Literatura de Colombia

Si bien existe una tradición literaria en Colombia que se remonta hacia los siglos XVI y XVIII, la categoría de literatura nacional comienza a funcionar a partir del siglo XIX. La necesidad de empezar a recopilar las producciones literarias que se producen en determinado territorio surge a partir del siglo XX a raíz de la consolidación de los Estados Nacionales en América Latina.[1]​ Es a partir de ese periodo que se comienza a consolidar una serie de textos literarios que son lo que hoy en día se conocen como “Literatura Nacional”.

Se puede entender la literatura Colombiana como una categoría que se ha construido a partir del siglo XIX, y que surge como una respuesta a la pretensión de consolidar un proyecto nacional. En otras palabras, luego de que el proyecto de independencia se consolidó a finales de la segunda década del siglo XIX, las élites se dieron la tarea de construir e imaginar una nueva nación. En consecuencia, también surgió la necesidad de conformar una literatura nacional que argumentara dicho proyecto de construir la República colombiana.

Se puede referenciar la tradición oral, transcrita posteriormente, como un principio de lo que hoy en día se conoce como Literatura Colombiana. Al igual que la historia de la literatura universal, la literatura colombiana tiene sus orígenes en la tradición oral. De esta forma, se pueden destacar producciones literarias como la leyenda de Yuruparý, que publicada por primera vez en italiano en 1890, recoge una historia originaria de la cuenca del río Vaupés y contada sin la influencia del canon de Occidente.

Luego de varios siglos de desarrollo, la literatura colombiana tuvo su mayor crecimiento en el siglo XX, rico en poetas y movimientos poéticos. Desde los poetas del postmodernismo, Luis Carlos López, lleno de humor y profundidad sencilla, y Porfirio Barba Jacob, intenso, pensativo y melódico, hasta los más recientes poetas de estilos muy diversos como Darío Jaramillo Agudelo, Juan Manuel Roca y Mario Rivero, la literatura colombiana se caracteriza ante todo por su diversidad estilística.

Cabe destacar la llamada generación de Los Nuevos, entre los que sobresale León de Greiff; los piedracielistas, con Arturo Camacho Ramírez y Jorge Rojas; el grupo de Mito, liderado por Alejandro Vaupéz; los Nadaístas, encabezados por Gonzalo Arango; la generación Golpe de dados, representada por Raúl Gómez Jattin, María Mercedes Carranza y Piedad Bonnet, y el Grupo de Barranquilla, constituido, entre otros, por José Félix Fuenmayor, Álvaro Cepeda Samudio y el Nobel Gabriel García Márquez.

En años recientes, se ha venido presentando en Colombia un "boom" de escritores, cuyas obras han sido ampliamente acogidas por los lectores, hasta el punto de ser llevadas al cine. Entre estos autores de dicho boom contemporáneo, sobresalen Juan Gabriel Vásquez, Santiago Gamboa, Jorge Franco, Mario Mendoza, Enrique Serrano, Octavio Escobar, Philip Potdevin, y Fernando Quiroz.

Literatura indígena

La literatura indígena, poblado original de Colombia, es paradójicamente la que menos sobrevive. La violencia de los conquistadores y sus esfuerzos por imponer sus costumbres causaron la pérdida de textos legendarios. Algunos de los textos sobrevivientes son:

  • Leyenda de Yurupary, narración de origen amazónico, escrita por el indio José Roberto y traducida al italiano por el conde Ermanno Stradelli. Yurupary es un héroe mítico, conocido en Brasil y Colombia.

Esta literatura está basada en los indígenas de Colombia, los cuales fueron los primeros pobladores de esta tierra.