti). Las hermanas son nietas de un fascista gallego, que sufre por el amor de su hija con un republicano. Se ven obligadas a viajar a Argentina y buscan desesperadamente a su madre María Belén ( Perla Santalla), amnésica a raíz de un accidente hace años. No saben que está muy cerca, en la casa del novio de Mariana. La serie ganó el premio Martín Fierro a la mejor telenovela.

En 1992 trabajando en otra serie de televisión titulada Luces y Sombras conoce a una actriz española que realizaba una colaboración especial, Blanca Oteyza; quien le cambió la vida. Confesó que se enamoró enseguida, pero en ese momento debía terminar una larga relación de 10 años, y es casi tres años después cuando pueden comenzar su historia de amor.

En 1993 comparte trabajo con Blanca en Cartas de amor en cassette, su aventura televisiva más bonita por mucho tiempo. Fue una teleserie diaria de la medianoche considerada de culto, emitida por ATC Canal 7 durante 4 meses y con gran repercusión, escrita por Esther Goris y dirigida por Claudio Ferrari y Gabriel Fullone. La historia se estructura en torno a la producción de un programa cultural llamado "La mirada absoluta" y la protagoniza en el papel de Franco, que fluctúa entre dos amores: el de su mujer Helena (María Socas, con quien se le atribuyó una breve relación sentimental ese año) y su compañera de trabajo Sofía (Blanca Oteyza).

En 1994 se le relaciona con la joven actriz de televisión Gloria Carrá, 21 años menor que él, que debuta en el cine de su mano ese año en la película Una sombra ya pronto serás de Héctor Olivera.

En 1995 protagoniza su última serie de televisión de esta primera etapa argentina, "Leandro Leiva, un soñador" que de nuevo por problemas de cobro le llevó a un segundo enfrentamiento judicial de tres años contra Alejandro Romay, al mando de Canal 9. Juicio que también ganó, aunque por el camino obtuvo fama de difícil, problemático y quejoso; sufrió las críticas y el intento de boicot de una parte de la profesión y de la prensa. De hecho no volvió a hacer televisión en Argentina hasta casi 17 años después, a su vuelta de España.

Es en 1995 cuando por fin se confirma su relación con Blanca Oteyza y se casan en diciembre de ese año en secreto. Con ella tiene dos hijas: María Luz (1996) y Cayetana (2000).

Junto a Blanca continúa trabajando en varios proyectos, siendo lo más reconocido la mítica obra teatral por la que siempre serán recordados: Hoy: El diario de Adán y Eva, de Mark Twain, de la que son coautores junto al director Manuel González Gil. Al cruzarse con el libro de Twain, ofrecieron en un principio el proyecto al colectivo "Errare humanum est" al que pertenecían Solá y González Gil, proponiéndoles hacer cuatro producciones paralelas con cuatro parejas distintas partiendo de ese texto; pero los otros componentes del grupo no vieron la forma de transformarlo en teatro. Sin embargo Solá siempre quiso a esta obra desde el primer minuto que empezaron a escribirla, ya que supo desde ese instante que estaba frente al compendio de su ser y hacer actoral. Estrenan en 1995 en el teatro Coliseo Podestá de la Ciudad de La Plata, de forma muy modesta y hasta precaria, sin dinero ni apoyo. Poco a poco gracias al "boca a boca" se convierte en un gran éxito. La crítica fue unánime: “La historia de amor más tierna y divertida jamás contada”. Fueron temporadas bonaerenses, tres importantes temporadas marplatenses en el Teatro Colón y dos giras nacionales con paso por Uruguay. En ella encarnan a dos actores de radioteatro, el uruguallo Dalmacio Avena y la intelectual española Eloísa Vallespeso, que con éxito conducen un programa radiofónico creado por ella, en el que se adaptan grandes obras de la literatura universal. Tras 6 años de éxito, en 1958 llega la última emisión, centrándose para la ocasión en una obra llena de humor inteligente, "El Diario de Adán y Eva" del insigne Mark Twain. En un segundo tiempo, un Dalmacio ya octogenario concede una entrevista radiofónica a una joven periodista, hija de la ya por entonces fallecida Eloísa (también Oteyza da vida a la periodista). Hablan de la relación que unió en el pasado a los locutores, de ese gran amor de su vida que quedó marcado a fuego en su recuerdo y que tanto le cuesta reconocer... reflexionando a la vez sobre la vejez, el amor platónico o la amistad. Una comedia romántica con un lenguaje emocional, divertido e ingenioso; y con un final sorprendente por onírico.

