Librada

Santa Librada
Wilgefortis-wambierzyce.jpg
Santa Librada en un altar en Wambierzyce ( Polonia).
Nacimiento Circa 119
Lusitania
Fallecimiento Circa 139
Lusitania
Venerada en Iglesia católica
Principal Santuario Catedral de Santa María de Sigüenza
Festividad 20 de julio
Atributos Mujer crucificada,[1] Mujer barbuda
Patronazgo Sigüenza-Guadalajara
Bandera de Panamá Las Tablas ( Panamá)
Bandera de Argentina Riachuelo ( Argentina)
Cuestiones En 1969, el papa Pablo VI hizo el culto a Santa Librada opcional en el santoral de la Iglesia Católica
[ editar datos en Wikidata]

Santa Librada o Santa Wilgefortis es una popular santa, cuyo culto surgió alrededor del siglo XV. Es patrona de las mujeres mal casadas.

Leyenda luso-germana

Mural de Santa Wilgefortis en Weissenburg, Baviera, fines del siglo XIV.

Esta virgen mártir de Portugal es el resultado de la combinación de varias leyendas, unidas por la imaginación popular. Entre las historias que explican el icono se encuentra esta: ella era una de las nonellizas (nueve hermanas nacidas en un mismo parto) que vivió en el siglo VIII. Siendo niña, fue prometida en matrimonio por su padre (el rey de Portugal, que según unos era cristiano y según otros era pagano) al rey moro de Sicilia. Para evitar el casamiento indeseado, ella tomó voto de virginidad (según otra versión, ya había tomado el voto de castidad antes del compromiso nupcial) y oró a Dios para que la convirtiera en un ser repulsivo. En respuesta a sus oraciones, le creció vello en todo el cuerpo y barba, con lo cual el rey musulmán rompió el compromiso y partió. Lleno de ira, el padre de Wilgefortis la mandó crucificar.

Según otra versión, Librada y sus hermanas eran hijas de Lucio Castelio Severo, gobernador romano de Gallaecia y Lusitania y de su esposa Calsia.[2]

La santa anoréxica

Si Wilgefortis hubiera existido, habría sido uno de los primeros casos conocidos de anorexia. Según algunas versiones de la leyenda, Wilgefortis dejó de comer porque no quería casarse. En esa época era común que las niñas se volvieran anoréxicas para evitar casamientos arreglados económicamente por el padre. A medida que la enfermedad avanzó, sus uñas se empezaron a romper y en el rostro y el cuerpo de la niña empezó a crecer vello o pelusa, un síntoma del desequilibrio hormonal causado por una desnutrición gravísima. Por ello Wilgefortis es conocida actualmente como la «santa barbuda». Nunca fue canonizada, pero hay muchísimas imágenes de ella en toda Portugal y España. Se la venera porque atiende un pedido muy particular: deshacer casamientos indeseados.

Leyenda reinventada

Por la misma época, la historia de Santa Wilgefortis, una joven mártir portuguesa, más parece la descripción de un auténtico cuadro clínico de nuestro tiempo: «Era por el año 800 d. C. En una lujosa estancia de un castillo portugués, la hija del rey rechazaba los alimentos que le ofrecían, ayunaba y si la forzaban a comer vomitaba. Enflaquecía a ojos vistas, y prácticamente se estaba dejando morir de hambre. Todo antes de romper su voto de castidad y servicio a Dios, todo antes que la casaran...». Sin duda, un caso típico de anorexia nerviosa que la convirtió en Santa Wilgefortis (del latín virgo fortis), o Liberada (como es conocida en Francia, España y Portugal).[3]

Otra versión cuenta que venció su apetito como una expresión de su desinteresado amor a Dios.

Masculinización anoréxica

Algunos especialistas en bulimia y anorexia analizan la leyenda y encuentran que el detalle del vello masculino que se extendió por todo su cuerpo y la barba hirsuta da verosimilitud a la historia. En su afán de renunciar a su femineidad (para preservar su virginidad) Wilgefortis se privó del alimento. Esta rebeldía, imperdonable en la Edad Media, hizo fracasar los planes matrimoniales de su padre. Entonces su pretendiente rompió el compromiso pactado. En represalia, su progenitor la hizo crucificar. Se dice que este martirio no solo repercutió en toda Europa, sino que comenzaron a surgir cultos basados en este hecho (a pesar del evidente anacronismo de la crucifixión, puesto que ésta había dejado de emplearse como método de tortura tras la caída del Imperio romano).

Esta fantástica leyenda podría haber sido la historia de muchas mujeres que padecieron la misma enfermedad: anorexia nerviosa. Se especula que la referencia en esta historia a la aparición del vello masculino, tras el ayuno forzado, no sería otra cosa que una forma de masculinización bien conocida en la patología de la anorexia nerviosa crónica.

Other Languages
català: Lliberada
čeština: Svatá Starosta
Deutsch: Kümmernis
English: Wilgefortis
français: Wilgeforte
italiano: Vilgefortis
Nederlands: Ontkommer
русский: Вильгефортис