Lola Álvarez Bravo

Lola Álvarez Bravo
Información personal
Nombre de nacimientoDolores Martínez de Anda
Nacimiento1 de abril de 1903
Lagos de Moreno, Jalisco, México
Fallecimiento31 de julio de 1993 Ver y modificar los datos en Wikidata (86 años)
Hospital
NacionalidadMexicana
Familia
Cónyuge
Información profesional
Ocupaciónfotógrafa

Dolores Martínez Anda, más conocida como Lola Álvarez Bravo (Lagos de Moreno, Jalisco; 1 de abril de 1903-1993), fue una fotógrafa mexicana. Es una figura de suma importancia en el México de la primera mitad del siglo XX, junto con sus amigos y contemporáneos como Frida Kahlo, Manuel Álvarez Bravo, Diego Rivera, Tina Modotti o María Izquierdo, entre otros.[1]

Biografía

Lola nació en Lagos de Moreno, Jalisco, México, el 1 de abril de 1903. Teniendo como padres a Gonzalo Martínez y Sara de Anda. A la edad de tres años sus padres se separan[2]​ por lo que junto con su papá y su hermano Miguel se mudaron hacia la capital del país, la Ciudad de México. En dicha ciudad vivieron en la calle de Factor esquina con Donceles. Sin embargo en 1916 muere repentinamente su padre, por lo que Lola y su hermano se fueron a vivir con el medio hermano de su padre y su esposa. Al encontrarse viviendo aquí tenía como vecino a Manuel Álvarez Bravo, al que conocía debido a que era amigo de su hermano.

Al encontrarse viviendo con su tío fue llevada a realizar sus estudios en colegios religiosos los cuales son: el Colegio del Sagrado Corazón, el Colegio Francés y posteriormente a los doce años fue internada con las monjas teresianas, donde permaneció sólo dos años. Posteriormente a la edad de 18 años, en el año de 1925 contrae nupcias con Manuel Álvarez Bravo. Al siguiente año el matrimonio Álvarez Bravo se va a vivir a Oaxaca, lugar donde Lola realizaría sus primeras fotografías. En el año de 1927, regresaran a la Ciudad de México donde nacerá su hijo Manuel Álvarez Bravo Martínez. En estos momentos “Lola instaló su primera galería en su casa, donde pintó los muros de blanco, colgaron fotografías de ambos y algunos cuadros de sus amigos como fueron: Orozco, Siqueiros, Tamayo y Frida Kahlo.”[3]

Llegado el año de 1930, Lola comienza a ser la asistente de Manuel Álvarez Bravo, por lo que compartieron el taller de fotografía Alvarez Bravo. Al siguiente año, obtiene una mención en el concurso de fotografía de la fábrica de Cementos Tolteca, así como organizó en conjunto con Manuel Álvarez Bravo, Rufino Tamayo y María Izquierdo, una exposición colectiva donde se incluía obra de artistas como Diego Rivera y Agustín Lazo. También en 1931, junto con Julio Castellanos, Emilio Amero y Manuel Álvarez Bravo, organiza un cineclub en la Universidad Nacional de México.

En 1934 Lola decide separarse de Manuel, sin embargo fue hasta 1949 que se divorcian. Al momento de la separación, Lola le renta una habitación a su amiga, la pintora María Izquierdo. Mientras se encontraba viviendo con María Izquierdo en su casa de Tacuba, Lola se convertiría en la iniciadora del fotomontaje en México.

Del año 1935 a 1936, formará parte del equipo de trabajo del Departamento de Prensa y Publicaciones de la Secretaría de Educación Pública. Al siguiente año trabajará en el Laboratorio de arte del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, trabajó aquí hasta 1939, ya que en este año el laboratorio desaparece.

Al llegar el año de 1939 es nombrada jefa del departamento de fotografía de la Dirección de Educación Extraescolar y Estética que era presidida por Benito Coquet. Cuatro años más tarde el departamento cambiará de nombre y se convertirá en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBA), donde Lola desempeñaría su trabajo hasta 1971.

En 1945 impartía el Taller Libre de Fotografía de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (antigua Academia de San Carlos). Un año más tarde Benito Coquet, quien en aquel año era el oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, le encargará las fotografías para la memoria “Seis años de actividad nacional” del presidente general Ávila Camacho.

Con el apoyo de Diego de Mesa y Juan Soriano creó su propio estudio de fotografía en donde ocasionalmente montaba alguna exposición, esto aconteció en el año de 1950. Ocho años más tarde Adolfo López Mateos, le extiende una invitación para que acompañara a este en su comitiva en la cuarta etapa de su gira electoral, donde él se encontraba como candidato presidencial. Por lo que al llegar el año de 1964 el ya electo Presidente Adolfo López Mateos le entrega la placa conmemorativa e insignia Clemente Orozco, la cual es otorgada por el estado de Jalisco y el Comité del Año de las Artes Plásticas de Jalisco.

En el mes de junio de 1966, trabaja haciendo fotografías y montajes destinados a apoyar una ponencia nacional presentada en Suiza, esto fue un encargo del Programa Federal de Construcción de Escuelas.

Posteriormente se le otorga la presea Doctor Mariano Azuela en 1981, dos años más tarde el departamento de Bellas Artes del estado de Jalisco le otorgó la medalla de “Jalisciense Distinguido”.

Llegado el 26 de noviembre de 1985, se coloca un placa con el nombre de Lola Álvarez Bravo en el Teatro Degollado de Guadalajara, Jalisco. Aquí se inaugurará una exposición de Lola con alrededor de ochenta fotografías.

Lola deja la fotografía alrededor de 1989, para que cuatro años después el 31 de Julio muera a causa de un infarto, en la Ciudad de México.

Inspirada por fotógrafos como Edward Weston, Tina Modotti, Henry Cartier Bresson y otros, Lola emprendió una carrera independiente que duró aproximadamente 50 años, fotografió una amplia variedad de temas, tomando imágenes documentales de la vida cotidiana en pueblos de México y las calles de las ciudades, retratos de grandes líderes, de escultura prehispánica y arquitectura, entre muchos otros. También experimentó con fotomontaje desde 1935 y otras técnicas: fotomural y fotograma. Hizo también series de fotografías, quizá la más difundida es la que hace a Frida Kahlo en la Casa Azul en Coyoacán, tomadas principalmente entre 1944 y 1946, los retratos de Lola Álvarez Bravo reflejan el dolor emocional y físico de Kahlo durante el periodo en el que había sufrido repetidas cirugías. Con ella incursiona en su primer y único intento cinematográfico que no llegó a concluir.

Lola como parte de sus actividades en el Instituto Nacional de Bellas Artes hace registro de obra de los pintores más destacados de la época, documenta eventos culturales de teatro, danza, música y otros, monta exposiciones a lo largo del país, llega a escribir un argumento para ballet "La doncella Ixquic" y el artículo "Ideales identificados, por la plástica" y hace una amplia gama de trabajos de manera independiente.

También enseñó fotografía en la prestigiosa Academia de San Carlos en la Ciudad de México. Algunos de sus discípulos son Mariana Yampolsky y Raúl Abarca.

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