María Carolina de Austria (1752-1814)

María Carolina de Austria
Reina Consorte de Nápoles y Sicilia
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María Carolina de Austria, Reina Consorte de Nápoles y Sicilia.
Reina Consorte de Sicilia
12 de mayo de 1768 - 8 de septiembre de 1814
Predecesor María Amalia de Sajonia
Sucesor Lucía Migliaccio de Floridia
Información personal
Nombre secular María Carolina Luisa Josefa Juana Antonia de Habsburgo-Lorena
Nacimiento 13 de agosto de 1752
Palacio de Schönbrunn, Viena, Banner of the Holy Roman Emperor with haloes (1400-1806).svg Sacro Imperio Romano Germánico
Fallecimiento 8 de septiembre de 1814 (62 años)
Palacio de Hetzendorf, Viena, Banner of the Holy Roman Emperor with haloes (1400-1806).svg Sacro Imperio Romano Germánico
Entierro Cripta Imperial de Viena
Familia
Casa real Casa de Habsburgo-Lorena ( Casa de Lorena)
Padre Francisco I
Madre María Teresa I de Austria
Consorte Fernando I de las Dos Sicilias
Descendencia véase Sus hijos

Firma Firma de María Carolina de Austria
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María Carolina de Austria en su juventud.
María Carolina a los 10 años, por Jean-Étienne Liotard.
María Carolina, pintura de Angelica Kauffmann.
María Carolina de Austria, Reina de Nápoles y de Sicilia.
John Acton, 6.º Barón, favorito de María Carolina, llevando una levita azul marino adornado con medallas. Una pintura de Emanuele Napoli.
Two heads appear on a grey coin surrounded by Latin text
Las efigies de María Carolina y su marido en un 1791, en una Piastra neapolitana.
María Carolina y Fernando I, Rey de las Dos Sicilias, con sus hijos cuando eran niños, pintura de Angelica Kauffmann. Este retrato representa una ruptura con representaciones típicas de los Borbones. La incorporación de un paisaje de Arcadia y poses simples Tarabra, con ropa sencilla plantea sobre un paisaje Arcadiano.
María Carolina con sus cinco hijos mayores. De izquierda a derecha: el príncipe Carlos Francisco, a sus pies el príncipe Francisco Genaro, la princesa Luisa, la princesa María Ana, la reina María Carolina, y la princesa María Teresa, en 1777.
María Carolina de Austria a edad adulta, por Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun, en 1791. El parecido entre ella y su hermana María Antonieta es evidente.
El Reino de Nápoles y Sicilia.
Bandera de la República Partenopea.

María Carolina de Austria ( Palacio de Schönbrunn, Viena, 13 de agosto de 1752 - ibídem, 8 de septiembre de 1814), fue una princesa austriaca, y hermana de la reina de Francia María Antonieta. Fue conocida como Reina María Carolina al ser reina consorte y gobernante de facto de Nápoles desde 1768 hasta 1799 y entre 1799 y 1806, y de Sicilia desde 1768 hasta su muerte en 1814, aunque ella había perdido el poder de facto en 1812.

Primeros años de vida

Su Majestad, la Reina María Carolina Luisa Josefa Juana Antonia de Nápoles y Sicilia, Princesa Imperial y Archiduquesa de Austria, Princesa Real de Hungría y Bohemia, Princesa de Toscana nacida en 1752, en el Palacio de Schönbrunn, Viena, hija de María Teresa de Austria y Francisco I, Sacro Emperador Romano Germánico. Fue bautizada en honor a sus dos hermanas mayores, María Carolina, que murió dos semanas después de su primer cumpleaños, y María Carolina, quien murió varias horas después de haber sido bautizada. Sin embargo, fue llamada Carlota por su familia durante su niñez y adolescencia. Sus padrinos fueron el rey Luis XV de Francia y su esposa, María Leszczynska.

