Los hijos de Húrin

Los hijos de Húrin
de  J. R. R. Tolkien Ver y modificar los datos en Wikidata
editado por Christopher Tolkien
Alan Lee signing The Children of Húrin.jpg
Editor(es) Christopher Tolkien Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Novela Ver y modificar los datos en Wikidata
Subgénero Alta fantasía y fantasía Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición original en inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título original The Children of Húrin
Ilustrador Alan Lee Ver y modificar los datos en Wikidata
Cubierta Alan Lee Ver y modificar los datos en Wikidata
Editorial
País Reino Unido
Fecha de publicación 2007 Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición traducida al español
Título Los hijos de Húrin
Traducido por Estela Gutiérrez y
Carme López (revisión)
Editorial Ediciones Minotauro
País España
Fecha de publicación 2007
Páginas 285
Legendarium de la Tierra Media
Narn i Chîn Húrin Ver y modificar los datos en Wikidata Los hijos de Húrin Cuentos inconclusos
Cronología de J. R. R. Tolkien
Roverandom
(1998)
Los hijos de Húrin
(2007)
La leyenda de Sigurd y Gudrún
(2009)
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Los hijos de Húrin (título original en inglés: The Children of Húrin) es una novela del escritor y filólogo británico J. R. R. Tolkien, publicada de forma póstuma el 17 de abril de 2007 en todo el mundo,[1]​ tras ser editada por su hijo Christopher.

La novela está ambientada en la Primera Edad del Sol de la Tierra Media, el lugar ficticio donde se desarrolla la mayor parte del legendarium creado por Tolkien, poblado por hombres y otras razas humanoides ( elfos y enanos), así como muchas otras criaturas reales y fantásticas. La historia trata sobre un hombre llamado Húrin, perteneciente a la Casa de Hador de raza de los edain, y sobre la maldición que el vala Morgoth echa sobre él y sus descendientes. Dentro de la estructura del legendarium, la historia es conocida en idioma sindarin como Narn i Chîn Húrin, «Historia de los hijos de Húrin»; se la menciona varias veces simplemente como el Narn. La balada original se describe como escrita en el año 499 de la Primera Edad del Sol por Dírhaval, un poeta mortal nacido en Dor-lómin pero refugiado en las bocas del Sirion.

Argumento

La historia comienza en el año 458 de la Primera Edad del Sol, cuando los hermanos Húrin y Huor, huyendo de una tropa de orcos que les habían emboscado, llegaron a las Crissaegrim y fueron llevados por dos águilas hasta el reino escondido de Gondolin. Allí, el rey Turgon les acogió de buen gusto y llegó a sentir gran afecto por ellos; no obstante, transcurrido un año, los hermanos querían regresar a su casa y Turgon accedió a ello a pesar de que la ley impedía abandonar el reino a todo aquel que lo hubiera pisado o visto. Cinco años después nació el hijo mayor de Húrin y de su esposa Morwen, Túrin, y dos más tarde su hija Urwen, quien murió a la edad de tres años debido a un viento maligno procedente de Angband que hizo que enfermara. En el 472 P. E. tuvo lugar la Nírnaeth Arnoediad, en la que participó Húrin; dicha batalla acabó con la victoria de Morgoth y la captura de Húrin por parte del mismo. Debido a que Húrin no quiso revelarle la posición de la ciudad secreta de Gondolin, Morgoth le maldijo junto a toda su descendencia.

Cuando llegó la noticia del cautiverio de Húrin a oídos del rey Thingol del bosque de Doriath y debido a que los Orientales estaban merodeando por Dor-lómin, el elfo ofreció su protección a Túrin y a su madre; sin embargo, Morwen, debido a su orgullo, no quiso abandonar su hogar para protegerlo y envió a Túrin a Doriath acompañado por dos hombres. Allí, Túrin fue tomado como hijo adoptivo de Thingol y Melian e hizo buena amistad con el elfo Beleg, con quien años después combatiría en las fronteras del reino, defendiéndolas de los ataques de los orcos.