El 23 de noviembre de 1995 inauguraron con esta obra el Teatro Ingeniero White, de la localidad portuaria de Buenos Aires. En ese mismo teatro, poco después se sentiría Blanca indispuesta durante otra representación, conociéndose su primer embarazo. Continuaron con la gira hasta un mes antes del parto (adaptando el vestuario de los personajes de la actriz) y la retomaron sólo un mes después. En 1998 es elegida para representar a Argentina en el Festival de Otoño de Madrid, con cinco funciones en el Centro Cultural de la Villa. El éxito y los premios, junto a más de 650.000 espectadores, les acompañan hasta el final, cuando deciden dejar el país en 1999.

La pareja compartió también trabajo radiofónico en Cartas que vienen y van durante 1996-1998, en Radio Mitre y luego en El mundo. Una idea original de Solá-Oteyza-González Gil. Los autores y productores eran Daniel Botti y Manuel González Gil, que en 1997 junto a Solá conformaron una Sociedad de Producción artística llamada: “LOS FRODOS”. Éste era un programa diario nocturno de una hora donde se mezclaba actuación con lectura junto a Nora Zinski y Jorge Mayor (lo dejaron por la enfermedad de este último, que fallecería poco después).

En esos últimos años de su etapa argentina, mientras se truncó su convocatoria televisiva, se intensificó sin embargo su trabajo en cine. En 1995 destaca su magistral interpretación del prestigioso Dr. Salvador Mazza en la película “ Casas de fuego”, dirigida por Juan Bautista Stagnaro, que se desarrolla en el noroeste argentino de los años 20. El protagonista decide trasladarse a Jujuy con su esposa ( Pastora Vega) y un equipo de colaboradores para investigar enfermedades infecciosas. Como profesional trasgresor y obsesivo, de carácter vivo y apasionado, continuó las investigaciones del Dr. Chagas en Brasil, quien relacionó la sintomatología de la enfermedad y muerte por problemas cardiacos, con un insecto portador. El Dr. Mazza renuncia a su cargo universitario y desarrolla una importante investigación de campo. Le donan un vagón de ferrocarril y un pase libre para trasladarse por todo el país. Ahí monta un laboratorio y un consultorio completo. En su deambular por las zonas rurales, curando y educando a la población, comprueba las míseras condiciones de vida y detecta cómo sus viviendas de adobe constituyen el más importante foco de transmisión, a través de un insecto portador de hábitos nocturnos conocido como vinchuca. Dedica su vida a luchar contra su entorno: la pobreza, las carencias, la resistencia oficial y sus propios demonios. Con su esfuerzo, perseverancia y el apoyo de fieles profesionales orgullosos de haber sido sus colaboradores, Mazza logra demostrar sus teorías (expuestas primeramente por el Dr. Chagas), ganando el reconocimiento internacional. La historia se entrelaza con pinceladas de su vida personal y conyugal (posiblemente ficticias) e intenta mostrar que el mal no es exclusivo de los pobres, muriendo uno de sus colaboradores por la enfermedad (lo cual le afecta profundamente). Se muestra la puja permanente entre el poder hegemónico de la Iglesia, la sociedad hipócrita de la época y la tradición del discurso médico positivista que se resiste a considerar una enfermedad ligada a una causalidad socio-económica.

Entre 1997 y 1998 estrenó no menos de seis títulos. En 1997 protagoniza el corto Tape Nº 12, de Leonardo Di Cesare y Bajo bandera de Juan José Jusid, una película dramática y de suspense donde interpreta al Mayor Molina, a cargo de la investigación de la misteriosa muerte de un soldado durante el servicio militar obligatorio, enfrentándose al desprecio de su superior, el Coronel Hellman ( Federico Luppi), quien oculta un importante secreto que involucra a todo el Ejército. Ya en 1998 vendría la coproducción argentino-brasileña Corazón iluminado de Héctor Babenco y el corto Azul de la Escuela de Cine de José Martínez Suárez. Picado fino estrenada en 1998 aunque rodada en 1994, fue la ópera prima de Esteban Zaphir, a quien literalmente le regala su papel de profesor de violín. Y la película más destacable en 1998: Tango de Carlos Saura. La protagoniza en el papel de Mario Suárez, un maduro director de cine en crisis personal por el abandono de su mujer, Laura Fuentes ( Cecilia Navora). Mario intenta refugiarse en la película que está rodando sobre el tango y acaba enamorándose de la joven bailarina que elige como protagonista, Elena ( Mía Maestro), cuyo amante es un mafioso que ha invertido dinero en la producción, Ángelo Larroca ( Juan Luis Galiardo). La película cosechó excelentes críticas, fue candidata al Globo de Oro y al Oscar a mejor película de habla no inglesa. Tuvo gran repercusión en España, Francia, Alemania y la compró Sony para distribuirla por EEUU, Canadá y México.

