Luis Felipe Noé

Luis Felipe Noé
Luis Felipe Noé en 2017.jpg
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Nacimiento 26 de mayo de 1933 Ver y modificar los datos en Wikidata (84 años)
Buenos Aires, Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
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Ocupación Artista, escritor, pintor y profesor Ver y modificar los datos en Wikidata
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Luis Felipe Noé ( Buenos Aires, 26 de mayo) es un artista plástico, crítico de arte y docente argentino, exponente de la Nueva Figuración. [1]

Biografía

Primeros años

Sus padres fueron Julio Noé y Beba Ruiz y lleva el apodo Yuyo desde su infancia.[1]

En 1951 ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y al taller de pintura del maestro Horacio Butler, en el que se formó durante un año y medio. Más allá de esta formación inicial, continuó formándose de manera autodidacta.[2]

En 1955, abandonó la Facultad y comenzó a trabajar en el diario El Mundo, donde, al año siguiente, ejerció la crítica de arte. Hasta 1961, trabajó también en la sección política de los periódicos El Nacional, La Razón y La Prensa. Se casó con Nora Murphy en 1957, con quien tendrá dos hijos: Paula y Gaspar Noé.[3]

En 1957 expuso un cuadro en el Salón Nacional de Bellas Artes y en 1959, realizó su primera exposición individual en la Galería Witcomb. Durante la inauguración, trabó amistad con Alberto Greco, Rómulo Macció y Jorge de la Vega.[4]

En 1960 su padre le ofreció como taller un sector de lo que había sido la fábrica de sombreros fundada por su abuelo, ubicada en la calle Independencia entre Bolívar y Defensa. Al poco tiempo, Greco y Macció se instalaron allí, aprovechando el gran espacio disponible, y De la Vega pintó ocasionalmente algunas obras grandes en ese lugar.

Ese año, Noé realizó dos exposiciones, una en la galería Kalá y otra en las dos primeras salas de la galería Van Riel. En 1961, el diario La Nación, en su rotograbado de los domingos, publicó una nota sobre el atelier de Independencia y sus protagonistas.

En mayo de ese año, Noé llevó a cabo su cuarta muestra en la Galería Bonino, donde presentó la Serie Federal, sobre la historia argentina del siglo XIX, en la cual cuestiona la pintura de género argentina tradicional, proponiendo una relectura de la historia crítica de la historia oficial.[5]

Otra Figuración (1960−1965)

Luis Felipe Noé con Jorge de la Vega, Luis Seoane, Hugo Parpagnoli y Ernesto Deira, en el Bar Moderno, en 1962.

Noé propuso a Greco, Macció y De la Vega hacer una exposición que superase la división entre abstractos y figurativos. La intención no era formar un grupo, sino crear un movimiento. Con este propósito, Macció, De la Vega y Noé invitaron a Ernesto Deira, al fotógrafo figurativo y pintor abstracto Sameer Makarius y a la pintora Carolina Muchnik. Otros artistas fueron invitados a participar, pero algunos declinaron la propuesta por considerarse pintores abstractos, como Alberto Greco y Antonio Seguí, y otros por identificarse figurativos, como Jorge Demirjian y Miguel Dávila. Sin embargo, la muestra buscaba superar la oposición entre figuración y abstracción.[3]

Finalmente, la exposición Otra figuración se realizó en el Salón Peuser. Poco después, otros artistas comenzaron a hacer obras vinculadas con ese movimiento, denominado por algunos críticos neofigurativo o Nueva Figuración.

Con una beca del gobierno francés, Noé viaja a Europa en compañía de De la Vega. Más tarde se reuniría en París con su familia, y luego se sumarían Macció y Deira. Durante ese viaje se consolida el grupo. A partir de allí comienzan a exponer en muestras compartidas identificándose colectivamente como Deira, Macció, Noé y De la Vega.

