Masacre de Puerto Montt

La masacre de Puerto Montt o masacre de Pampa Irigoin, ocurrida el 9 de marzo de 1969, es un trágico acontecimiento en la historia de la provincia de Llanquihue, Región de Los Lagos, Chile, ocurrido durante el gobierno demócrata cristiano de Eduardo Frei Montalva. Diez pobladores (pobres urbanos) murieron a manos de efectivos de carabineros de Chile —incluyendo un menor de nueve meses de edad que falleció a causa del gas lacrimógeno— y otras setenta personas (entre carabineros y ocupantes) resultaron heridas con diversa gravedad. Las responsabilidades políticas por lo sucedido han sido objeto de larga polémica en Chile, siendo el principal acusado el entonces ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic.

Los sucesos

Aquel año, cerca de 90 familias de escasos recursos, apoyadas por el entonces diputado electo y regidor socialista Luis Espinoza, ocuparon un terreno en el sector llamado Pampa Irigoin en Puerto Montt, con la intención de obtener una expropiación legal por no-uso de la tierra (posible en la legislación chilena de aquella época) y poder construir allí sus futuros hogares.

La toma transcurrió de forma tranquila y pacífica, y no existió una acción inmediata por parte de carabineros. Las negociaciones transcurrieron con normalidad durante cuatro días, sin señas por parte del gobierno de que se realizaría un desalojo. Sin embargo, en el quinto día de ocupación, y una vez que el contingente policial hubo recibido refuerzos de otras prefecturas (la cantidad de ocupantes sobrepasaba los 400 pobladores), la policía ingresó en el lugar, con el objeto de poner fin a la toma. El desalojo se realizó por la madrugada, confiando en encontrar a los ocupantes dormidos y poner fin a la ocupación sin resistencia. Pero los improvisados sistemas de alarma (latas atadas con alambre a baja altura)[1] que los ocupantes habían instalado, les permitieron reaccionar armados con palos y piedras. La policía respondió haciendo uso de carabinas y gases lacrimógenos, causando la muerte de 10 pobladores y dejando cerca de 50 heridos entre los pobladores; resultaron lesionados 23 carabineros.

En la operación policial participaron 200 carabineros dirigidos por el coronel Alberto Apablaza y el mayor Rolando Rodríguez que, a su vez, cumplían órdenes del ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic y el intendente subrogante de la zona Jorge Pérez Sánchez.[2]

Las motivaciones que desencadenaron los hechos han sido muy discutidas y abarcan desde un légitimo problema habitacional hasta intereses políticos. El entonces consideraba que no se trataba "de la explotación espontánea de un problema habitacional agudo, sino del resultado lamentable de intereses políticos irresponsables y bastardos, que no han trepidado en jugar vidas humanas dignas y valiosas subordinándolas a sus intereses partidistas inmediatos".[3]

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