Método de alfabetización "Yo, sí puedo"

El método de alfabetización "Yo, sí puedo " es un método educacional cubano para la alfabetización de adultos desarrollado por la pedagoga Leonela Relys a solicitud de Fidel Castro.[1]

El método parte de lo conocido, los números, hacia lo desconocido, las letras y se basa en la experiencia que se va adquiriendo. En él se utilizan los medios audiovisuales y un facilitador para transmitir los conocimientos. El facilitador es el vínculo entre la clase audiovisual y el participante, desempeña una función importante en lo referente al trabajo con la parte afectiva del iletrado, además de controlar el proceso de aprendizaje. Consta de tres etapas: adiestramiento, enseñanza de lecto-escritura y consolidación siguiendo tres hitos: escuchar y ver, oído y ojo; escuchar y leer, oído y libro y escuchar y escribir, oído y lápiz.

El material docente son, la cartilla, el manual y 17 vídeos donde están las 65 clases. El tiempo que dura la acción educativa es variable ya que el método es muy flexible. Desde un máximo de tres meses hasta siete semanas, en forma intensiva. Hay alguna experiencia de realizarlo en un mes de forma muy intensiva con personas dedicadas en exclusiva al mismo. Se ha desarrollado en   inglés, portugués, francés, quechua, aymara, guaraní, creole, swahili y tetún.

El programa existe también en sistema Braille, para sordos y personas con problemas intelectuales leves. Se busca el desarrollo de la persona hasta donde se pueda y el sentimiento de que alguien se preocupó de enseñarles.[3]

Homenaje al programa "Yo, sí puedo" de los Embajadores del Alba en la comunidad La Higuera, Bolivia en la plaza dedicada a Che Guevara donde el revolucionario argentino-cubano fue ejecutado.

Historia

Los antecedentes de el métorio "Yo, sí puedo" están en el trabajo desarrollado por Leonela Relys junto a otros educadores cubanos en Haití que realizaron una campaña de alfabetización por radio.

"Yo, sí puedo" nació en 28 de marzo de 2001 cuando el gobierno de Cuba le encomendó la labor a Leonela de crear una cartilla de alfabetización de no más de cinco páginas que combinara las letras y los números. No se tardó más de un mes en realizar el encargo y en empezar a preparar la estrategia televisiva. Para el año 2002 ya se ultimaban las cartillas y los guiones de las clases televisadas. En mayo de ese año se comenzaron a grabar las clases.

Estaba concebido con un carácter internacionalista, en especial, latinoamericanista, y preparado para ser adaptado a diferentes realidades sociales y lenguas.

Other Languages