Durante ese período Noé profundizó su concepción de cuadro dividido o visión quebrada:

"Al poco tiempo nos vamos a Brujas. En ese momento no había turistas, estaba vacía, era un escenario del siglo XV. Y entramos a un museo chico pero muy hermoso, con obras magníficas. Ahí entendí. Se me vino encima una época burguesa de valores estables, centrada en el cristianismo. Yo me preguntaba lo siguiente: esta pintura tiene una relación íntima con su tiempo, yo la admiro por eso, por lo tanto no tiene ningún sentido en una época tan distinta como la actual querer pintar como esos pintores. Hay que hacer totalmente lo contrario, tensiones, rupturas. Ahí empecé a hablar de visión quebrada, de cuadro dividido, y por último de asunción del caos".[4]

Esta concepción se hace presente en su obra Mambo, que actualmente forma parte de la colección del Museo de Bellas Artes de Houston.

A su regreso a Buenos Aires, en 1962, los cuatro artistas se instalaron en un nuevo taller, en la calle Carlos Pellegrini entre Charcas (hoy, Marcelo T. de Alvear) y la Avenida Santa Fe. Poco después presentaron dos exposiciones: la muestra de dibujo Esto (referida a la situación de la Argentina posterior la caída del presidente Arturo Frondizi) en la Galería Lirolay, y una segunda muestra organizada en la Galería Bonino. Fueron convocados por Jorge Romero Brest, director del Museo Nacional de Bellas Artes, para exponer en la institución en 1963.

Además de la muestra en el Museo, fueron invitados al Premio Torcuato Di Tella en el que Noé recibió el Premio Nacional de Pintura y Macció fue reconocido con el Premio Internacional. El Instituto Di Tella adquirió su obra Introducción a la esperanza, que más tarde será donada al Museo Nacional de Bellas Artes. La temática de esta obra, una protesta política, fue la excusa para la desestructuración formal del rectángulo pictórico, que se conserva, pero del cual emergen elementos de protesta popular, como peticiones y carteles.[6]

Además, el grupo expuso en la Comisión Nacional de Bellas Artes de Montevideo y en la Galería Bonino de Río de Janeiro. El crítico brasileño Frederico Morais señaló que esta exhibición “tuvo un impacto inolvidable sobre la joven generación carioca”.[7]

El premio Di Tella consistía en una beca que le permitió al artista trasladarse a Nueva York, ciudad en la que permaneció desde abril hasta diciembre de 1964, donde compartió taller con Liliana Porter, el uruguayo Luis Camnitzer y el venezolano Gabriel Morera. Durante esa residencia en Nueva York tuvo lugar la exposición Premio Internacional Guggenheim, a la que los cuatro artistas del grupo de la nueva figuración habían sido invitados por su curador, Lawrence Alloway. En esa ocasión, en la que fue premiado el artista suizo Alberto Giacometti, la institución adquirió la obra de Noé Carisma (1963). Las obras de Deira, Macció, Noé y De la Vega fueron expuestas en diferentes espacios, incluyendo una muestra de arte argentino en el Walker Art Center de Minneapolis. El crítico John Canaday, del New York Times destacó la presencia de los neofigurativos como un nuevo grupo sobresaliente en el panorama de la pintura argentina.[8]

En 1965, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, tuvo lugar Noé + experiencias colectivas, una célebre exposición donde se exhibieron pinturas e instalaciones de Noé yuxtapuestas con obras de otros artistas, articuladas entre sí por oposición y contraste. En esa ocasión, el artista presentó su primer libro, Antiestética, un libro que es casi un manifiesto, en el cual expuso por primera vez su tesis sobre el caos como estructura y sus nociones de "ruptura de la unidad", "asunción del caos" y "visión quebrada" .[11]

La última exposición del grupo se realizó en 1965, en la Galería Bonino, con el mural de Deira, Nueve variaciones para un bastidor bien tensado, instalaciones de De la Vega (Nigromante) y Noé (El ser nacional) y dos cuadros de gran formato de Macció.

Nueva York (1965−1967)

A fines de 1965 Noé partió con su familia hacia Nueva York con una Beca Guggenheim.