Carrera en España y temporadas de vuelta a Argentina

A finales de los 90, ya en plena etapa democrática, en Argentina recibe diversas formas de amenazas, pero lo decisivo fueron tres amenazas de muerte en un mes a su hija María, de 2 años (más tarde reconocería el origen de esas amenazas: el "menemato"). Por ello la pareja decide irse a España en julio de 1999, y allí con casi 50 años parte de cero. Había hecho algo de teatro en el país y algunas de sus películas (como Tango) habían llegado a España; por lo que era respetado por muchos entendidos de la profesión. Además la teleserie El oro y el barro se había emitido con éxito de audiencia en Antena 3 TV, lo que le dio cierto reconocimiento más mediático, pero realmente no era tan conocido por entonces por el gran público.

Nada más llegar a España trabaja en cine, en papeles protagonistas. La primera película de esta nueva etapa fue Sé quién eres, ópera prima de Patricia Ferreira estrenada en abril de 2000, donde interpreta a Mario, personaje inquietante, seductor y con una extraña enfermedad que le mantiene ingresado: el Síndrome de Korsakoff, una alteración que borra parcialmente su memoria por un shock sufrido supuestamente hacia el año 1977 (22 años de su pasado permanecen ocultos y además no retiene su presente más inmediato). Esto supone un caso de apasionante estudio para una joven psiquiatra destinada a Galicia ( Ana Fernández), quien termina sintiendo por él una mezcla de instinto protector, atracción y hasta miedo. Su malherida memoria esconde su condición de ex legionario y perturbadores actos de una trama negra que puso en riesgo la transición española. Se le otorgan los premios Francisco Rabal al mejor actor y el del Festival de Cine Romántico de Mons (Bélgica), así como la nominación al Goya a mejor actor principal.

En febrero de 2000 finaliza el rodaje en Palencia de Plenilunio, cine negro del bilbaíno Imanol Uribe; adaptación de la novela policíaca homónima de Antonio Muñoz Molina con un reparto en estado de gracia. Su papel protagonista -sobrio y cautivador a partes iguales- es el de Manuel, un inspector de policía con un traumático pasado marcado por amenazas terroristas en Euskadi que le condujeron al alcoholismo superado y provocaron el internamiento de su mujer ( Charo López) en un centro de salud mental. Recién llegado a su nuevo destino -una pequeña ciudad de provincias- se enfrenta a la investigación del brutal asesinato de una niña y de otro intento fallido de asesinato. Llega a obsesionarse por el espantoso suceso, poniendo especial empeño en lograr el arresto del atormentado asesino, cargado de represión e ira interior de lo más enfermiza ( Juan Diego Botto). Al tiempo se enamora de la profesora de la niña asesinada ( Adriana Ozores), una maestra honesta y directa que ha superado la traición y el abandono de su marido, intentando convivir armoniosamente con la soledad. Es una historia de amor maduro entrecortada (aunque con final abierto) tras el alta médica y la vuelta a casa de la mujer de él. La amenaza implícita de ETA al policía está de trasfondo, y de hecho casi al final de la película le intentan asesinar a tiros en plena calle. Merece mención la participación de Fernando Fernán-Gómez, como sacerdote rojo que fue maestro del inspector. La película se presenta fuera de concurso en el Festival de cine de San Sebastián y es estrenada en septiembre de 2000.

Casi al año de instalarse en España, en mayo-junio de 2000 vuelve a Argentina junto a su mujer para rodar una película que sería estrenada en 2001, El amor y el espanto de Juan Carlos Desanzo, la cual protagoniza Solá en el papel de un Borges ficticio de 46 años, en un momento conflictivo de su vida, el único hecho verídico y que dispara la trama: cuando el peronismo llega al poder y se le anuncia que lo van a trasladar de la Biblioteca Municipal José Mármol a otra dependencia como 'Director de aves, conejos y huevos'. Esta injuria le genera miedo y paranoia. Lo siguiente es pura ficción, enfrentándose a los personajes que creó en sus novelas (como ocurre con su enamorada Beatriz Viterbo, protagonista de "El Aleph" -papel de Blanca Oteyza-, que termina traicionándolo).

