Mario Luxoro

Mario Luxoro
Información personal
Nacimiento1 de febrero de 1926 Ver y modificar los datos en Wikidata
Santiago de Chile, Chile Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento27 de diciembre de 2016 Ver y modificar los datos en Wikidata (90 años)
Santiago de Chile, Chile Ver y modificar los datos en Wikidata
ResidenciaChile
NacionalidadChilena Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
CónyugeEma
Silvia
HijosPaz Luxoro, Paola Luxoro, Carolina Luxoro, Clara Luxoro (Ema), Tomás Luxoro (Silvia)
Educación
Alma máterUniversidad Técnica Federico Santa María
Universidad de Chile
Instituto Tecnológico de Massachusetts
Información profesional
ÁreaBiología, Biofísica, Bioquímica
DistincionesPremio Nacional de Ciencias Naturales de Chile (2000).

Mario Fernando Luxoro Mariani (Santiago, 1 de febrero de 1926-27 de diciembre de 2016)[2]​ Uno de sus principales aportes fue descubrir la relevancia de las proteínas en el impulso nervioso.

Biografía

Inicios en la medicina

Su educación secundaria la hizo en el Colegio Alemán, donde fue destacó su aptitud para las matemáticas.[3]​ En 1948 obtuvo el título de ingeniero civil químico en la Universidad Técnica Federico Santa María, en Valparaíso.

Después de graduarse, comenzó su interés en la investigación básica en las ciencias biomédicas y bioquímicas. A inicios de la década de 1950 no existían carreras dedicadas a la bioquímica por lo que la carrera de medicina era lo más próximo a esta disciplina. Se inscribió como estudiante de medicina en la Universidad de Chile, en Santiago. En el segundo año de sus estudios, logró destacar en la disciplina de fisiología, por lo que el profesor Bjorn Holmgrem convenció a sus colegas Francisco Hoffmann y Samuel Middleton de que Luxoro era el candidato ideal para entrenarse en el estudio de los procesos fisiológicos utilizando conocimientos de física, química y matemática, y así iniciar el estudio de la biofísica en Chile.[4]​ Durante su tercer año, en enero de 1953 fue galardonado con una beca de la Fundación Rockefeller, y se convirtió en un estudiante graduado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston.

Carrera científica

En el MIT realizó una tesis doctoral utilizando técnicas electrofisiológicas y de microscopía electrónica, abocándose al estudio de las propiedades funcionales de axones gigantes de calamar y al estudio de la estructura de fibras nerviosas recubiertas con mielina; este trabajo, enteramente suyo, originó su primera publicación científica, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.[2]

Durante su primer año en Boston, estuvo muy deprimido por haber dejado en Chile a su novia Ema, por lo que el Dr. Harvey Miller, encargado de la Fundación Rockefeller en Chile, arregló el viaje de Ema a Boston, donde se casaron y nacieron dos de las cuatro hijas que tuvieron. Rechazando una oferta de una posición facultativa en el MIT, regresó a su país, decidido a dedicarse a la investigación básica en biofísica de membranas en Chile. Su enfoque cuantitativo de la biología era bastante nuevo en el mundo desarrollado y ciertamente fue pionero en Chile.

Por los años 1960, conoció en Estocolmo al biofísico estadounidense Kenneth Stewart Cole, quien le sugirió viajar a Chile para utilizar el axón gigante del calamar local. Cole envió a algunos de sus colaboradores a Chile para trabajar en conjunto con el grupo de Luxoro. Con el apoyo de la Universidad de Chile, Luxoro y sus colegas fundaron el Laboratorio de fisiología celular en Montemar, cerca de la ciudad de Viña del Mar.

Muy poco tiempo después de su regreso, Luxoro recibió en su laboratorio a un estudiante de medicina, Eduardo Rojas, quien se convirtió en el primer discípulo de la larga lista de chilenos jóvenes con un gran talento y entusiasmo a los cuales les enseñó los fundamentos de la biofísica y comenzó junto con ellos la investigación experimental sobre las células nerviosas. En conjunto con Eduardo Rojas, hicieron un importante descubrimiento para la biofísica mundial: Descubrieron que al inyectar una enzima proteolítica (tripsina) en el interior del axón gigante de calamar se pierde de manera casi instantánea la excitabilidad del axón. Este descubrimiento, publicado en la revista Nature en 1963,[4]​ Este grupo atrajo a un gran número de estudiantes, como Francisco Bezanilla, Cecilia Hidalgo, Ramón Latorre, Julio Vergara, entre otros, dando un gran impulso a la empresa experimental de Luxoro.

En mi opinión, Mario Luxoro ha sido uno de los pilares de la investigación científica en Chile, y le debemos la formación del grupo de mayor influencia en la ciencia chilena (...)[7]

Prof. Francisco Bezanilla, Universidad de California en Los Ángeles

El trabajo generado en Montemar llamó la atención de la comunidad internacional, y diversos científicos de renombre viajaron a Chile para hacer investigaciones con este grupo. Algunos de los datos más relevantes de la literatura acerca de la excitabilidad de la membrana fueron producidos en ese lugar.

Época dorada

Fue decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile entre 1968 y 1972, siendo uno de los fundadores. Esta nueva responsabilidad le obligó a permanecer en Santiago. Durante su administración, atrajo importantes fondos internacionales, lo que posibilitó un gran aumento del personal, y una ampliación de sus instalaciones y centros de investigación. Estas grandes mejoras permitieron reunir a los científicos que habían estado hasta entonces repartidos por toda la ciudad, lo que hizo posible un aumento importante en la productividad científica y, al mismo tiempo, atrajo a un considerable número de estudiantes universitarios interesados en las ciencias básicas.

La primera vez que conocí al profesor Luxoro hace más de 30 años, y mis posteriores visitas a él en Santiago o en Montemar fueron siempre una inspiración para mí. Sus contribuciones científicas en la biofísica de membrana son muy apreciados por la comunidad internacional, y el jugó un papel fundamental en el establecimiento de una distinguida escuela de biofísica chilena que ha colaborado con muchos de nosotros.[7]

Prof. Richard Keynes, Laboratorio de Fisiología, Universidad de Cambridge

Poco después de que su administración terminara, la intervención militar que tuvo lugar en Chile en 1973 afectó profundamente la actividad universitaria de todo tipo. Muchos compañeros de trabajo de Luxoro abandonaron Chile, estableciéndose en países en los que pudieran continuar su trabajo en un entorno académico adecuado. Sacrificando su carrera científica, Luxoro se negó a salir y permaneció en Chile, para mantener la tradición científica de Montemar. El profesor Luxoro y algunos otros científicos contribuyeron al mantenimiento de la vida científica y académica en estos años, hasta el fin de la dictadura militar.

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