En enero de 1966, expuso en la Galería Bonino de dicha ciudad. Entre otras piezas, la muestra incluía tres instalaciones: Introducción al desmadre de 1964, That’s life miss, y Balance 1965-4/1965, esta última una yuxtaposición de obras compuestas durante su estadía anterior en Nueva York. Estas instalaciones le parecieron más tarde aparatosas, y encontró que eran difíciles de transportar y de vender, así que cuando se planteó el regreso a Buenos Aires en 1968, optó por deshacerse de ellas arrojándolas al río Hudson.[4]

Luego de esta muestra, Noé decide dejar de pintar, alejándose de la pintura por nueve años.[12]

No obstante, continuó creando y escribiendo. En mayo de 1966, escribió para la revista El Mirador de la Fundación Interamericana para las Artes, el artículo En la sociedad pop la vanguardia no está en las galerías de arte. Gana por segunda vez la Beca Guggenheim a fines de ese año.

En 1967 comenzó a escribir El arte entre la tecnología y la rebelión, libro que finalizó tres años después, pero que decidió no publicar, aunque más adelante utilizó varios de los análisis incluidos en ese volumen. Participó como invitado de un seminario internacional de artistas, convocado por la Fairleigh Dickinson University y viajó a Venezuela para participar de un encuentro de artistas e intelectuales de Estados Unidos y Latinoamérica organizado por la Fundación Interamericana por las Artes. En mayo de 1968, expuso una ambientación con espejos planos cóncavos en el Museo de Bellas Artes de Caracas.

Finalizada su beca, consigue el aval del New York School for Social Research para trabajar en un programa de lucha contra la pobreza como director de un Centro Cultural Hispánico ubicado en un barrio principalmente portorriqueño. Esta institución era impulsada por Movilization for Youth, donde Nora Murphy se desempeñaba como asistente social.

Buenos Aires (1968−1976)

Luis Felipe Noé. Foto en "Pintores Argentinos del Siglo XX". Publicada en 1980.

En octubre de 1968 regresa a Buenos Aires. Junto con algunos amigos, decide poner en funcionamiento un bar. De la Vega le sugirió el nombre "Bárbaro". El bar se convirtió en lugar de encuentro de figuras culturales de las décadas del 60, 70 y 80.[12]

Realizó la muestra Saldos-Liquidación por cambio de ramo, con pinturas del período 1960-1965 en la galería Carmen Waugh, y publicó un libro de frases sobre la Argentina, Una sociedad colonial avanzada, que había comenzado en Nueva York.

En 1971, falleció Jorge de la Vega, lo cual produjo en Noé un gran impacto.

Durante su período sin pintar comenzó a dar clases de plástica. Entre 1971 y 1973 lo hace en la Escuela Panamericana de Arte, y entre 1973 y 1976, en su casa taller, ubicada en Pueyrredón y Corrientes.

A partir del vínculo con sus alumnos y de una terapia iniciada en 1971, comienza a retomar la pintura. En sus sesiones de terapia dibujaba, y esos dibujos fueron cobrando forma en dos series, una llamada La naturaleza y los mitos, y otra sobre la conquista de América, Conquista y violación de la naturaleza. Es así que se produce en 1975 su retorno a la pintura con una exposición en la galería Carmen Waugh, donde mostró esas dos series. Para el catálogo, escribió un texto titulado Por qué pinté lo que pinté, no pinté lo que no pinté, y pinto ahora lo que pinto.[4]

París (1976−1987)

Luego del golpe de Estado de 1976, a fines de mayo Noé partió hacia París. Sin embargo, en septiembre, envió desde la capital francesa obras para una nueva exposición en la galería Carmen Waugh. El eje de la muestra fueron tres cuadros de gran formato titulados Esto no tiene nombre (lo que no significaba “sin título”, sino que aludía a la situación que se vivía en la Argentina por aquel entonces).

En enero de 1977, Noé se reunió con su familia. Retomó la enseñanza de la pintura en su departamento-taller y en Peuple et Culture, una organización que formaba animadores socioculturales. En ese período, realizó dos exposiciones individuales en París (galería Maitre Albert, en 1977, y Galeria L’Oeil en Boeuf, 1978), una en Madrid (Galería Durba, en 1978), otra en Nueva York y tres en Buenos Aires (Galería Balmaceda, en 1977, y Arte Múltiple, en 1978 y 1979), ciudad a la que viajó una vez por año a partir de 1978.