Si bien Túrin era querido por muchos, había un elfo de la corte de Thingol, llamado Saeros, que lo despreciaba por el buen trato que recibía del rey y solía humillarlo en público. Un día Saeros insultó a la madre de Túrin y ambos acabaron batiéndose en duelo; Túrin desarmó al elfo y este, al huir de él, acabó cayendo al río Esgalduin y murió. Túrin, creyendo que no se le haría un juicio justo, huyó de Doriath y se unió a una banda de proscritos con la que convivió hasta que Beleg le encontró. Su amigo le rogó que regresara a Doriath, pero Túrin se resistió debido a su orgullo. Tras su separación y al cabo de unos días, la banda de proscritos se encontró con un enano llamado Mîm, quien les guio hasta la casa en la que vivía con sus dos hijos (uno muerto, asesinado por el proscrito Androg, quien recibió una maldición de parte de Min diciendo que jamás podrá tomar un arco en su vida). Al cabo de un tiempo, Beleg vuelve a Túrin.

El odio de Mîm hacia Beleg fue en aumento según pasaba el tiempo, pues no se fiaba de los elfos y además curó a Andróg cuando volvió a usar un arco y fue herido por una flecha, impidiendo así que se cumpliera la maldición que le había echado. Por otro lado, cada vez más hombres se unían a Túrin y esto acabó por revelar su posición a Morgoth, que fue enviando tropas a los alrededores de Amon Rûdh, aunque por el momento no ordenó el ataque. solo Mîm se percató de que estaban siendo rodeados y su odio hacia Beleg, unido al secuestro de su hijo Ibun por parte de los orcos, le llevó a traicionar a Túrin. Los orcos, guiados por el enano, asaltaron Amon Rûdh y mataron a todos los hombres, excepto a Túrin, quien fue apresado, y a Beleg, quien se libró de la muerte y fue encadenado al haber hecho Mîm un trato para encargarse de él por su cuenta. No obstante, Andróg, herido de muerte, ahuyentó al enano antes de que matará a Beleg y tras quitarle sus ataduras murió.

Beleg partió entonces siguiendo el rastro de Túrin y sus captores y durante el viaje se topó con el elfo Gwindor, quien había sido apresado durante la Nírnaeth Arnoediad y había logrado escapar de las minas en las que Morgoth había ordenado que trabajase. En ese instante, una gran tropa de orcos pasó a su lado y, escondidos, vieron como llevaban a Túrin encadenado de camino a Angband. Tras perseguirles y aprovechando que los orcos acamparon para festejar su triunfo y dormir, Beleg y Gwindor liberaron a Túrin. Alejados del campamento y mientras Beleg cortaba las ataduras de Túrin, su espada Anglachel se resbaló de sus manos e hirió al adán en el pie, despertándole lleno de ira y, creyendo que se trataba de uno de sus captores, le mató. A la mañana siguiente y después de haberse pasado toda la noche mirando el cuerpo de su amigo, Túrin ayudó a Gwindor a enterrarle y tomó la espada Anglachel. Acto seguido, Gwindor le guio hasta el reino de Nargothrond.

Anglachel fue afilada de nuevo y Túrin fue admitido en el consejo del rey Orodreth gracias a su habilidad en la guerra; allí se ganaría el respeto de todos los elfos debido a sus estrategias de batalla, excepto el de Gwindor, contrario a ellas por lo que había visto en Angband. Los elfos, guiados por los consejos de Túrin, se prepararon para una guerra más abierta y construyeron un gran puente sobre el río Narog para salir de la ciudad. Mientras tanto, Morwen y su hija menor, Niënor, acudieron a Doriath en busca de Túrin y allí permanecieron un tiempo al saber que se había marchado.

Transcurridos cinco años, una pareja de mensajeros llegó a Nargothrond con un mensaje del señor de las Falas, Círdan, a quien se le había aparecido el vala Ulmo en persona para avisarle del peligro inminente que corría el reino de Orodreth. No obstante y aunque al rey le perturbó la noticia, Túrin le instó a que no escuchara. Fue así como, en otoño de ese mismo año, Morgoth lanzó el ataque que estaba planeando y su ejército, encabezado por el dragón Glaurung, saqueó Nargothrond y mató a Orodreth. Túrin, engañado por Glaurung, huyó y se dirigió a Dor-lómin en busca de su madre y su hermana creyendo que el lugar estaba siendo atacado.

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