María Carolina era la hija que más se parecía a su madre y formó un vínculo muy estrecho con su hermana menor, María Antonia. Desde muy temprana edad ambas compartían la misma institutriz, la Condesa de Lerchenfeld. Un testimonio de su cercanía, es el hecho de que cuando una se enfermó, la otra también lo hizo. Sin embargo en agosto de 1767, María Teresa separa a las dos niñas, que hasta ahora estaban conjuntamente bajo los auspicios de la condesa Maria von Brandis, a causa de su mal comportamiento. Poco después, en octubre del mismo año, la hermana de María Carolina María Josefa, destinada a casarse con Fernando IV de Nápoles, como parte de una alianza con España, muere durante una epidemia de viruela.

Ansioso por salvar la alianza Austro-Española, Carlos III de España, padre de Fernando, solicitó a una hermana de María Josefa como un reemplazo. La emperatriz ofreció a la corte de Madrid, negociar en nombre de la de Nápoles, con María Amelia y María Carolina. María Amelia era cinco años mayor que el hijo de Carlos III, y este optó por la segunda. María Carolina reaccionó mal a su compromiso, llorando, suplicando y diciendo que los matrimonios napolitanos tenían mala suerte. Sus objeciones, sin embargo, no retrasaron su preparación para su nuevo papel como reina de Nápoles por la Condesa de Lerchenfeld. Nueve meses más tarde, el 7 de abril de 1768, María Carolina se casó con Fernando IV de Nápoles por poder.

Matrimonio

El 12 de mayo de 1768, contrajo matrimonio con el joven Fernando IV de Nápoles quien era además Fernando III de Sicilia. Fernando no era muy inteligente, y María Carolina tomó ventaja de esto para controlarlo, llegando a convertirse en la verdadera gobernante del reino.

El 4 de enero de 1775, cuando dio a luz a su hijo varón, Carlos Francisco, se convirtió en consejera de estado y tomó una posición ventajosa de influencia política. De las cualidades de su madre ella heredó su inteligencia, pero era ambiciosa y cruel, logrando aumentar una posición de gran poder en el reino. María Carolina finalmente estableció un reinado despótico por medio del poder de su esposo.

Del mismo modo que su hermana María Antonieta, su hija María Amalia de Borbón-Dos Sicilias llegó a ser reina consorte de Francia. Otra de sus hijas María Teresa de las Dos Sicilias fue la esposa de Francisco II del Sacro Imperio Romano Germánico, posteriormente la hija mayor de María Teresa, María Luisa, llegó a ser la segunda esposa del Emperador Napoleón I. Su bisnieta Carlota de Bélgica llegó a ser emperatriz de México.

Subida al Trono y caída de Tanucci

A los dieciséis años de edad, viajó desde Viena a Nápoles, deteniéndose en el camino en Mantua, Bolonia, Florencia y Roma.[5] Sin embargo esto no fue impedimento para tener hijos y perpetuar la dinastía, siendo su deber de esposa real. En total, María Carolina le dio a Fernando dieciocho hijos, de los cuales sólo siete sobrevivieron a la edad adulta, incluyendo a su sucesor, Francisco I, la última Emperatriz del Sacro Imperio Romano, una Gran Duquesa de Toscana, la última Reina de Francia , una Princesa de Asturias y una Reina de Cerdeña.

Fernando había recibido una mediocre educación de parte del Príncipe de San Nicandro y carecía de habilidades para gobernar, por lo que delegó el gobierno en su consejero Bernardo Tanucci, quien contaba con la confianza plena de su padre, Carlos III de España [8]

Con ello, ella obtuvo una puerta trasera a la administración del estado, solamente lo logró plenamente con el nacimiento del heredero en 1775, con lo cual ingreso al Concejo Privado.[11]

Tanucci cayó en desgracia producto de una discusión durante una pelea con María Carolina con respecto a la masonería, de la cual ella era una adherente.[8]

Enfurecida, la Reina le expresó a Carlos III su opinión de que Tanucci estaba arruinando al país, por medio de una carta escrita por su esposo, haciéndo parecer que era idea suya.[16]

