Los límites de la Fundación

Los límites de la Fundación
de Isaac Asimov Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroNovela Ver y modificar los datos en Wikidata
SubgéneroCiencia ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición original en inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título originalFoundation’s Edge Ver y modificar los datos en Wikidata
Editorial
PaísEstados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación
Premios
Edición traducida al español
Traducido porMaría Teresa Segur Giralt
EditorialBruguera (Barcelona, España)
Fecha de publicación1983 (1ª publicación)
Páginas476 páginas
Saga de la Fundación
Los límites de la Fundación

Los límites de la Fundación (título original en inglés: Foundation's Edge) es una novela de ciencia ficción escrita por Isaac Asimov, publicada en 1982 por la editorial Doubleday. Fue publicada en español por primera vez en 1983 por la editorial Bruguera. Es la cuarta novela de la serie de la Fundación, y la primera escrita durante la década de 1980 como continuación de la trilogía original. En 1983, la novela ganó el premio Locus y el premio Hugo, y fue finalista del premio Nébula. Fue la primera obra en colocar a Asimov en la lista de los libros más vendidos del New York Times, tras 262 libros y 44 años escribiendo.

Gestación

Escrita 29 años después de la publicación del último libro de la Trilogía de la Fundación, Segunda Fundación, y 32 años después del primer relato de Fundación, Los límites de la Fundación supone el retorno de Asimov a la continuación de la saga. Según el propio Asimov, en el prólogo escrito para Fundación y Tierra en 1986, "los aficionados [...] me pidieron que continuase la serie. Les di las gracias, pero seguí negándome. [...] Pero Doubleday se tomó aquellas peticiones con mucha más seriedad que yo".[1]​ De hecho le ofrecieron un contrato con un anticipo 10 veces mayor que el acostumbrado, pidiéndole que elaborara una novela de 140.000 palabras: el doble que cualquiera de los volúmenes anteriores, y casi el triple de cualquier relato individual. Para ello, Asimov tuvo que releer la Trilogía de la Fundación y, como él mismo dice, "respirando hondo, me puse manos a la obra".