Llave de percusión

Llaves de percusión de los fusiles de avancarga Springfield y Enfield.
Pistola con llave de percusión.

La llave de percusión fue la sucesora de la llave de chispa en el desarrollo de las armas de fuego, usando una cápsula fulminante (pistón) para detonar la carga propulsora en lugar del trozo de sílex que golpeaba el pie de gato contra el rastrillo. Su empleo predominó en las décadas centrales del siglo XIX, tratándose de un sistema de disparo de transición entre la anterior llave de chispa y los posteriores sistemas de retrocarga con cerrojo o con acción de palanca, que le hicieron rápidamente obsoleto en la década de 1870.

Historia

Un rudimentario sistema de percusión fue desarrollado por el reverendo Alexander John Forsyth como solución al problema de que los pájaros perchados se asustaban cuando salía el humo de la cazoleta de su escopeta de chispa, advirtiéndoles para eludir el disparo.[1]​ Su invento de un mecanismo de disparo accionado por fulminato privó a los pájaros de su sistema de alerta, tanto al evitar el humo de la cazoleta como al reducir el intervalo entre apretar el gatillo y la salida de los perdigones del cañón. Forsyth patentó su sistema de disparo en 1807. Sin embargo, no fue sino hasta después del vencimiento de las patentes de Forsyth que la llave de percusión convencional fue desarrollada.

El mecanismo de llave de percusión convivió inicialmente con la llave de chispa, aunque las ventajas de este sistema (resistencia a la humedad y mayor cadencia de tiro) provocaron la conversión de muchos mosquetes de llave de chispa a la llave de percusión.[5]