Memoria explícita

La memoria explícita es la recolección consciente e intencional de información y experiencias previas. Se pone de manifiesto constantemente en la vida diaria, como por ejemplo a la hora de recordar la hora de una cita o un suceso ocurrido hace años. La memoria explícita se diferencia de la memoria implícita en que esta última supone una forma de memoria inintecionada e inconsciente. Así, recordar las instrucciones recibidas durante una clase de conducción corresponde al ámbito de la memoria explícita, pero la mejora de la habilidad para la conducción como resultado de esas lecciones tiene que ver con la memoria implícita.

Tipos

  • La memoria episódica, una parte de la memoria autobiográfica, consiste en el almacenamiento del recuerdo de sucesos concretos de la vida de una persona. Es la memoria de las experiencias de la vida centrada en uno mismo. La memoria episódica es necesaria para el "viaje temporal" mental: recordar el pasado e imaginar el futuro. Se considera una cualidad únicamente humana que depende de la maduración, por lo que no se encuentra en niños pequeños.[1]
  • La memoria semántica está formada por toda la memoria explícita que no es autobiográfica. Algunos ejemplos de memoria semántica serían el conocimiento de sucesos históricos, la capacidad para reconocer amigos y conocidos, o la información aprendida en la escuela, como el vocabulario especializado, la lectura, la escritura o conocimientos matemáticos.

Las bases neurológicas de las memorias episódica y semántica no están determinadas completamente todavía. No obstante, los científicos E. Tulving y R. F. Thompson sugieren que la memoria episódica puede estar relacionada con la actividad del hemisferio cerebral derecho, mientras que la memoria semántica estaría localizada en el hemisferio izquierdo.