María Cristina Salazar

María Cristina Salazar Camacho
Información personal
Nacimiento 3 de septiembre de 1931[1]
ciudad de Bogotá,
Colombia
Fallecimiento 10 de julio de 2006[2]
ciudad de Bogotá,
Colombia
Familia
Cónyuge Orlando Fals Borda
Información profesional
Ocupación socióloga
Obras notables
  • El caso del padre Camilo Torres (1972).
  • La expansión del capitalismo en el campo: sus consecuencias en la zona cafetera, Colombia y el departamento del Tolima
  • Los esclavos invisibles.
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María Cristina Salazar Camacho ( Bogotá, 3 de septiembre de 1931[2]​ Nació en el seno de una familia perteneciente a la élite colombiana, fue nieta de dos reconocidos personajes de la política, ambos candidatos a la presidencia de la República de Colombia, Félix María Salazar y Salvador Camacho Roldan, el primero conservador y el segundo liberal radical. Salvador Camacho Roldan, es considerado el pionero en los estudios de sociología del país, este dicto las primeras lecciones de Sociología en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia.

María Cristina Salazar, siguió los pasos intelectuales de su abuelo, fue la primer mujer Phd en sociología en Colombia. Estudio en el Colegio Gimnasio Femenino en Bogotá y fue Licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad Javeriana. En 1952 se mudó a los Estados Unidos, iniciando sus estudios de maestría y doctorado en sociología en la Universidad Católica de Washington, donde recibió los títulos de magister y doctorado en Sociología en 1957.

Regreso a Colombia en 1958 e ingreso como maestra en la Escuela de trabajo social de la universidad pontificia bolivariana de Medellín; en 1959 ingresa a la universidad javeriana como profesora y decana de la facultad de sociología y trabajo social.[3]​ En 1962 ingresó a la reciente Facultad de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia, invitada por Camilo Torres quien fue un amigo cercano, ambos compartían raíces familiares similares y una recia fe católica. En palabras de Orlando Fals Borda:

“La Universidad Javeriana abre la Facultad de Sociología con María Cristina, pero cuando se dieron cuenta que era amiga de nosotros, los de la Nacional, la destituyeron, la expulsaron y cerraron ahí mismo la Facultad (La facultad de sociología se adiciono a la facultad de Ciencias Sociales y Económicas). Fue algo muy triste, muy abusivo de parte del rector de la Javeriana. Ella había iniciado allí la enseñanza de la sociología moderna, en la misma vertiente que nosotros dos años antes. Ella llegó al momento de decidir cómo mejorar la docencia y la investigación en su Departamento de Sociología en la Javeriana. Como era amiga de Camilo Torres, hizo un Comité de Consulta con él, Andrew Pearse (profesor de la UNESCO) y yo. Cuando los jesuitas supieron de las reuniones que estaba teniendo María Cristina con ese grupo “subversivo”, la despidieron”[4] 

Al ingresar a la Universidad Nacional de Colombia, compartió con profesores provenientes de la antropología, la sociología y otras ciencias sociales, junto con Orlando Fals, Camilo Torres, Carlos Escalante, Eduardo Umaña Luna, Virginia Gutiérrez de Pineda, Tomás Ducay, entre otros. Sus estudiantes la recuerdan como alguien ordenada, puntual y tímida, quien imprimió una mirada refrescante sobre la sociología norteamericana.

El 21 de enero de 1979 es apresada junto con su esposo Orlando Fals Borda por miembros de la Brigada de Institutos Militares de conformidad con el Estatuto de Seguridad. Este estatuto de seguridad es reglado por el Decreto No. 1923 de 6 de septiembre de 1978. Los motivos por los que los privaron de la libertad fue debido a que se encontraron algunas armas que el M-19 robó del Cantón en una casa del barrio Villa del Prado que estaba escriturada a su nombre, al respecto María Cristina Salazar dijo: “era una escritura que yo había hecho para un amigo, y este amigo la utilizo para el depósito de unas armas” [3].

De ella ha dicho Gloria Cuartas:

Su solidaridad con la izquierda la llevó a la cárcel cuando se descubrió el robo al Cantón Norte y el M-19 le quitó al Ejército 5000 fusiles. Fueron los días en que el «único preso político» era Turbay, y los animales de la Escuela de Caballería mochaban orejas para defender el primer Estatuto de Seguridad. Con un estoicismo y una dignidad admirables, María Cristina afrontó, al lado de Orlando, la brutalidad paranoica de un régimen que cobraba con un juicio arbitrario las denuncias que había hecho y nunca dejó de hacer. Y salió de la cárcel invicta: sin haberse arrepentido un instante de sus ideas.

Gloria Cuartas[5]

Trabajó como consultora de la Organización Internacional del Trabajo, de la Unesco y relatora de Amnistía Internacional.

Como intelectual comprometida, denunció los atropellos que contra la niñez permitían ―y permiten― los Gobiernos de turno en Colombia. Este es el tema de un maravilloso libro, testimonio y legado: Los esclavos invisibles (Cuartas, loc. cit.).

Muere en julio de 2006, y es enterrada en el Campus de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, bajo el campanario de la capilla, en la que oficiaba su amigo Camilo Torres. Luego de la ardua labor de docentes del Departamento de Sociología de la Universidad Nacional, entre ellos el profesor Normando Suárez, fueron sepultadas las cenias de su esposo Orlado Fals Borda a su lado.

Bibliografía

  • El caso del padre Camilo Torres / comité de redacción María Cristina Salazar... [et al.]. Bogotá: Ediciones Tercer Mundo, 1965. 81 p.; 19 cm. Boletín Inquietudes, 5.
  • La expansión del capitalismo en el campo: sus consecuencias en la zona cafetera, Colombia y el departamento del Tolima / María Cristina Salazar. Bogotá: OFISEL, 1973. 42, 5 h.; 28 cm. (Documentos ofisel). Texto mecanografiado. Incluye bibliografía.
  • Los esclavos invisibles. La explotación de la niñez en Colombia.
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