Los productores (musical)

Los productores
The Producers
AutorMel Brooks
Thomas Meehan
GéneroMusical
Basado enpelícula Los productores de Mel Brooks
Música
CompositorMel Brooks
LetraMel Brooks
LibretistaMel Brooks
Thomas Meehan
Producción
Producciones2001 Chicago (tryout)
2001 Broadway
2002 Gira en EE.UU.
2003 Gira en EE.UU.
2004 West End
2005 Buenos Aires
2005 Película
2006 Madrid
2006 Ciudad de México
2007 Las Vegas
2007 Gira en Reino Unido
2015 Gira en Reino Unido

Los productores es un musical con libreto, música y letras de Mel Brooks, escrito en colaboración con Thomas Meehan. Está basado en la película homónima de 1967 y, al igual que ésta, narra la historia de dos empresarios teatrales que planean hacerse ricos produciendo el mayor fracaso de Broadway. La obra se caracteriza por un sentido del humor irreverente apoyado en acentos exagerados, caricaturas de personajes homosexuales y nazis, y chistes sobre el propio mundo del espectáculo.

La producción original de Broadway se estrenó en 2001, con Nathan Lane y Matthew Broderick en los papeles principales, y batió todos los récords al ganar doce premios Tony. A la puesta en escena neoyorquina le siguieron una réplica en el West End londinense, varias giras por Estados Unidos y Reino Unido, numerosos montajes internacionales y una adaptación cinematográfica en 2005.

Argumento

Acto I

Nueva York, 1959. La historia arranca a la salida del Shubert Theatre, el teatro de Broadway con mayor cantidad de éxitos acumulados. Aunque no precisamente esta noche ("Opening Night"). Acaba de bajar el telón el último fracaso del productor Max Bialystock, una versión musical de Hamlet titulada Funny Boy (Menudo cachondo en la versión española). Abatido y enfadado al mismo tiempo, Max declara en el callejón trasero del teatro que una vez fue (y volverá a ser) el rey de Broadway ("The King of Broadway").

Días más tarde, un tímido contable llamado Leo Bloom aparece en la oficina de Max para revisar sus números. Sin querer, Leo descubre que un productor puede generar más dinero con un fracaso que con un éxito: "Usted puede pedir a los inversores un millón de dólares, gastar cien mil, y guardarse el resto". Max se entusiasma con la idea e implora a Leo para que le ayude a llevar a cabo la estafa ("We Can Do It").

De regreso a su miserable escritorio en la oficina de contables, Leo da rienda suelta a su imaginación y sueña con ser un famoso empresario de Broadway rodeado de hermosas coristas ("I Wanna Be a Producer"). Cansado de su gris existencia, Leo renuncia a su trabajo para asociarse con Max y juntos forman la productora teatral "Bialystock & Bloom" ("We Can Do It (Reprise)"). La primera tarea de los nuevos socios es encontrar la peor obra teatral jamás escrita que garantice un fracaso la misma noche del estreno. Y no tardan en dar con ella: Primavera para Hitler, un auténtico despropósito firmado por un trastornado autor neonazi y amante de las palomas llamado Franz Liebkind.

Max y Leo van se reúnen con Franz en la terraza de su apartamento en el Greenwich Village, donde el desequilibrado escritor vive recordando los viejos días de gloria y cuidando de sus palomas ("In Old Bavaria"). Franz se niega a cederles los derechos de su obra a menos que entonen con él la canción favorita de Adolf Hitler ("Der Guten Tag Hop-Clop") y reciten el juramento de Sigfrido. Max y Leo acceden y consiguen el permiso para producir Primavera para Hitler.

La próxima parada es la residencia de Roger De Bris, el peor director de todo Broadway, quien vive en una mansión del Upper East Side con su asistente Carmen Ghia. Roger les recibe ataviado con un vestido inspirado en el Edificio Chrysler (la Estatua de la Libertad en la versión española) y les deja claro que no quiere saber nada de obras oscuras y deprimentes. Acompañado de Carmen y su equipo habitual de colaboradores, Roger proclama su credo a la hora de dirigir un musical: "Hazlo gay" ("Keep It Gay"). Finalmente, Max y Leo logran persuadir a Roger haciéndole ver que Primavera para Hitler podría suponer su pasaporte al premio Tony.