Acton y los militares

Sin Tanucci en el gobierno, la Reina gobernó sola Nápoles y Sicilia, asistida por su favorito inglés, de origen francés, John Acton, 6th Barón, desde 1778 en adelante. Actuando aconsejada por su hermano el Sacro Romanó Emperador José II, María Carolina y Acton renovaron la marina de guerra Napolitana, hasta ese momento descuidada, abriendo 4 colegios para la marina y la puesta en marcha de 150 barcos de varios tamaños. La marina mercante, también, fue aumentada por tratados comerciales con Rusia y Génova. Carlos III, había declarado la guerra a Gran Bretaña en alianza con América, estaba enfurecido por el nombramiento de Acton al Ministerio de Guerra y la Marina porque el sentía que sus candidato Español, Don Antonio Otero, era más digno de tan alto cargo en el gobierno, puesto que en virtud del hecho que él no era Inglés. María Carolina una vez más respondió usando una carta escrita por el Rey, exponiendo a Carlos III que Acton, era hijo de una mujer Francesa, no era Inglés y que él fue nombrado antes que estallaran las hostilidades entre España y Gran Bretaña. Los ataques de Carlos en contra de Acton solo sirvieron al final para hacerlo más querido por la Reina, quien procedió a nombrarlo Mariscal de Campo. Las reformas de Acton no se restringieron a la expansión de la Armada; al mismo tiempo, él recorto el gasto de su ministerio en 500,000 ducados e invito a sargentos instructores y oficiales extranjeros a ocupar las vacantes de la Armada. Acton y María Carolina fueron vistos tan cercanos para llegar a decirse en 1782, que, según el embajador de Cerdeña en Nápoles, la gente falsamente creían que eran amantes. Que el rumor fuese falso lo que desconocía el Rey, quien intento varias veces "sorprenderlos juntos" y amenazó con matarlos a ambos en un momento de furia. En respuesta, María Carolina coloco una serie de espías a su esposo, pero una reconciliación pronto fue lograda. Como parte de este rapprochment, Acton se fue a vivir a Castellamare, pero regresó a Nápoles tres veces a la semana a ver a la Reina.

Patrocinio artístico y la muerte de Carlos III

María Carolina patrocino artistas germano-suizos, principalmente a Angelica Kauffmann, quien hizo una celebre pintura a la familia de la Reina en un jardín informal en 1783, y le dio lecciones de dibujo a sus hijas. María Carolina derramo con regalos a Kauffman, pero ella prefería los círculos artísticos de Roma a Nápoles. El patronazgo de la Reina no se restringía a retratistas: ella le asigno al paisajista Jacob Philipp Hackert un ala del palacio en Francavilla. Como Kauffman, dio clases a los niños de la Reina y disfrutó de su confianza. Por recomendación de Hackert, el Rey y la Reina restauraron las estatuas del Palacio Farnesio en Roma y las trajo a Nápoles. En 1784, la Reina estableció la filantrópica colonia de San Leucio, un pueblo con sus propias leyes y costumbres, cuyo uno objetivo era el tejer seda. Ella también encargó decoradas cajas de tabaco y joyas de orfebrería.

En 1788, con la muerte del Rey Carlos III, las relaciones Napolitano-Españolas mejoraron. El nuevo Rey, Carlos IV, estaba ansioso de estar en buenos términos con su hermano, el Rey de Nápoles, enviándole una flota Española para saludarle. Para consolidar su reconciliación, Carlos IV propuso que su hija se casara con el hijo mayor del Rey y la Reina, el Duque de Calabria. Mientras que el Rey apoyaba el casamiento, María Carolina lo rehuía. Al igual que su madre, ella había elegido cuidadosamente los posibles esposos y esposas de sus hijos, casamientos que iban a cimentar las alianzas políticas de su elección. La muerte de la esposa la Duquesa Isabel de Württemberg, del sobrino de la Reina el Príncipe de la Corona de Austria, le brindó la oportunidad de cumplir sus ambiciones matrimoniales. Sus hijas Maria Teresa y Luisa se casaron con el Príncipe de la Corona Francisco y Fernando III, Gran Duque de Toscania, respectivamente, durante una visita de la familia real Napolitana a Viena en 1790.

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