Martín Sarmiento

Martín Sarmiento
Martín Sarmiento.jpeg
Fray Martín Sarmiento. Grabado de Francisco Muntaner.
Información personal
Nombre de nacimiento Pedro José García Balboa
Nacimiento 9 de marzo de 1695
Villafranca del Bierzo, León
Fallecimiento 7 de diciembre de 1772
Madrid
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Orden religiosa Orden de San Benito Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Escritor y erudito
[ editar datos en Wikidata]

Martín Sarmiento o Padre Sarmiento, en el siglo Pedro José García Balboa, fue un escritor y erudito benedictino español perteneciente a la Ilustración. Nacido el 9 de marzo de 1695, en Villafranca del Bierzo y muerto en Madrid, el 7 de diciembre de 1772.

Algún autor defendió su origen pontevedrés (Álvarez Giménez, 1884), pero de acuerdo con la mayoría (Álvarez, 2002; Allegue, 1993; Avalle, 1773; Costa, 2002; Filgueira, 1994; López Peláez, 1895; Monteagudo, 2002; Pardo de Guevara, 2002; Pensado, 1973; Reguera, 2006; Santos, 2002) habría nacido en la localidad berciana de Villafranca del Bierzo, en la actual provincia de León, Castilla y León. Recientemente un investigador ha postulado que Sarmiento sería originario de San Juan de Cerdedo ( provincia de Pontevedra, Galicia).[1]

Biografía

A los cuatro meses de edad se traslada con su familia a Pontevedra, donde pasará su infancia y parte de la juventud. El 3 de mayo de 1710, con 15 años de edad, marcha a Madrid para tomar el hábito en el Monasterio de San Martín de esta ciudad ingresando de este modo en la Orden Benedictina. Al poco cambió su nombre de pila, Pedro, por Martín, y algún tiempo después tomó el segundo apellido de su madre. Realizó estudios de Artes y de Filosofía en el monasterio que su orden tenía en Irache. Después acudió a la Universidad de Salamanca, con el fin de estudiar Teología.

Acabados sus estudios pasó a ser profesor en varios monasterios de la orden benedictina, como San Pedro de Eslonza (León), Celorio ( Asturias) y en Oviedo en mayo de 1723, para instalarse en el mismo convento en el que residía el padre Benito Jerónimo Feijoo. Sarmiento, que admiraba profundamente a Feijoo, considerado un sabio en toda Europa, pasó a formar parte del grupo de personas con quien intimaba. En junio de 1725, con 30 años, Sarmiento vuelve a Galicia. Tras una breve estancia en Pontevedra, se despide de su madre y se asienta definitivamente en Madrid, estancia sólo interrumpida entre febrero de 1726 y mayo de 1727 cuando se traslada a Toledo a catalogar los libros de la catedral, y por las raras visitas que hace a Galicia (desde su marcha en 1710 sólo volvió en tres ocasiones).

A los 35 años reapareció en él un gran interés por la lengua, pues estaba convencido de que la gente desconocía muchos significados de las palabras que usaba. Sentía una gran curiosidad por las lenguas en general, especialmente por las románicas, pero sobre todo por el castellano y el gallego. Sarmiento pensaba que el gallego se debería enseñar en las escuelas y que los curas deberían conocerlo para poder confesar a sus feligreses.

En 1745 vuelve a Galicia. En este viaje va anotando en un cuaderno los nombres de los lugares por los que va pasando. Le gustaba investigar la etimología de las palabras gallegas que escuchaba. Escribió un libro en gallego titulado Coloquio de veinticatro galegos rústicos, gracias al cual conocemos el gallego que se hablaba en su época. Son 1.200 coplas puestas en boca de un grupo de gallegos que regresan de Madrid y cuentan cómo fue la muerte del rey Felipe V y describen los festejos de la subida al trono de Fernando VI.

Sarmiento no sólo estaba interesado en la lingüística, sino en otras disciplinas como la botánica y la medicina; tenía conocimiento detallado de los nombres de las plantas y sus propiedades salutíferas. Era un hombre muy preocupado por la mejora del nivel técnico y económico de su país, muy en la línea del pensamiento de la Ilustración. Su gran erudición en los más diversos campos hizo que le fuera encargado el programa iconográfico que habría de decorar el Palacio Real de Madrid, entonces en construcción. Diseñó Sarmiento para el palacio una ambiciosa alegoría de la historia de la monarquía española, que por su complejidad sólo fue ejecutada en parte.

Combatió, con Feijoo, la superstición y la ignorancia, proponiendo la fundación de bibliotecas en los pueblos. Él mismo llegó a poseer una de las más importantes en la España de su tiempo. Al contrario que su maestro Feijoo, Sarmiento entendió que era necesario conocer, recuperar y salvaguardar las tradiciones y la cultura popular. En eso fue un gran precursor y contribuyó decisivamente a la investigación y recuperación de la cultura gallega.

Murió en el convento de San Martín de Madrid el 7 de diciembre de 1772, a los 77 años.

Publicó en defensa de su compañero de orden y amigo el padre Feijoo, dos volúmenes de una Demostración críticoapologética del Theatro Crítico Universal en 1732. El resto de sus numerosas obras, fruto de una gran capacidad de trabajo, quedaron, sin embargo, inéditas. Su amigo el duque de Medina-Sidonia recogió en diecisiete tomos las obras manuscritas del benedictino y en 1775 se inició la publicación de sus Obras póstumas, si bien no se pasó del tomo primero, que integran las Memorias para la Historia de la poesía y poetas españoles, libro curioso y lleno de intuiciones. En 1787 se publicó en Madrid la Disertación sobre las virtudes maravillosas y uso de la planta llamada carqueixa. Otros opúsculos del padre Sarmiento han ido apareciendo de forma esporádica sueltos en distintas épocas o en revistas, pero la mayor parte de su obra continúa inédita.

A instancias de Sarmiento se creó el Real Jardín Botánico de Madrid. Desde 1743 había venido reclamando la creación de bibliotecas públicas y jardines botánicos en diversas ciudades españolas, al estilo de los que surgen en la Europa de la época, así como la constitución de Academias y la dotación de cátedras universitarias de Historia Natural, Agricultura y Botánica.

Fray Martín Sarmiento fue un hombre adelantado a su tiempo. Aparte de sus trabajos relacionados con la botánica y las ciencias naturales, realizó una labor muy importante de análisis de la lengua gallega. Se le dedicó el Día de las Letras Gallegas en 2002.

Instituto Padre Sarmiento de Estudos Galegos, en Santiago de Compostela.

En 1944 se fundó el Instituto Padre Sarmiento de Estudos Galegos, con el propósito de ser una continuación del Seminario de Estudos Galegos. En este instituto se realizan actualmente exposiciones, publicaciones y labores de investigación en las ramas de Humanidades y Ciencias Sociales.

Other Languages