Marquesado de Mondéjar

Marquesado de Mondéjar
COA Marquis of Santillana.svg
Primer titular Íñigo López de Mendoza y Quiñones
Concesión

Juana I de Castilla
25 de septiembre de 1512

Grandeza de España por Felipe V el 26 de septiembre de 1724
Linajes Mendoza ( casa de Tendilla, línea menor de la de Santillana)

• Pacheco de Córdoba Bocanegra (línea menor de la casa de Villamayor de las Ibernias, con varonía Córdoba de los señores de Guadalcázar, antes de Montemayor, y entronques Bocanegra, de los de la Monclova, y Pacheco)

• Ibáñez de Segovia (línea primogénita de los señores de Corpa)

• Bellvís de Moncada ( casa de Bélgida)

Álvarez de Bohorques (línea menor de la casa de Gor, antes de los Trujillos)

Cotoner (línea menor de la casa de la Cenia, antes de Ariany)

Actual titular Íñigo Alfonso Cotoner y Martos (XXIV marqués desde 1997)
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Las armas de los Mendoza, marqueses de Mondéjar, labradas en la torre de la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de su villa de Mondéjar.
Vista aérea de la villa de Mondéjar en la comarca de la Alcarria y provincia de Guadalajara ( España).

El marquesado de Mondéjar es un título nobiliario español, de Castilla, que desde 1724 comporta la dignidad de grande de España de primera clase. Fue creado el 25 de septiembre de 1512 por Fernando el Católico, regente por incapacidad de la reina Juana I, su hija, en favor de Íñigo López de Mendoza y Quiñones (1440-1515), II conde de Tendilla desde 1479 y señor de Mondéjar, llamado el Gran Tendilla, alcaide perpetuo de la Alhambra de Granada, capitán general de este reino, comendador de Socuéllamos en la Orden de Santiago, embajador de los Reyes Católicos cerca del Papa Inocencio VIII.[1]

El concesionario era hermano de Diego Hurtado de Mendoza (1444-1502), arzobispo de Sevilla y el segundo cardenal de su linaje; hijo de Íñigo López de Mendoza (1419-1479), I conde de Tendilla; sobrino carnal de Diego Hurtado de Mendoza (1417-1479), I duque del Infantado, y de Pedro González de Mendoza (1428-1495), arzobispo de Toledo, el Gran Cardenal de España, y nieto del poeta y magnate Íñigo López de Mendoza (1398-1458), I marqués de Santillana.

Por Real Cédula del 9 de septiembre de 1541, el emperador y rey Carlos I dispuso que en adelante el condado de Tendilla se sucediese como título de espera «para los primogénitos de la casa de los marqueses de Mondéjar».[2]

El rey Felipe V otorgó a la casa de Mondéjar la grandeza de España de primera clase por Real Decreto de 24 de julio de 1724 y Real Despacho del 26 de septiembre siguiente, en cabeza del X marqués, José de Mendoza e Ibáñez de Segovia.[1]​ Como antecedente de esta creación, se suele citar la dignidad de grande que gozó con carácter vitalicio Luis Hurtado de Mendoza y Pacheco, II marqués de Mondéjar, concedida al parecer por el césar Carlos hacia 1530 y confirmada por el rey Felipe II en el año 1556, primero de su reinado.

El marquesado tomaba denominación de la villa y municipio de Mondéjar, que era de señorío del concesionario. Esta villa, como la de Tendilla y los principales estados de la casa de Mendoza —los que integraban el mayorazgo del Infantado, con cabeza en el palacio de este título de la ciudad de Guadalajara— pertenece a la comarca de la Alcarria y actual provincia de Guadalajara, en el centro geográfico de España y no lejos de la corte (desde que Felipe II la fijó en Madrid).

El señorío de la villa de Mondéjar

Íñigo López de Mendoza y Quiñones, el Gran Tendilla, poseyó la villa de Mondéjar por compra a los Reyes Católicos, quienes la habían confiscado al principio de su reinado, pero era el sucesor de los antiguos señores por muy prolijos títulos, pues le tocaba mitad de la jurisdicción por herencia de sus padres y mitad por derecho de Marina Lasso de la Vega y Mendoza, su primera mujer y prima. El complicado proceso por el que este señorío se incorporó al patrimonio de los Mendoza es un ejemplo muy ilustrativo de la estrategia matrimonial del linaje, encaminada en este caso a redondear sus posesiones alcarreñas.

En el segundo tercio del siglo XV, la jurisdicción de la villa y término de Mondéjar estaba dividida en varias voces o partes, y dos señoras de distinto linaje trajeron en dote algunas de ellas cuando casaron con sendos hijos del I marqués de Santillana. En efecto, una parte menor pertenecía a Diego Fernández de Quiñones y María de Toledo, señores de Luna, quienes hacia 1440 la mandaron en dote a su hija Elvira de Quiñones al casarla con Íñigo López de Mendoza, I conde de Tendilla, segundo hijo varón del citado marqués. Los condes de Tendilla acrecieron su cuota de jurisdicción por compra de otras voces, hasta llegar a la mitad, para lo cual «vendieron la villa de Monesterio y sus lugares de Campillo y las Pozas», y en 1478 fundaron vínculo de la parte que reunieron en favor de su primogénito.[3]

Y la otra mitad de la villa era de los Carrillo: de una línea menor de los señores de Hormaza. A mediados de siglo pertenecía a Juan Carrillo de Toledo, llamado señor de Mondéjar, y a María de Sandoval, su mujer, quienes dotaron con ella a su hija Inés Carrillo al casarla con Pedro Lasso de Mendoza, cuarto hijo varón del I marqués de Santillana. De estos la hubo su primogénita, Catalina Lasso de la Vega, que casó con Luis de la Cerda y de la Vega, su primo, I duque de Medinaceli. Y Catalina la mandó en dote a su hermana Marina Lasso de Mendoza cuando esta casó con otro primo suyo: el II conde de Tendilla, heredero de la otra mitad de la jurisdicción como se ha dicho. Después se siguió un pleito sobre ello entre el conde de Tendilla y su cuñado Pedro de Castilla, segundo marido de Catalina Lasso.[4]

Estas complicadas operaciones patrimoniales fueron en balde, porque los Reyes Católicos, al comienzo de su reinado, confiscaron la villa de Mondéjar y mandaron derribar su castillo para castigar el apoyo de los Mendoza a la Beltraneja en la Guerra de Sucesión Castellana. En 1486 Íñigo López de Mendoza, II conde de Tendilla, embajador en Roma a la sazón, la compró de nuevo a la Corona al precio de doce millones de maravedís, ejerciendo el tanteo como causahabiente de los antiguos señores, y en 1512 fue creado marqués de Mondéjar. Marina Lasso, su primera mujer y heredera de los Carrillo, había muerto sin descendencia. La casa quedó en la de su segundo matrimonio.[4]

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