Poco después Solá vuelve a rodar en su país una coproducción hispano-argentina (entre la división cine de Telefé y la empresa española Tesela), a las órdenes de Eduardo Mignogna. Se trata de la adaptación de la novela homónima del propio director, La fuga. En octubre de ese mismo año 2000 comienza el rodaje en el presidio ya clausurado de Ushuaia, en el pabellón 3 (el más antiguo) y en uno de los patios de la cárcel fueguina, la prisión de la ciudad del fin del mundo. El rodaje continuaría en Buenos Aires. La protagoniza encarnando a Laureano Irala, alias El Taita, un estafador preso en 1928 en la Penitenciaría Nacional de Buenos Aires y artífice junto a otros 6 compañeros de una fuga. Es respetado dentro del grupo y una de sus cabezas pensantes, además de una suerte de narrador dentro de la película. Desemboca en el mismo lugar de donde salió para fugarse a través de un túnel, una carbonería, quedando como compañía del viejito dueño del lugar (que enviudó precisamente por el susto que sufrió su mujer por la propia fuga y ello pesa en la conciencia de Laureano). Esta película se presenta en septiembre de 2001 en el festival de cine de San Sebastián y gana el Goya a la mejor película extranjera de habla hispana (2001).

Continúa en España trabajando en cine. En 2001 estrena Fausto 5.0, de Álex Ollé, Isidro Ortiz y Carlos Padrisa, película de La Fura dels Baus escrita por Fernando León de Aranoa y rodada en Barcelona. Él encarna al doctor Fausto, un prestigioso doctor de enfermos terminales que no soporta no poder controlar los mecanismos internos de la vida y que vive exclusivamente por y para su trabajo. Acude a una convención médica donde se encuentra a Santos ( Eduard Fernández), un antiguo paciente, enigmático, seductor e imprevisible, desahuciado por él ocho años atrás, cuando le diagnosticó cáncer y le pronosticó que sólo le quedaban tres meses de vida; pero se equivocó. A partir de ese momento Santos se convierte en su sombra y contrapunto. Le introduce en el mundo de los sueños, ofreciéndole la posibilidad de concederle todos sus deseos. Finalmente, el personaje de Julia ( Najwa Nimri) conseguirá alumbrar la vida de este inolvidable personaje.

Llegarían más títulos cinematográficos, como La playa de los galgos, El alquimista impaciente o la coproducción hispano-argentina La puta y la ballena de Luis Puenzo, rodada íntegramente en Argentina a principios de 2003 (en Buenos Aires y en Península Valdés) y estrenada en mayo de 2004, donde trabaja junto a Aitana Sánchez Gijón y Leonardo Sbaraglia. En ella interpreta a Suárez, un personaje de 1934, dueño de un burdel, ciego y cocainómano.

Con su mujer Blanca Oteyza compartió cine también en España: Octavia en 2002, dirigida por Basilio Martín Patino, ese mismo año en el cortometraje rodado en Bilbao Terminal, un conmovedor drama urbano de Aitzol Aramaio (premio al mejor cortometraje europeo en Brest European Short Film Festival en 2002 y premio del público en Venecia) y en 2004, dirigidos por José Luis Garci participan en el reparto coral de Tiovivo C. 1950.

Pero muy especialmente continuó compartiendo teatro con su pareja. En esos primeros años en España rechazó interesantes proyectos de teatro ( Los puentes de Madison, El alcalde de Zalamea...) porque su objetivo siempre fue retomar Hoy: El diario de Adán y Eva, de Mark Twain. Tras dos intentos fallidos, el primero por un desengaño con una productora y más tarde por coincidir con la llegada de su segunda hija, el matrimonio creó una pequeña productora propia: "Loquibandia Escénica Producción y Distribución", junto al hermano de Blanca, Miguel García de Oteyza (productor ejecutivo y gerente). Es así como con producción propia, en mayo de 2003 la reestrenaron en el madrileño Teatro Bellas Artes. Recorrieron el país alcanzando más de 1.480.000 espectadores en las más de 2700 representaciones entre Argentina, Uruguay y España. Recibió por su entrañable papel de Dalmacio el premio Max al mejor actor protagonista en 2004. El 26 de septiembre de 2006 súbitamente se suspendió una gira internacional por un grave accidente del actor en la playa de Las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria, donde estaban para representarla. Fue un terrible accidente medular al ser arrastrado por una ola de 5 metros ("mareas del Pino"). Salvó milagrosamente la vida gracias a que varios jóvenes nadaron para rescatarle. Tras una primera sospecha diagnóstica de tetraplejia, un ingreso de casi un mes en el Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria y posteriores meses de convalecencia y tratamiento en Madrid, logró restablecerse. En agradecimiento publicó una emocionante carta en periódicos locales canarios dedicada a los que le rescataron y al personal sanitario que le atendió (especialmente "a todas mis enfermeras mías, mías, sólo mías").