Con los derechos de la peor obra jamás escrita y un contrato firmado por el director más desastroso de Broadway, Max y Leo regresan triunfantes a su oficina. Allí reciben la inesperada visita de Ulla, una exuberante sueca que busca trabajo en el mundo del espectáculo ("When You've Got It, Flaunt It"). Los productores quedan deslumbrados por la belleza de Ulla y la contratan de inmediato.

El último paso es conseguir dos millones de dólares de los inversores y Max lo logra fácilmente seduciendo a todas las ancianitas adineradas de Nueva York ("Along Came Bialy"). El primer acto finaliza con la compañía al completo celebrando el inminente estreno de Primavera para Hitler, un nuevo musical neonazi de Bialystock & Bloom ("Act I Finale").

Acto II

La oficina de Bialystock & Bloom luce un aspecto completamente nuevo (y sueco) desde la llegada de Ulla. Leo y Ulla se quedan a solas y, sin Max a la vista, se confiesan su amor mutuo ("That Face").

Durante las audiciones para el papel de Adolf Hitler, Franz se presenta a la prueba y arrasa con el resto de los candidatos interpretando la popular melodía "Haben Sie gehört das deutsche Band?" al más puro estilo Broadway.

Por fin llega la noche de estreno de Primavera para Hitler en el Shubert Theatre ("Opening Night (Reprise)"). Antes de entrar al teatro, Leo desea inocentemente "buena suerte" a la compañía ante el horror de unos supersticiosos Roger, Carmen y Franz ("You Never Say 'Good Luck' on Opening Night"). Mientras tanto, Max, para asegurar el fracaso, va deseando "buena suerte" a todo aquel con el que se cruza. Y como no podía ser de otra manera, la obra se gafa y Franz se rompe una pierna justo antes de comenzar la función. Como Roger es el único que se sabe el texto, no le queda más remedio que asumir el rol de Hitler en sustitución de Franz.

Sobre el escenario, Roger interpreta a un Hitler tan extravagante y exagerado ("Springtime for Hitler") que los críticos se toman el espectáculo como un gran parodia y se deshacen en elogios, catalogándolo como "una obra de arte satírica", "un éxito sorprendente", y "el mejor musical de la década". Desconcertados, Max y Leo se refugian en su oficina y se preguntan continuamente qué es lo que han hecho bien ("Where Did We Go Right?"). Como Primavera para Hitler se convierte en un éxito, la estafa queda al descubierto y finalmente Max es arrestado, mientras Leo y Ulla escapan a Río de Janeiro con los dos millones de dólares.

Solo en su celda y a la espera de ser juzgado, un encolerizado Max recibe una postal de Leo y Ulla contándole lo bien que se lo están pasando en Río sin él ("Betrayed"). Llega el día del juicio y Max es declarado culpable. Pero cuando está a punto de ser sentenciado, Leo irrumpe en la sala para testificar en su favor, ya que a pesar de haber cumplido sus sueños, se ha dado cuenta de todo lo que Max significa para él ("Till Him"). Sin embargo, el alegato de Leo no convence al tribunal y los dos son condenados a cinco años de prisión en la penitenciaría de Sing Sing.

En la cárcel, Max y Leo montan un musical con sus compañeros de prisión titulado Presos de amor ("Prisoners of Love") y el gobernador del estado les concede el indulto por haber traído la felicidad y la alegría al corazón de cada criminal, violador y maníaco sexual de Sing Sing.

Ya en libertad, Max y Leo llevan Presos de amor a Broadway, donde el espectáculo es presentado por todo lo alto en el escenario del Shubert Theatre, protagonizado por Roger y Ulla ("Prisoners of Love (Reprise)"). Max y Leo vuelve a estar en la cima del mundo como los productores de Broadway más exitosos del momento ("Leo and Max"). Como despedida definitiva, toda la compañía regresa para interpretar una última canción ("Goodbye!").