Camino a París, residió tres semanas en el Amazonas invitado por su amigo, el poeta brasileño Thiago de Melo. Inició una serie inspirada en este paisaje, que concluyó en 1985. Sin embargo, durante esta etapa, también compuso obras nostálgicas de los juegos que realizaba en su período de las instalaciones mencionadas, pero, esta vez, intentando conservarlas. La obra más característica de ese entonces fue compuesta en 1982, en el taller que Porter ocupaba en Nueva York, cuando Noé había viajado para exponer en el New York Studio School. Se trata de Estructura para un paisaje, en la que apuesta a ensamblar sus dos búsquedas del momento (las instalaciones y el ritmo del paisaje).

Ese año, había viajado a la ciudad de México para participar de un encuentro de artes visuales sobre identidad en Latinoamérica organizado por el Foro de Arte Contemporáneo. Allí, presentó un largo texto llamado “La nostalgia de historia en el proceso de imaginación plástica de América latina”.

En 1981, falleció su madre y, en 1983, su padre. Durante ese año, adquirió en Buenos Aires su casa de la calle Tacuarí, donde vive desde 1987. En este período, expuso en París (Espace Latino-américain, en 1981, y Gallerie Bellechase, en 1984), en Buenos Aires (galerías Arte Nuevo y Alberto Elía, ambas en 1981, Ruth Benzacar, 1985, y en el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, de Santa Fe).

En 1986 ganó el premio de la Fundación Fortabat con la obra Recuerdo del diluvio. Mientras se encontraba en Buenos Aires, falleció en París su gran amigo Ernesto Deira, con quien había vivido durante varios años en esa ciudad.

Regreso a Buenos Aires y trayectoria reciente

Luis Felipe Noé en la muestra Mirada prospectiva en el MNBA. 2017.

En 1987 regresó a Buenos Aires definitivamente. Organizó una selección de su obra en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori y, en simultáneo, en la galería Ruth Benzacar. Además, realizó un cuadríptico instalado como mural para el Museo de San Ignacio Miní en Misiones.

En 1988 La empresa Alba publicó un libro sobre la obra de Noé escrito por Mercedes Casanegra.

Expuso en la Gooijer Fine Art Galerie, de Ámsterdam, Holanda, y en la Galería Arte Actual de Santiago de Chile.

Mostró sus obras en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, Colombia en 1988; en la Galería Camino Brent, de Lima, Perú; en la galería Ruth Benzacar, en Buenos Aires, y en su stand de la Feria Arco, de Madrid, España.

Durante 1990 realizó cuatro exposiciones: galería Jaime Conci, de Córdoba, Argentina; Galería Expresiones, de Guayaquil, Ecuador; Centro de Artes Visuales Museo de Arte Contemporáneo, de Asunción, Paraguay, y en la Casa del Ángel, de Buenos Aires, Argentina.

Nuevamente, exhibió sus trabajos en Bogotá en 1991 (galería Diners), Santiago de Chile (Galería Plástica Nueva) y Guayaquil (Galería Expresiones). En Buenos Aires, se realiza la exposición Deira, Macció, Noé, de la Vega, 1961. Nueva Figuración 1991 en el Centro Cultural Recoleta.

En 1992, con la serie Jeroglíficos de las Cavernas de Buenos Aires, inició una sucesión de exposiciones homónimas. Publicó su carpeta escrita y dibujada sobre el descubrimiento de América, A Oriente por occidente (Ediciones Dos, Bogotá, Colombia). También expuso en el Museo de Arte Moderno de Cuenca, Ecuador, y en el Centro Cultural de la Universidad Nacional de Tucumán.

En el Centro de Arte y Comunicaciones (CAyC), dirigido por Jorge Glusberg, llevó a cabo la muestra Lectura conceptual de una trayectoria en 1993. En la ocasión, se publicó un pequeño libro con ese título, escrito por Glusberg y Noé. Expuso nuevamente en la Galería Expresiones de Guayaquil.

En 1994 presentó Instauración institucional, luego de 28 años sin realizar instalaciones, en una exposición dedicada al tema organizada por el Museo Nacional de Bellas Artes, con la curaduría de Jorge Glusberg. Actualmente, esta obra integra el patrimonio del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Ilustró un libro de frases de diferentes autores sobre las relaciones amorosas entre hombres y mujeres titulado El otro, la otra y la otredad, editado por IMPSAT como regalo empresarial.