En cuanto comenzó a recuperarse y todavía en proceso de rehabilitación, trabajó en televisión. En junio de 2007 retornó encarnando al teniente Sierra de la Guardia Civil, para la exitosa y multipremiada serie emitida en TVE1, Desaparecida, que se estrenó en octubre de ese año. Por este trabajo le premiaron como mejor actor protagonista en los Premios de televisión de la Unión de Actores y en el Festival Internacional de Nueva York. Después protagonizaría también su secuela, UCO (Unidad Central Operativa), emitida ya en 2009 y donde se incorporó al elenco su hija mayor, María (que por entonces tenía 12 años e interpretó a una de sus hijas en la ficción; lo que supuso para ella una primera incursión aislada en el mundo interpretativo, aunque esos capítulos finalmente nunca fueran emitidos).

En 2009 estrenó una película argentino-española de suspense, El corredor nocturno, rodada en Buenos Aires y donde interpreta a un acosador que hace la vida imposible a Leonardo Sbaraglia, dirigido por Gerardo Herrero.

Cuando pudo volver al teatro no se sentía en condiciones físicas para retomar El diario de Adán y Eva y la pareja Solá-Oteyza se volvió a unir sobre las tablas en 2009 con Por el placer de volver a verla, del dramaturgo canadiense Michael Tremblay, adaptada y dirigida también por Manuel González Gil; entrañable comedia de humor blanco e introspección, que destila nostalgia, amor y respeto; donde Solá da vida al propio autor y evoca a su madre muerta por cáncer, a la que tanto echa de menos. La madre es Nana, el papel de Blanca. Estrenaron en Avilés en octubre de 2009 y el primer estreno en Madrid previsto para enero de 2010 se tuvo que retrasar por un accidente doméstico del actor durante la madrugada de uno de los días previos al estreno. Sufrió un síncope vasovagal y se destrozó la parte izquierda de la cara al caer sobre el terrario de la tortuga de sus hijas, lo que requirió su paso por quirófano en el Hospital Ramón y Cajal, y le "dibujó" la cicatriz que lleva a la izquierda de la boca. A los dos meses volvió al trabajo. Fueron tres temporadas en Madrid y giras por el país. En ese tiempo sufre otro revés de salud por la rotura de tendones del manguito de los rotadores de un hombro, con lo que tiene que lidiar mientras representa la obra. Según sus propias palabras, los últimos meses de esa gira fueron para él un infierno, al ser incapaz de controlar el dolor y sentir miedo escénico por primera vez en su vida (por la inseguridad que le producía su estado físico, aunque tiempo después se entendería que a todo ello se sumó además una profunda crisis en su matrimonio que a él le pilló por sorpresa).

El fin de esa gira llegaría el 3 de diciembre de 2011 en Gijón y coincidió con el inicio de un nuevo proyecto teatral en el que se embarca el matrimonio. En esa ocasión Solá se estrena como director y dirige a Oteyza y Sergio Otegui en una obra de la holandesa Lot Vekemans, que en español titularon Antes te gustaba la lluvia. Estrenaron el 2 de diciembre de 2011 en el Teatro Palacio Valdés de Avilés y pocos días después sorprendieron a propios y extraños confirmando su separación matrimonial. Aún así continuaron colaborando en esa obra, que se estrenó en Madrid en marzo de 2012 y tuvo poco recorrido. Hasta ahí llegó la relación, ya que no se les volvió a ver juntos. Dejaron de colaborar en la productora que habían creado, y a pesar de la respuesta del público a los espectáculos que produjeron, quedaron pagando deudas (varios ayuntamientos les debían hasta 80.000 euros).

Sumido en una profunda depresión y en una delicada situación económica, es animado por sus amigos para que a comienzos de 2012 se reuniera con La Típica en Leve Ascenso (dos de los miembros originales, Solá y Giménez, acompañados por Graciela Baquero, Enrique Quintanilla y Carlos Morera). Con ellos pone sobre las tablas una comitragedia radial telefónica teatralizada que transcurre en 1950, Como por un tubo. Así rinde homenaje a la radio y música argentinas. En ella canta, actúa y se luce en la percusión y en la guitarra. Aquí Solá vuelve a dar vida al polifacético artista Alberto Carlos Bustos, que en esta ocasión le sirve no sólo de excusa para montar la obra, sino como terapia, ya que se trata de un hombre abandonado por una mujer, que va viviendo la transición del desamor al regreso del amor. La obra la escribió en 5 días y no fue ensayada nunca, al menos de la forma tradicional. Lo más que ensayaron fue por teléfono dada la distancia que les separaba. Bajo su dirección, la puesta en escena se adaptó por la falta de medios y aprovechó la escenografía de otras obras. Estrenan en marzo de 2012 en el Teatro Infanta Isabel de Madrid y a mediados de abril pasan al Teatro Lara, donde al término de una de las representaciones en el mes de junio, un amigo común -el conocido peluquero argentino Mauro Gastón- le presenta a una joven actriz de televisión, la madrileña Paula Cancio, 34 años menor, con la que comienza una relación (en principio por correo electrónico según confesaron después). A los tres meses ella queda embarazada y llegó su hija Adriana en julio de 2013.

