Los marismeños

Los Marismeños es un grupo musical español, concretamente de la provincia de Huelva, intérprete de música andaluza, principalmente sevillanas, aunque tiene también una amplia producción de rumbas y fandangos de Huelva. Han sido considerados las voces más flamencas de las sevillanas.

Historia

Sus inicios se remontan a mediados de la década de los años 60 en Huelva. Aunque han logrado consolidar su nombre artístico a lo largo del tiempo, principalmente por la calidad de su producción, su trayectoria ha sido muy incierta desde el principio, con constantes cambios entre sus componentes y pasando años sin grabar disco.

Los Marismeños siempre han tendido a ser cuatro integrantes, pero por diversas circunstancias se han visto obligado a varios cambios. Lograr encajar un elemento nuevo en un grupo que se caracteriza por tener unas voces singulares y una idiosincrasia muy particular, no es tarea fácil, sin descomponer la figura. Su gran mérito está en lograr que sus voces sonaran siempre igual y que la trayectoria del grupo tuviera continuidad.

Creadores de un estilo propio, e innovadores en su música, su cante ha ido principalmente dirigido a la Virgen del Rocío, y a todo el entorno de su singular romería; el camino, el salto de la reja, las tradiciones rocieras, las marismas (de las que toman su nombre), a toda Huelva y tantas otras estampas rocieras pregonadas por ellos.

Aunque su carrera no haya sido tan regular como la de otros grupos de sevillanas ( Los Romeros de la Puebla y Amigos de Gines), su legado, con temas míticos como "La historia de una amapola", "Salta la reja almonteño", "Almonteño déjame", "Una oración rociera", "Una niña marismeña" -entre las rocieras- o por ejemplo "Perdónala" y "Que también es de Sevilla" -entre las de otra temática-, les hacen entrar por derecho propio entre los grandes intérpretes de sevillanas, sin olvidar su nada desdeñable contribución al terreno de las rumbas y los fandangos: "Caramba, carambita", "Agua de coco", "Maruja Limón"...

Los Marismeños incorporaron el bajo entre otros instrumentos para hacer sevillanas, elementos eléctricos y secuencias, influidos por artistas contemporaneos de otros estilos musicales, aportando incluso guitarras eléctricas a los fandangos, revolucionando y dando otro aire al mundo de las sevillanas. En sus numerosas giras internacionales (Festival de Chile, etc...) sus detalles y maneras fueron tomadas por muchos grupos que los consideraron referencia vanguardista, que los han seguido por su forma de hacer, manera de moverse innata sobre el escenario o ropas, que hasta el momento vistían pocos grupos de sevillanas.

El 18 de mayo de 2007 el grupo sufrió un desgraciado revés al fallecer[1] uno de sus integrantes legendarios, Francisco Alejandre, a la temprana edad de 58 años, aquejado de una hemorragia intestinal.

Other Languages