María Domínguez

María Domínguez Remón
Información personal
Nacimiento ( 01 de abril de 1882)
Pozuelo de Aragón, Zaragoza, Flag of Spain.svg  España
Fallecimiento ( 07 de septiembre de 1936) (54 años)
Fuendejalón, Zaragoza, Bandera de España  España
Causa de muerte Fusilamiento
Nacionalidad Española
Ciudadanía Española
Partido político Socialista
Familia
Pareja Bonifacio Ba Cercé (separada en 1907 y viuda en 1922)
Arturo Segundo Romanos
Información profesional
Ocupación Periodista
Conocida por Primera alcaldesa democrática de España
Cargos ocupados
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María Domínguez Remón ( Pozuelo de Aragón ( Zaragoza), 1 de abril de 1882 - Fuendejalón ( Zaragoza), 7 de septiembre de 1936) fue una periodista, poetisa y política republicana socialista española. En 1932 fue la primera alcaldesa democrática de la Segunda República Española en la localidad de Gallur, Zaragoza. Fue fusilada por las tropas franquistas al inicio de la Guerra Civil.

Biografía

Ayuntamiento de Gallur, Zaragoza.

Fue la segunda hija de una familia humilde de campesinos. Apenas pudo ir unos años a la escuela, por lo que su formación la obtuvo de forma autodidacta.[1]

Por imposición se casó con Bonifacio Ba Cercé a los 18 años.[3]

Regresó a Pozuelo de Aragón y con los ahorros que había conseguido reunir se compró una máquina de hacer medias que le proporcionó una forma de ganarse la vida.[1]

Comenzó a escribir y envió un artículo al diario El País de Madrid que le fue publicado. Empezó a estudiar magisterio. En 1914 se presentó al examen con resultado negativo. Se instaló en Zaragoza matriculándose en el turno nocturno de la Escuela de Artes y Oficios mientras trabajaba cosiendo medias a máquina en su domicilio.[1]

Pronto se convirtió en asidua colaboradora del semanario republicano Ideal de Aragón, órgano de expresión del recién creado Partido Republicano Autónomo Aragonés, donde escribió con el seudónimo Imperia. En 1917 trabajó como maestra no titulada durante unos meses en una escuela del caserío de Mendiola en el valle navarro de Baztán, pero tuvo que abandonarlo por problemas de salud. No obstante, tuvo tiempo de presentarse a los exámenes de la Escuela de Magisterio de Pamplona en los que esta vez aprobó. Estuvo gravemente enferma por la epidemia de gripe de 1918, permaneciendo en cama más de un año.[1]

Trabajó de sirvienta en casa del suegro del político republicano Venancio Sarría.[4]

En 1922 quedó viuda y contrajo segundas nupcias con el esquilador viudo Arturo Segundo Romanos en la iglesia de San Gil de Zaragoza. Se instaló con su marido en Gallur.[1]

Colaboró en el semanario socialista Vida Nueva de Zaragoza, cuyo primer número apareció el 4 de mayo de 1930. A partir del 14 de abril de 1931 realizó una intensa labor de propaganda feminista, socialista y republicana.[5]

En julio de 1932 el ayuntamiento de Gallur elegido en las elecciones de abril de 1931 dimite en pleno ante la presión popular y los conflictos políticos que enfrentan al país.[1]

El Gobernador civil de la provincia la designó a ella como presidenta de una Comisión Gestora convirtiéndose así en la primera mujer en estar al frente de una alcaldía. Ocupó el cargo de alcaldesa de Gallur desde el 29 de julio de 1932 al 6 de febrero de 1933.[4]

Durante su mandato:

Aplicó la legislación laboral de la República.
Creó las bolsas de trabajo rural para reducir los niveles de desempleo.
Constituyó una escuela unitaria de niños y niñas.
Ofreció subvenciones a los maestros para que contrataran a limpiadoras para que los niños no tuvieran que limpiar.
Aprobó una subvención de sacos de carbón para que los niños no tuvieran que llevarlo de sus casas a la escuela.
Aprobó el blanqueo de las escuelas para que estuvieran más dignas.[6]

Asistió al XVII Congreso de la UGT en 1932, donde fue secretaria de la 10ª sesión.[1]

El 6 de febrero de 1933 tuvo que dimitir del cargo por una ley aprobada en el Congreso que sustituía las comisiones gestoras creadas con carácter transitorio. Se marchó satisfecha de su labor, pero desilusionada y cansada de tanta censura a sus desvelos por el municipio.[5]

Tras dejar la alcadía se dedicó a la docencia y a las colaboraciones periodísticas.[3]

Los valores que ella defendió fueron: la igualdad de la mujer, la libertad de pensamiento, el sufragio universal, el voto femenino, la lucha contra la opresión, la liberación de los prejuicios culturales y religiosos, la enseñanza, la cultura como motor de cambio, la superación, el valor, el amor no impuesto sino elegido libremente y el hecho de plasmar los ideales en acciones concretas.[6]

En 1934 la progresista Editorial Castro de Madrid publicó el libro Opiniones de mujeres, en que se recogen cuatro de sus conferencias: Feminismo, La mujer en el pasado, en el presente y en el porvenir, El socialismo y la mujer y Costa y la República. El volumen se completa con un prólogo y una conferencia de la abogada y periodista Hildegart Rodríguez.[4]

Al producirse el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 buscó refugio en casa de su hermana en Pozuelo de Aragón. Allí fue detenida pocos días después y fusilada por el bando franquista el 7 de septiembre de 1936 en las tapias del cementerio de Fuendejalón, pueblo cercano al suyo. Su marido, Arturo Romanos, fue fusilado al poco tiempo en el pueblo zaragozano de Tabuenca.[1]

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