Durante 2012 y 2013 pasa temporadas en Argentina. Vuelve en agosto de 2012 al teatro Sha de Buenos Aires durante tres semanas, donde lleva 12 funciones de su espectáculo Como por un tubo con La Típica. Además, en televisión materializa un proyecto que le fascinó nada más leer el guion: Germán, últimas viñetas estrenada en abril de 2013 para Canal 7 y dirigida por Cristian Bernard, Flavio Nardini y Federico Sosa. Es una serie de 13 capítulos ganadora del concurso de ficciones TDA, que protagoniza encarnando a Héctor Germán Oesterheld en sus últimos años (comienzos de los 70), desde sus experiencias editoriales hasta su trágico final. Curiosamente ese personaje se lo habían ofrecido ya en otras ocasiones para televisión y cine, sin que se dieran las circunstancias propicias en su momento para poder interpretarlo. En numerosas ocasiones ha manifestado su profundo agradecimiento por lo que supuso esta serie para él, ya que le brindaron la posibilidad de volver a Argentina en ese momento personal difícil que estaba atravesando y que sus compañeros le ayudaron a superar. Le supuso hasta 7 premios internacionales como mejor actor y su vuelta a la televisión argentina después de muchos años (aunque la serie española Desaparecida se había distribuido allá con el nombre de "Bruno Sierra, el rostro de la ley" y así llegó al público argentino a través de Canal 7, donde se había estrenado en julio de 2009 con muy buena aceptación, con cuotas del 22% de audiencia).

Participa además en la ficción policial ¿Quién mató al Bebe Uriarte?, 13 capítulos rodados en 2012 íntegramente en Santa Fe y emitidos ya en 2014. Es protagonizada por Adrián Navarro y en ella interpreta al propio Bebe (Esteban Uriarte), controvertido personaje de la noche que aparece asesinado en el primer capítulo (mejor serie de ficción Martín Fierro Federal 2014).

Volvió a España para ensayar su siguiente proyecto teatral, que estrena en la Sala Verde de los teatros del Canal de Madrid en diciembre de 2012. Se trata de una coproducción hispano-argentina en forma de thriller teatral, una especie de juego psicológico en el que hasta el mismo final, nada es lo que parece: El veneno del teatro junto a su amigo, el también argentino radicado en España Daniel Freire, dirigidos por Mario Gas con texto de Rodolf Sirera. En este caso interpreta a un extravagante aristócrata que somete a su compañero a un cruel experimento sobre realidad y representación, en relación con el tema de la muerte. A principios de 2013 la llevan a Argentina obteniendo excelentes críticas. Hacen temporada de tres meses de verano en el teatro Maipo de Buenos Aires (tan especial para él por lo que le recuerda a su padre e infancia) y un mes de gira por el interior del país y Montevideo.

En ese tiempo participa en tres episodios del ciclo televisivo Historias de corazón (no relacionados entre sí, en diferentes roles). La emisión se adelanta al estreno de Germán, últimas viñetas, así que este trabajo es realmente el que supuso su regreso a la televisión argentina. El primero en febrero de 2013 fue "La sierra de los Benteveos", donde interpreta a "Guillermo", un campesino de la sierra recién abandonado por su esposa que regenta una cabaña rural. Allí se hospeda una escritora (Graciela - Virginia Lago-) y entre ellos surge una inesperada relación de amor maduro. Los otros dos episodios fueron: "La mujer deseada" (en el papel de "Raúl", un ginecólogo que atiende a una paciente embarazada con cierto trastorno que le lleva a obsesionarse con él y a confundir los términos de su relación. Aquí coincide de nuevo con María Socas, y vuelven a ser marido y mujer en la ficción, 20 años después de "Cartas de amor en cassette") y "Sangre de mi sangre" (sobre la problemática de las transfusiones de sangre en una paciente testigo de Jehová que sufre un gravísimo atropello y requiere una operación con transfusión sanguínea. Solá interpreta a su padre "Miguel", que lucha sin éxito por hacerla entrar en razón).