Expuso en el Teatro Auditorium de Mar del Plata y recibió el Diploma al Mérito de la Fundación Konex, en la categoría Ensayo de Arte Argentino.

Realizó dos retrospectivas. La primera, en el Museo Nacional de Bellas Artes, en 1995; y la segunda, en el Palacio Nacional de Bellas Artes de México D. F., en 1996.

Expuso en 1995 en La Galería, de Guayaquil, Ecuador, y en el Museo Municipal de Artes Visuales de Santa Fe.

En 1997 presentó simultáneamente en el Centro Cultural Borges y en la Galería Rubbers una serie titulada Errores, omisiones y otras desprolijidades. Esta experiencia fue exhibida en Pinamar y Mar del Plata, y en el Museo Provincial Emilio A. Caraffa, de Córdoba, al año siguiente.

En reconocimiento a su trayectoria, obtuvo el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes.

Fue invitado de honor en el Salón de Artes Visuales de Santa Fe, en 1998.

Realizó las exposiciones Noé, en el Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca, y Pinturas 1995-1998, en el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza.

En el Centro Cultural Borges, con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes y la Fundación Antorchas, organizó el espacio Ojo al País, en 1999, con el objetivo de exponer a artistas de las provincias argentinas. Este emprendimiento continuó hasta el año 2002, y se realizaron treinta muestras. En 1999, participó en el Centro Cultural Recoleta de la exposición colectiva Identidad, con el patrocinio de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo; junto a otros colegas, inició su participación en el grupo Artistas Plásticos Solidarios.

Recuerdos del diluvio en tiempos de descuento pudo recorrerse en la Galería Rubbers de Buenos Aires. Con Jorge Demirjian y Carlos Gorriarena, expuso en Bryggens Museum, de Bergen, Noruega.

A partir del 2000, en la Galería Rubbers, organizó exhibiciones con títulos que identifican las series: Paisajes Humanos (2001), Descalabros varios (2002), Crujidos (2003), Dispersiones entrecruzadas (2004), Emergencias (2005), ¿Qué? (2006), ¿Noemas o Noesis? (2008), Sin embargo, (2011).

Formó parte de Heterotopías. Medio siglo sin-lugar, 1918-1968, organizada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de Madrid.

En 2001 recibió el Premio Rosario 2000, del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino, y en 2002 obtuvo el Primer Premio de Pintura en el Salón Manuel Belgrano y, por su trayectoria, fue distinguido con el Premio Konex de Brillante a las Artes Visuales. También obtuvo el 53º Premio Michetti-La città e le nuvole. Italia-Argentina, Museo Michetti, Francavilla al Mare (Italia).

En 2005 fue curador de la exposición Pintura sin pintura, que tuvo lugar en el Centro Cultural de España en Buenos Aires.

La revista de poesía Malvario editó el cuaderno Wittgenstein: este es el caso basado en un discurso de Noé escrito en el año 2000.

Entre 2006 y 2014, junto con Eduardo Stupía, dirigió un proyecto dedicado al dibujo llamado La línea piensa en el Centro Cultural Borges, donde realizaron más de cien exposiciones. Expuso en el Museo Municipal de Bellas Artes Genaro Pérez, de Córdoba.

Realizó una gira por el país con la exposición RED, en 2010, que pudo verse en el Museo Castagnino+macro, de Rosario; en el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa, de Córdoba, y en el Centro Cultural José Amadeo Conte Grand, de San Juan.

En el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro se realizó una retrospectiva sobre Noé a cargo de Franklin Pedroso. En paralelo el Museo Nacional de Bellas Artes organizó una muestra en homenaje al grupo de la Nueva Figuración, a cargo de Mercedes Casanegra.

Con Stupía, en 2011, Noé realizó la exposición de dibujos “a cuatro manos” Me arruinaste el dibujo, que recorrió diferentes provincias argentinas. También, con el título de Sin embargo, mostró su obra en la Galería Rubbers.

En 2013 Fue invitado de honor de la XX Bienal Internacional de Curitiba.

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