Máximo de Hispania

Siliqua con el rostro de Máximo de Hispania.

Máximo, en latín Maximus, fue un usurpador del Imperio romano ( 409 - 411) en Hispania. Había sido nombrado para el cargo por el general Geroncio, quien pudo haber sido su padre. Fue ejecutado en 422.

Biografía

Máximo fue instalado en el trono de Hispania por el general de la provincia, Geroncio. Esto sucedió cuando el usurpador Constantino III ordenó al general renunciar a su mando en Hispania, a lo que éste se rebeló dándole el poder a Máximo.

Mientras ocupó el poder, Máximo se vio envuelto en una guerra civil contra los otros dos emperadores, Constantino y Honorio. En sus primeros 18 meses de reinado las fuerzas del general vencieron, pero no destruyeron, a las de Constantino. Viendo las pérdidas en los ejércitos de los dos usurpadores, Honorio envió a su propio general, Constancio III, con un ejército para atacarlos a ambos, con el cual Constancio consiguió bastantes éxitos.

Tras la muerte de Geroncio en 411, vencido en la Batalla de Arlés por Constancio, Máximo renunció a sus derechos e ingresó en un monasterio.

Se nombra a otro Máximo como pretendiente al trono en Hispania, ya en 419- 421;[1] es posible que se trate de la misma persona.

Fijó su capital en Tarraco; en 411 firmó un foedus con suevos, vándalos y alanos. En 412, Constancio lo obligó a exiliarse entre los bárbaros. Fue capturado previsiblemente por el comes Hispanorum Asterio en 420 y ejecutado en 422. Por esta victoria, Asterio fue recompensado con el patriciado.[2]

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català: Màxim Tirà
suomi: Maximus
srpskohrvatski / српскохрватски: Maksim od Hispanije