De vuelta a España, y coincidiendo con su nueva paternidad, vuelve a dirigir teatro, ya que a petición de los actores Fernando Guillén Cuervo y Ana Milán, les cede los derechos de Hoy: El diario de Adán y Eva, de Mark Twain. Llevaba años rechazando ofertas de cesión de esos derechos, sin embargo esta vez respondió afirmativamente y accede a dirigirlos. La obra se mantiene en cartel en España desde agosto de 2013 hasta principios de 2015.

En septiembre de 2013 continúa con la obra El veneno del Teatro, regresando a la Sala Verde de los Teatros del Canal de Madrid hasta octubre y posteriormente de gira por España hasta 2014.

En 2014 además trabaja en cine: en mayo participa en la película Subte - Polska de Alejandro Magnone estrenada en 2016 y rodada en Argentina (donde encarna al mejor amigo del protagonista); y en España rueda dos películas estrenadas en 2015, la española Asesinos inocentes interpretando al peculiar profesor Espinosa (que pide a un alumno que lo mate a cambio de un aprobado) y por otra parte una coproducción hispano-argentina dirigida por Diego Corsini, Pasaje de vida (magistral interpretación de los últimos años de un activista argentino exiliado a España y con incipiente demencia; que le vale la nominación a los Premios Cóndor 2016 como mejor actor de reparto). Participa también a modo de colaboración especial, aportando una voz en off, en la película de producción hispano-argentina-francesa, Eva no duerme, dirigida por Pablo Agüero.

Comienza a trabajar entonces junto a su nueva pareja, Paula. De hecho ella debuta en teatro de su mano en una versión de la obra Testosterona, de la periodista y autora mexicana Sabina Berman; dirigida por Fernando Bernués (finales 2014-2015), prorrogando un mes más en el Teatro Galileo de Madrid con éxito de crítica y público. Su papel es el de Antonio, un directivo de un importante periódico que debe elegir a su sucesor entre dos aspirantes, siendo Miky (Paula) una de las opciones. Tenían propuesta para gira por España, pero le reclaman desde Argentina y apostó por volver.

Acepta una de las propuestas que le llegan desde Argentina, una muy cuidada invitación de la productora "El Árbol" para participar en una tira de 120 capítulos titulada La Leona y protagonizada por Nancy Dupláa y Pablo Echarri, en la que él tendría un importante papel, el del perverso Klaus Miller, dueño de una empresa textil con el propósito de hacerla quebrar, aquejado en secreto de una encefalopatía espongiforme, enfermedad con inminente y cruel final asegurado. Así que en marzo de 2015 vuelve a Buenos Aires junto a su nueva familia. Se instalan primero en el barrio Recoletas y luego se alquilan en el de Palermo Hollywood, ya que esta vez le permitieron organizarse para no separarles, ofreciendo un papel muy atractivo a Paula (el de amante de Solá, estando aseguradas las escenas de alto voltaje entre ellos). La serie se estrena en enero de 2016 en Telefé, con éxito de audiencia (rating del estreno >15%), superando un extraño intento de boicot en las redes sociales y algunos medios por la ideología política de la pareja protagonista (de índole kirchnerista en la incipiente etapa de Mauricio Macri, quien incluso apoyó públicamente a la serie).

