Masacre de Nankín

Masacre de Nankin
Nanking bodies 1937.jpg
Víctimas de la masacre en la costa del río Yangtze, con un soldado japonés cerca.
Lugar Bandera de Taiwán República de China, Nankín
Coordenadas 32°03′00″N 118°46′00″E / 32.05, 32°03′00″N 118°46′00″E / 118.76666666667
Blanco(s) Soldados del Ejército chino
Población civil de Nankín
Fecha Diciembre de 1937 - febrero de 1938 ( CET ( UTC+8))
Tipo de ataque Asesinato masivo, tortura, violación
Arma(s) Armas de fuego, katanas, bayonetas
Muertos 100 000 - 300 000 (cifras en debate)
Heridos Número desconocido
Perpetrador(es)

War flag of the Imperial Japanese Army.svg Ejército Imperial Japonés

Sospechoso(s) Tte. General Príncipe Yasuhiko Asaka
Tte. Coronel Isamu Chō
Motivo Captura de soldados del ejército chino después de la batalla de Nankin
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La Masacre de Nankín o Nanking ( chino: 南京大屠殺, pinyin: Nánjīng Dàtúshā; japonés: 南京大虐殺, Nankin Daigyakusatsu), conocida también como la Violación de Nankín, se refiere a los crímenes cometidos por el Ejército Imperial Japonés en Nankín, ( China) y sus alrededores, tras la caída de la capital de la República China frente a las tropas japonesas el 13 de diciembre de 1937.[4]

El ejército japonés se trasladó hacia el norte tras capturar Shanghái en octubre de 1937, y conquistaron Nankín en la Batalla de Nankín, el 13 de diciembre de 1937. Los comandantes del ejército nacionalista chino habían huido de la ciudad antes de la entrada del ejército nipón, dejando atrás a miles de soldados chinos atrapados en la ciudad amurallada. Muchos de ellos se quitaron sus uniformes y escaparon a la llamada Zona de Seguridad preparada por los residentes extranjeros de Nankín. Lo que ocurrió después de la entrada del ejército japonés en la ciudad de Nankín es y ha sido la base de la acalorada discusión histórica y tensión política, particularmente entre China y Japón en años recientes.

Los crímenes de guerra cometidos durante este episodio incluyen el pillaje, la violación, y la matanza de civiles y prisioneros de guerra. El alcance de las atrocidades es debatido entre China y Japón, que van desde la afirmación del gobierno chino de una cifra de muertos no combatientes superior a 300.000, hasta la afirmación del ejército japonés en el Tribunal Militar Internacional de Extremo Oriente (conocida como el Tribunal de Guerra de Tokio) después de la Segunda Guerra Mundial, de que las cifras de muertos eran todas de militares y que no hubo masacres organizadas o atrocidades cometidas contra los civiles. El Tribunal de Guerra de Tokio juzgó un caso en que el número total de muertes fue de 250.000. En la sentencia de muerte emitida contra el comandante del ejército japonés en Nankín, el general Iwane Matsui, la cifra fue establecida en 100.000.[6]

En China, este hecho es un punto principal del nacionalismo chino. En Japón, la opinión del público está dividida al respecto, especialmente entre los conservadores, para los que la Masacre de Nankín ha sido exagerada como un arma diplomática dirigida contra Japón. Tales opiniones son consideradas revisionismo histórico entre los chinos, y como tal, continúan generando rabia y resentimiento.[1]

Trasfondo histórico

El General Iwane Matsui entrando en Nankin

La masacre de Nankín, entonces capital de la República de China, sucede tras su caída ante el Ejército Imperial Japonés el 13 de diciembre del 1937. La duración de la masacre no está claramente definida, aunque la violencia se prolongó hasta bien entradas las seis semanas, hasta principios de febrero de 1938.

