Leyes de Toro

Las Leyes de Toro de 1505 son el resultado de la actividad legislativa de los Reyes Católicos, fijada tras la muerte de la Reina Isabel con ocasión de la reunión de las Cortes en la ciudad de Toro en 1505 (Cortes de Toro), en un conjunto de 83 leyes promulgadas el 7 de marzo de ese mismo año en nombre de la reina Juana I de Castilla.

La iniciativa de esta tarea legislativa había partido del testamento de Isabel la Católica,[2]

Contexto histórico

Palacio de las Leyes de Toro. Toro (Zamora)

La reina titular de Castilla en ese momento era Juana (que pasó a la historia como la loca), hija de los Reyes Católicos ( Isabel), recientemente fallecida —26 de noviembre de 1504— y Fernando —cuyo único título en ese momento era el de rey de Aragón—), pero se encontraba en Flandes, donde el 15 de septiembre de 1505 dio a luz a una hija. El gobierno de Castilla, según el testamento de Isabel la Católica, era ejercido por Fernando. Antes de la llegada de Juana a Castilla, en la Concordia de Salamanca (24 de noviembre de 1505) se acordó la continuidad del gobierno de Castilla por Fernando, reconociendo como reyes a tanto a Juana como a su marido, Felipe el hermoso. Desde la Concordia de Villafáfila (27 de junio de 1506) quedó Felipe como gobernante único al ser declarada incapaz Juana y consentir Fernando en retirarse a sus reinos de Aragón; pero al poco tiempo murió (25 de septiembre de 1506), y Fernando el Católico retomaría el gobierno en Castilla como regente en nombre de su hija.

Other Languages
euskara: Toroko legeak