Literatura de Argentina

Julio Cortázar, Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, importantes figuras de la literatura argentina.

La literatura argentina, es decir el conjunto de obras literarias producidas por escritores de la República Argentina, es una de las más prolíficas, relevantes e influyentes del idioma español, con escritores de renombre como Eduarda Mansilla, Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni, Roberto Arlt, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares, Sara Gallardo, Manuel Puig, Antonio Di Benedetto, Alejandra Pizarnik, Rodolfo Walsh, Julio Cortázar, Leopoldo Lugones, Leopoldo Marechal, Olga Orozco, Juan Gelman o Ernesto Sabato, entre muchos otros.

Inicios (1500-1800)

La literatura de habla hispana en el territorio argentino, se inicia con la conquista y colonización española.

Los conquistadores traían consigo cronistas que redactaban y describían todos los acontecimientos importantes , aunque con ojos españoles y para un público lector español.

Siendo Santiago del Estero la primera ciudad de la Argentina, varios cronistas de esta población pueden ser considerados como los iniciadores de la crónica literaria y poesía argentina. Entre ellos destacan Luis Pardo, quien fuese alabado como poeta por Lope de Vega, y Matheo Rojas de Oquendo.

Una Probanza de Méritos da inicio a la narración literaria desde lo que sería llamada sucesivamente Ciudad del Barco y Santiago del Estero. Fue escrita en 1548 por un oficial de la conquista, Pedro González de Prado. En uno de sus pasajes informa al rey: "...pasamos mucha necesidad de comida e fui con el dicho Nicolás de Heredia que era capitán de toda la dicha gente a descubrir el Río Salado adonde se halló algún maíz e mucho pescado con que se remedió el dicho Real que tenía mucha necesidad". (Publicado por Roberto Levillier: Gobernación del Tucumán. Probanzas de méritos y servicios de los gobernadores. 1881, Tomo I, página 3.)

Por su parte otro contemporáneo, Matheo Rojas de Oquendo, escribía su Famatina o descripción, Conquista y allanamiento de la provincia de Tucumán, desde la entrada de Diego de Rojas hasta el gobierno de Juan Rodríguez de Velazco.

Hacia mediados del siglo XVII la región Noroeste ya tenía su Historia, redactada por encargo del Cabildo al doctor Cosme del Campo. (José Andrés Rivas, Santiago en sus Letras, Universidad Nacional de Santiago del Estero, 1989.)

El primer cronista del Río de La Plata fue Ulrico Schmidl, con su obra Derrotero y viaje a España y a las Indias, una obra muy discutida por las diferencias entre traducciones[1]

La Universidad de Córdoba, fundada en 1613, se convirtió rápidamente en un centro de cultura.

Luis José de Tejeda y Guzmán (Córdoba Argentina, 25 de agosto de 1604 - 10 de septiembre de 1680) fue el primer poeta nacido en el actual territorio argentino. La poesía de Luis de Tejeda se enmarca dentro de la Literatura del Barroco desarrollada en las colonias hispánicas en América. Su estilo corresponde en gran parte al culteranismo y se percibe la influencia de los poetas españoles del período, en especial de Luis de Góngora. La obra de Tejeda es redescubierta a principios del siglo XX por los primeros estudiosos de la literatura colonial en Argentina como Ricardo Rojas y Pablo Cabrera. Sus composiciones se encontraban contenidas en un códice manuscrito titulado Libro de varios tratados y noticias y se procede a editar e imprimir sus versos entre los años 1916 y 1917.

A medida que la población criolla crecía y la educación de ésta se fortalecía, surgían los primeros destellos -aunque en forma embrionaria- de una literatura local en forma de cartas, epístolas y otros tipos de composiciones.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, aunque las autoridades españolas se empeñaban en restringir las noticias que llegaban de Europa a América, al puerto de Buenos Aires arribaban, subrepticiamente ocultos en los barcos, todo tipo de libros. La Revolución acabó con las restricciones, y cuando en 1812 se inauguró la primera biblioteca pública de Buenos Aires,[2] promovida por Mariano Moreno, en apenas un mes los habitantes de Buenos Aires donaron más de 2000 libros.[ cita requerida]

Las tensiones con la literatura francesa produjeron los fenómenos del criollismo, o literatura gauchesca y la reivindicación de la literatura española. Hispanistas y gauchescos no formaron escuelas definidas ni coincidieron siempre en el tiempo; fueron más bien manifestaciones que tácitamente rechazaban la influencia francesa. Mientras los primeros apenas dejaron huellas en cuanto a cantidad y calidad de obras, a los segundos se los considera fundadores de la literatura argentina moderna.

Sin embargo, el primer relato que merece para muchos críticos el nombre de «fundacional», fue escrito antes de mediados del siglo XIX por Esteban Echeverría ( 1805- 1851), escritor y político liberal, de tendencia romántica perteneciente a la denominada Generación del 37.

Su cuento El matadero, que describe una escena brutal de tortura y asesinato en los mataderos de ganado de Buenos Aires, es de un estilo realista infrecuente en la época.

Echeverría escribió también el poema La cautiva, de ambiente rural, pero de estilo culto y complejas resoluciones metafóricas y sintácticas.

La literatura gauchesca comienza con la obra del oriental Bartolomé Hidalgo. Sus Cielitos, que hablan de la peripecia patriótica, van deviniendo después en poemas en los cuales se incorporan las primeras denuncias que luego continuarán la voz de Los Tres Gauchos Orientales y más tarde la voz de Martín Fierro de José Hernández.

Posteriormente ocurre la publicación de Fausto, de Estanislao del Campo ( 1866), sátira en verso en la que un gaucho relata con su propio lenguaje una representación del Fausto de Charles Gounod en la ópera de Buenos Aires, el Teatro Colón.

Other Languages