Al tiempo que graba esa serie quiere volver al teatro argentino, pero no pueden llevar su versión de Testosterona porque coincidió que otra compañía la estrenó en Buenos Aires poco tiempo atrás, casi a la par que ellos en Madrid, y aunque esa versión argentina de Veronese no funcionó igual de bien, no era recomendable reponerla tan pronto. Además encuentra problemas con los derechos de otra obra que Paula había traducido y estaba intentando adaptar. Es entonces cuando para sorpresa de muchos, al escenógrafo Jaime Nín Uría y a su director fetiche Manuel González Gil les surgió una idea: la de producir conjuntamente una versión renovada de la obra de su vida Hoy: El diario de Adán y Eva, de Mark Twain. Tras el inicial desconcierto, Solá acepta la propuesta. Se introducen variaciones estratégicas en la dirección que enriquecen el desarrollo y la forma en que se concatenan las escenas. Aportan nuevos textos en la que viene a ser su versión número 27. Así regalan al público datos puntuales del vínculo entre los entrañables Dalmacio y Eloísa, añadiendo en medio de la obra un tercer tiempo, el entretanto en que permanecieron separados, siempre manteniendo el mismo amor y respeto. Pero el cambio más importante es claro: Eloísa y Eva toman ahora el cuerpo de Paula Cancio (también la joven periodista de la última parte, que pasa a llamarse Adriana, como guiño a la hija que tienen en común). Estrenan en junio de 2015 en el Teatro Apolo de la Avenida Corrientes de Buenos Aires. Esa primera temporada termina en noviembre con éxito de crítica, tras lo cual la representan en Sunchales (Santa Fe) y en el teatro "El Galpón" de Montevideo. Tras pasar las navidades de descanso en España, repiten 2ª temporada en el mismo Teatro Apolo desde mediados de enero hasta marzo de 2016. A continuación, el 24 de marzo de 2016 comienza la gira nacional con tres funciones en el Teatro Colón de Mar del Plata (la primera de las cuales se la dedicó a su queridísimo amigo Willy Wüllich, exdirector del teatro fallecido en 2010). La gira les lleva a lo largo de 50.000 kilómetros por 86 ciudades entre Argentina y Uruguay. Así, el 14 de mayo celebró su 66 cumpleaños sobre las tablas del Teatro Nini Marshall, en Tigre (al norte de la provincia de Buenos Aires; un teatro que nunca antes había visitado). Al final de la representación celebraron la fecha con el público y con su hija pequeña, Adriana, sobre el escenario. Como fin de ciclo, la obra recala de nuevo y por cuatro semanas en Buenos Aires. En el teatro La Comedia se representa desde el 8 de julio hasta el 8 de agosto de 2016, fecha que se anuncia como la de su adiós definitivo.

Al poco de comenzar esa gira, la combina con cine. En mayo de 2016 comienza en Madrid el rodaje de una nueva coproducción entre España y Argentina (el rodaje seguirá en Buenos Aires). Es un trepidante thriller titulado Dismissal (despido procedente), dirigido por Lucas Figueroa, argentino radicado en España. Aquí trabaja junto a Imanol Arias (protagonista), Darío Grandinetti, Hugo Silva y también junto a su pareja, Paula Cancio (para quien es su segunda película tras Felices 140, repitiendo con papel de argentina).

Y a los pocos días de terminar la gira teatral, comienza a las órdenes de Pablo Solarz el rodaje de otra coproducción entre Argentina-España-Polonia titulada "El último traje". Empieza en Argentina y continuó en Madrid, Gran Canaria, París y en la ciudad polaca de Lodz. Trabaja junto a Ángela Molina, Ernesto Alterio, Geraldine Chaplin y Natalia Verbeke entre otros. Se trata de una road movie en la que interpreta a Abraham Bursztein, un sastre judío de 88 años que sale de Buenos Aires para intentar encontrar en Polonia al amigo que le salvó de una muerte segura durante la Segunda Guerra Mundial. Pretende contarle la vida que ha tenido gracias a su inestimable ayuda y de paso, regalarle su último traje.

Al término del rodaje vuelve a Buenos Aires, donde el 25 de octubre de 2016 es distinguido en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como Personalidad Destacada de la Cultura, en reconocimiento a su trabajo y al gran aporte a la cultura argentina. A principios de noviembre de 2016 vuelve a vivir a Madrid por tres meses junto a su pareja, ya que esta vez es ella quien tiene un trabajo en cine y alguna colaboración televisiva.

Continúa con proyectos teatrales, de hecho piensa volver en febrero de 2017 a Argentina con uno de los que tiene en mente y que llevaría por título Cosas por decir. Resulta muy especial para Solá, ya que vuelve a trabajar con su amigo y director Manuel González Gil, pero esta vez además junto a sus hijas mayores: Sofía (hija de Manuel) y María (hija de Solá), quienes colaboran en la autoría del texto. Trata la relación de un padre y su hija, papeles que representarán Solá de nuevo junto a su pareja Paula. La intención es estrenarla en abril de 2017.

Actividad cinematográfica

Ha participado en más de 50 películas en Argentina y España, obteniendo diversos premios.

Protagonizó filmes dirigidos por, entre otros: María Luisa Bemberg, Mario David, Sergio Renán, Alejandro Doria, Carlos Borcosque (hijo), Juan José Jusid, Hugo Fregonese y Fernando Ayala.

Se destaca en películas como El exilio de Gardel y Sur de Fernando Solanas; Tango de Carlos Saura; A dos aguas ( 1987); Casas de Fuego ( 1995); Corazón iluminado de Héctor Babenco; Bajo bandera de Jusid; La Fuga ( 2001); El alquimista impaciente ( 2002) y Arizona Sur ( 2004).

En 2016, filma la película: "El último traje", con la dirección de Pablo Solarz y acompañado por: Geraldine Chaplin, Ángela Molina y Ernesto Alterio.

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