Durante la ocupación de Nankín, el ejército japonés cometió numerosas atrocidades, como la violación, el saqueo, el incendio y la ejecución de prisioneros de guerra y civiles. Aunque las ejecuciones comenzaron con el pretexto de eliminar los soldados chinos disfrazados de civiles, se afirma que un gran número de hombres inocentes fueron intencionalmente identificados como combatientes enemigos y ejecutados. Un gran número de mujeres y niños también fueron asesinados, al ir extendiéndose las violaciones y los asesinatos.

En agosto de 1937, en medio de la Segunda guerra sino-japonesa, el Ejército Imperial Japonés se encontró con una fuerte resistencia y sufrió grandes bajas en la Batalla de Shanghái. La ofensiva fue cruenta, y ambos lados terminaron desgastados en un combate mano a mano.

El 5 de agosto de 1937, Hirohito ratificó personalmente la propuesta de su ejército de eliminar las restricciones de la ley internacional para el trato de prisioneros chinos. Esta directiva advirtió además a los Oficiales de Estado de dejar de utilizar el uso del término “ prisionero de guerra”.

En el camino de Shanghái a Nankín, los soldados japoneses cometieron un gran número de atrocidades, por lo que la masacre de Nankin no fue un incidente aislado. El evento más famoso fue el “concurso para matar a 100 personas utilizando una espada”.

A mediados de noviembre, los japoneses habían capturado Shanghái con la ayuda de bombardeos aéreos y navales. El Cuartel General de Estado Mayor en Tokio decidió no expandir la Guerra, debido a las graves bajas incurridas y al abatido estado anímico de las tropas.

Acercamiento a Nankín

Mientras el Ejército Japonés se acercaba a Nankín, los civiles chinos dejaban la ciudad en masa, y la milicia del país llevaba a cabo una campaña de tierra quemada, enfocada a destruir cualquier cosa que pudiera ser de valor para el ejército japonés invasor. Los objetivos dentro y fuera de las murallas de la ciudad, como barracones militares, residencias privadas, el Ministerio Chino de Comunicación, bosques e incluso pueblos enteros, fueron reducidos a cenizas, a un valor estimado de 20 a 30 millones de dólares (1937).

El 2 de diciembre, el emperador Shōwa designó a uno de sus tíos, el príncipe Yasuhiko Asaka, como comandante de la invasión. Es difícil establecer si, como miembro de la familia imperial, Asaka tenía un estatus superior al del general Iwane Matsui, quien era oficialmente comandante en jefe, pero es claro que, como el oficial de mayor posición, tenía autoridad sobre otros comandantes, tenientes generales Kesago Nakajima y Heisuke Yanagawa.

Zona de Seguridad de Nankín

Numerosos occidentales se encontraban viviendo en la ciudad por razones comerciales o bien en viajes misionales con distintos grupos religiosos. En el momento en que el ejército japonés comenzó a lanzar ataques aéreos sobre Nankín, la mayoría de los occidentales y todos los periodistas regresaron a sus respectivos países, exceptuando a 22 personas. El empresario alemán de Siemens John Rabe (presumiblemente por su condición de Nazi y gracias al Pacto Antikomintern firmado entre el Imperio de Japón y Alemania), prefirió permanecer en la ciudad y formó el Comité Internacional para la Zona de Seguridad de Nankín. Rabe fue elegido como su líder. Este comité estableció la Zona de seguridad de Nankín en el cuarto oeste de la ciudad. El gobierno japonés había acordado no atacar aquellas partes de la ciudad que no tuvieran milicia china. Por esa razón, los miembros del Comité Internacional para la Zona de seguridad de Nankín convencieron al gobierno del país de sacar todas sus tropas de su área.

Los nipones respetaron hasta cierto punto la Zona de seguridad; ningún proyectil atacó aquella parte de la ciudad, exceptuando unos cuantos tiros perdidos. Durante el caos que siguió al ataque de la ciudad, algunas personas fueron asesinadas en la Zona de Seguridad, pero las atrocidades cometidas en el resto de la ciudad resultaron enormemente peores.

John H.D. Rabe es conocido como el Oskar Schindler de Nankín, con sus acciones logró salvar las vidas de unos 200.000 chinos.

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