Marcha de Oriamendi

La Marcha de Oriamendi o simplemente Oriamendi es el himno del carlismo. Su nombre viene del de una batalla que tuvo lugar en el monte homónimo, situado en las inmediaciones de San Sebastián, en 1837, durante la Primera Guerra Carlista en el que el ejército carlista derrotó al cristino.

Según cuenta la leyenda, tras la derrota de las tropas liberales, los carlistas entraron en el campamento cristino, tomando como botín de guerra armas, uniformes y, también, la partitura de una marcha militar compuesta por un músico inglés y arreglada por un liberal donostiarra, sin letra, para conmemorar la victoria de los cristinos, y a la que los carlistas pusieron letra.


La primera letra adoptada, en vasco guipuzcoano, es como sigue:

ORIGINAL[1]

Gora Jainko maite maitea
zagun denon jabe.
Gora España ta Euskalerria
ta bidezko errege.
Maite degu Euskalerria,
maite bere Fuero zarrak,
asmo ontara jarriz daude
beti Karlista indarrak.
Gora Jainko illezkor!!!
Gora euskalduna,
audo ondo Españia-ko
errege bera duna!!!

TRADUCCIÓN

Viva Dios queridísmo
tengámoslo todos por dueño.
Vivan España y la Vasconia
y el rey legítimo.
Amamos la Vasconia,
amamos sus viejos Fueros,
a esta idea están orientadas
siempre las fuerzas carlistas.
¡¡Viva Dios inmortal!!
¡¡Viva el vasco,
que tiene bien
el mismo rey de España!!

Más adelante, con los arreglos musicales de Silvano Cervantes y la letra compuesta por Ignacio Baleztena Azcárate, se llegó a la versión más famosa de esta marcha:

Por Dios, por la patria y el Rey
Carlistas con banderas.
Por Dios, por la patria y el Rey
Carlistas aurrerá.

Lucharemos todos juntos
Todos juntos en unión
Defendiendo la bandera
De la Santa Tradición. (bis)

Cueste lo que cueste
Se ha de conseguir
Venga el rey de España
A la corte de Madrid. (bis)

Por Dios, por la patria y el Rey
Lucharon nuestros padres.
Por Dios, por la patria y el Rey
Lucharemos nosotros también.

También es posible escuchar una variante de esta marcha en los dos versos últimos versos de la tercera estrofa, en los cuales cambian:

Venga el rey de España
A la corte de Madrid.

Por lo siguiente:

Que los boinas rojas
Entren en Madrid.

Así se aunaban en el himno los elementos característicos del carlismo.

Durante la Guerra Civil Española fue uno de los himnos de combate del Requeté y, por decreto de 27 de febrero de 1937 aprobado por el general Franco, canto nacional de la España Nacional, junto con el Cara al sol de la Falange y la Marcha Real, con letra de José María Pemán). Sin embargo, la versión oficial cambió la mención a la vuelta del rey de España («venga el rey de España a la corte de Madrid»), por «que los boinas rojas entren en Madrid», más acorde con la escasa voluntad de Franco de restaurar la monarquía.

Como curiosidad, en la Semana Santa de Orihuela, la Real Archicofradía y Mayordomía de Nuestra Señora del Pilar y Real Cofradía del Lavatorio (1758), de tradición carlista desde su refundación hace unos 80 años, toca el Oriamendi a la salida y entrada de los tronos en su procesión en vez del himno nacional.

Referencias

  1. Ainhoa Arozamena Ayala: «Marcha de Oriamendi», Auñamendi Eusko Entziklopedia.
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