Liberalismo progresista español

Liberalismo progresista es una etiqueta política que se ha dado a muy diferentes movimientos políticos o partidos políticos desde mediados del siglo XIX, asociados a los conceptos de liberalismo y progresismo.

La utilización de la expresión progresista para designar explícitamente a una facción o partido político, es original de Salustiano Olózaga en 1836; y, al igual que había ocurrido con la expresión liberal, se extendió desde España al vocabulario político del resto del mundo.[1] Se habla de liberalismo progresista en contraposición del liberalismo clásico o conservador. También es conocido como social liberalismo, liberalismo radical, liberalismo de izquierda y en América, liberalismo demócrata o liberalismo moderno.

y en EEUU.

Liberales progresistas en la revolución liberal española

La promulgación de la Constitución de 1812, obra de Salvador Viniegra ( Museo de las Cortes de Cádiz).

En España, la división de los liberales de las Cortes de Cádiz se produce como consecuencia de su llegada al poder en el trienio liberal (1820-1823), momento en que se escinden en doceañistas o moderados, por un lado, y veinteañistas o exaltados, por otro.[2]

Durante el reinado de Isabel II de España las denominaciones políticas dentro de los liberales fueron las de moderados y progresistas ( Partido Moderado frente al Partido Progresista); los liberales progresistas alcanzaron el gobierno en determinadas coyunturas (pronunciamientos militares) que obligaban a la reina regente o a la propia reina, cuando fue declarada mayor de edad; pues ambas preferían gobiernos de signo moderado. Tales coyunturas se produjeron en repetidas ocasiones, pero durante breves periodos: con el motín de los sargentos de La Granja (1836), con la expulsión de la regente que llevó a la regencia de Espartero (1840–1843), y con el denominado bienio progresista (1854-1856).[3]

La revolución de 1868 (encabezada por militares progresistas: Prim, Serrano y Topete) expulsó a la reina y llevó al poder a una coalición inestable de partidos, entre los que la rama principal del liberalismo progresista convivía con escisiones surgidas a su izquierda: los demócratas y los republicanos y con la Unión Liberal (un partido ecléctico entre las posiciones progresista y moderada). Durante el sexenio revolucionario (1868-1874) se experimentaron distintas formas de Estado y de gobierno, en un clima de gran inestabilidad institucional.[4]

Other Languages