Luis Alfredo Martínez

Luis A. Martínez
Luis A. martínez.jpg
Información personal
Nacimiento23 de junio de 1869
finca La Liria,
villa de Ambato,
provincia de Tungurahua,
Ecuador Bandera de Ecuador
Fallecimiento26 de noviembre de 1909 (40 años).
finca La Liria,
ciudad de Ambato,
provincia de Tungurahua,
Ecuador Bandera de Ecuador
Causa de la muerteTuberculosis Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidadecuatoriana
Información profesional
Ocupaciónescritor
pintor
político
Años activosiglos XIX-XX
Movimientosrealismo (literatura), romanticismo (pintura), costumbrismo (pintura).
Obras notables

Luis Alfredo Martínez Holguín (Ambato, 23 de junio de 1869 - Ambato, 26 de noviembre de 1909) fue un escritor, pintor y político ecuatoriano, de marcada tendencia liberal y amigo del presidente Eloy Alfaro.[1]​Entre los cargos públicos que ocupó se cuentan diputado al Congreso Nacional por la provincia de Tungurahua, gobernador de la misma provincia y subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública.[2]​En el ámbito literario, es considerado el iniciador del realismo en el país.[3]​En la pintura fue uno de los pocos pintores romanticistas y de los primeros costumbristas que enriquecieron las artes plásticas durante las primeras décadas republicanas.

Biografía

Nació el 23 de junio de 1869 en la finca La Liria ―que antes se encontraba a dos kilómetros al noreste de la villa de Ambato, al lado de la finca Atocha, y ahora se encuentra dentro del ejido urbano―. Era el sexto hijo del doctor Nicolás Martínez Vazcones (o Vascónez) y de la señora Adelaida Holguín Naranjo, ambos ambateños.[3]​ A los seis años entró a la escuela La Merced. Para la secundaria su padre lo envió al colegio jesuita San Gabriel, en Quito (capital de Ecuador). Sin embargo, debido a su mala conducta y bajas calificaciones no completó sus estudios de bachiller, y fue enviado de nuevo a la finca La Liria[4]​ Su padre lo envió a trabajar como chacarero a su hacienda Cangahual, en Mulalillo.[4]​ Allí Martínez escribió una novela, En cuerpo viejo, corazón joven, que no llegó a publicar.[4]​ En esa época era un muchacho alto, musculoso, fuerte como un toro, impetuoso y ágil, reacio a los estudios y a toda disciplina.[4]​ Con sus amigos Luis Aníbal Mera y Manuel Páez Moscoso formó un trío de ciclistas: se lanzaban por los montes y quebradas en pos de la aventura.[4]​ Ocasionalmente los domingos entraban a caballo a la iglesia de Mulaló, perturbando las fiestas religiosas de los indígenas.[4]

En 1894 ―con apenas 24 años― fue nombrado «teniente político» de Mulalillo, cargo en el que impuso vigilancia a las familias indígenas, impidiéndoles festejar de acuerdo con sus tradiciones, y obligó a pagar multas al sacerdote católico local, de quien las habladurías del pueblo afirmaban que estaba teniendo relaciones con una feligresa. Al año siguiente ayudó a impedir la reunión de miembros del partido conservador de Tungurahua con las fuerzas gobiernistas, dejando libre el camino a Eloy Alfaro en su marcha triunfante a la capital durante la Revolución liberal de Ecuador.[3]

En 1896 se casó con su sobrina segunda Rosario Mera Iturralde, hija de su primo, el escritor y político ambateño Juan León Mera (1832-1894). Dos años después trabajó con Manuel J. Calle en la Revista de Quito, y publicó un libro sobre agricultura. Entre 1898 y 1899 fue diputado nacional por la provincia de Tungurahua.[1]

A inicios de la década de 1900 pasó a ser administrador del Ingenio Valdez, en lo que entonces era la parroquia Milagro. De su estadía en la costa adquirió polineuritis malaria, que lo dejó paralizado y postrado en cama durante seis meses.[1]​ Fue en este tiempo en que dictó a su esposa su obra cumbre, A la costa,[5]​ novela realista en que se describen los cambios sociales ocurridos en el país a finales del siglo XIX.[3]

En 1903 fue nombrado ministro de Instrucción Pública, cargo desde el cual fundó la Escuela de Bellas Artes y la Facultad de Ciencia en Quito y la Escuela Normal de Agricultura en Ambato. Dos años más tarde viajó a Nueva York con la intención de buscar ingenieros que realizaran estudios técnicos para su planeado ferrocarril al Oriente (la región amazónica del Ecuador), sin embargo, con la caída del gobierno de Alfaro en 1906, el ferrocarril que había ideado no pudo llevarse a cabo.[3]

Su esposa falleció en 1905 y su hija en 1906, dos hechos que lo marcaron fuertemente.[1]

Pintura de Luis Alfredo Martínez en el Museo del Banco Central de la ciudad de Cuenca (Ecuador).

En 1907 criticó las recientes decisiones políticas de Alfaro, llegando incluso a lanzar una hoja volante ―que los quiteños de la época consideraron un reto a muerte―:

Ud. es cardíaco, yo soy tísico, vamos a ver quién muere primero.

Luis A. Martínez[1]
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