Ley Glass-Steagall

La Ley Glass-Steagall es el nombre bajo el que se conoce generalmente la Banking Act o Ley de Bancos de los Estados Unidos de 1933 (Pub. L. No. 73-66, 48 Stat. 162). Entró en vigor el 16 de junio de 1933, estableciendo la Corporación Federal de Seguro de Depósitos ( FDIC) e introduciendo diversas reformas bancarias, para controlar la especulación, destacando la separación entre la banca de depósito y la banca de inversión ( bolsa de valores). Fue promulgada por el presidente Franklin D. Roosevelt para evitar que se volviera a producir una situación como la crisis de 1929.

Fuertemente criticada desde mediados de los años 70, fue derogada el 12 de noviembre de 1999 por la Financial Services Modernization Act, más conocida como Ley Gramm-Leach-Bliley,[1]​ justo a tiempo para permitir la constitución de Citigroup.

Contexto histórico

Retirada masiva en el New York's American Union Bank, banco que quebró en 1931.

La crisis de 1929 provocó el pánico a perder los ahorros, por lo que se produjo una retirada masiva de depósitos de los bancos, lo que llevó numerosas entidades a la quiebra. En 1933, un joven procurador llamado Ferdinand Pecora, que participaba en la Comisión de los Asuntos Monetarios y Financieros del Senado estadounidense, condujo, de una forma bastante violenta y espectacular, las audiciones de varios directores bancarios sobre su papel detestable en la crisis, haciendo bascular la opinión pública hacia una regulación del sistema bancario. Y la llegada al poder de Franklin D. Roosevelt (Prefiero rescatar a los que producen alimentos que a los que producen miseria), y su política del New Deal da lugar a la ley.