Masacre de La Cantuta

La Masacre de La Cantuta tuvo lugar en el Perú el 18 de julio de 1992 durante la presidencia de Alberto Fujimori. Un profesor universitario y nueve estudiantes de la limeña Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (conocida [1]. como La Cantuta debido al nombre de la zona donde se encuentra) fueron secuestrados y desaparecidos por el destacamento Grupo Colina, pertenecientes al Ejército Peruano. El incidente es notable no sólo por las violaciones a los derechos humanos que implicó, aunque no fue enjuiciado por Lesa Humanidad [2], sino por la Ley de Amnistía promulgada a favor de civiles y agentes del Estado que hubieran estado a cargo de la represión de la violencia terrorista desde 1980 hasta 1995 [3]. Fue uno de los crímenes que se cometieron durante el Siglo XX para reprimir la violencia terrorista maoísta y leninista que los agentes del Estado cometían durante varios gobiernos y que el gobierno peruano presentó como parte del expediente de extradición de Fujimori frente al gobierno de Japón en el 2003 y ante el gobierno de Chile en enero 2006 [4].

Contexto

La Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle fue fundada como un centro de preparación de docentes en 1822, logrando el estatuto de universidad en 1965. Fue cerrada por el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas del Perú en 1977 debido a las actividades políticas de los radicales de izquierda [5] y reabierto en 1980.

Debido a los problemas económicos ocasionados por la intervención del gobierno militar en la economía y al Maoísmo que captaba a numerosos estudiantes y educadores, La Cantuta se ganó la reputación de ser un centro de adoctrinamiento para ejecutar acciones radicales desde los años 1950 [6]. Fue justamente una serie de protestas estudiantiles en el campus; incluyendo el bloqueo de la línea ferroviaria que une Lima con el interior del país – lo que llevó a la suspensión de sus actividades en 1977.

Con el retorno a la democracia en 1980, el presidente Fernando Belaúnde Terry reabrió la universidad. Los elementos radicales multiplicaron sus actividades de reclutamiento y adoctrinamiento en las universidades y se inició el ataque a la población por parte de las bandas terroristas Sendero Luminoso y el MRTA, quienes tuvieron una fuerte presencia en dicho campus. A inicios de los años 1990, después de la fuga de la cárcel de una gran cantidad de terroristas del MRTA, se observó la fragmentación de grupos de izquierda en el campus ante las amenazas de los integrantes de Sendero Luminoso para alcanzar una influencia por medio del terror al estilo maoísta-leninista. En 1991, estudiantes senderistas de la universidad asesinaron a la Sra. Rosa Pretell, encargada y supervisora de las residencias universitarias, y luego del crimen, tomaron por la fuerza las residencias, alojando a sus militantes y desalojando a los estudiantes que ahí vivían por razones económicas. Luego asesinaron al Profesor de Historia Franklin Távara, que estaba postulando a la alcaldía de Chaclacayo. Este largo historial delictivo de la banda senderista no pudo ser controlada debido a la falta de una legislación adecuada y un servicio de inteligencia fragmentado. El 13 de febrero de 1987, durante el estado de emergencia y en medio del toque de queda impuesto en Lima, alrededor de cuatro mil policías ingresaron en horas de la madrugada a las residencias universitarias de tres universidades estatales de Lima: San Marcos, Ingeniería y La Cantuta. En la madrugada del 20 de abril de 1989, fuerzas conjuntas de la Policía Nacional del Perú y el Ejército del Perú arrestaron a más de 500 estudiantes bajo cargos de subversión luego de ingresar a la Universidad La Cantuta y a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

En 1989 y 1991 el gobierno peruano promulgó Directivas, y en la última se ordenaba a las Fuerzas Armadas que realizara actividades civiles de patrullaje sin armamento y de ornamentación en las universidades nacionales, a fin de restablecer el orden y garantizar el derecho al estudio de los universitarios que las bandas terroristas violaba constantemente. Entre ellas se puede mencionar a la Directiva 017 – 89 del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, la Directiva de Gobierno 001 – 90, la Directiva 009 – 91 del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, la Cartilla de Derechos Humanos de agosto de 1991, la Directiva 003 – 91 “Planeamiento de la Defensa Nacional para la Pacificación”, la Directiva No. 001 –92 “Normas de procedimiento para el procesamiento de denuncias de violaciones de derechos humanos” [7].

La Directiva 003 permitió borrar gran cantidad de graffiti a favor de Sendero Luminoso y de su cabecilla Abimael Guzmán Reynoso, lo cual fue aprobado por los estudiantes al permitirles progresar en sus estudios en vez de soportar las innumerables paralizaciones de clases y las amenazas de los simpatizantes de las bandas terroristas [8], [9].

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