Lengua aislada

Una lengua aislada es una lengua natural para la que no se ha probado ningún parentesco con otra lengua viva o muerta. Presumiblemente, una lengua aislada es aquella que no pertenece a ninguna familia de lenguas propiamente dicha (es decir, ella es la única miembro de su familia).

El euskera, el ainu, el purépecha, el buruchasqui o burushaski, el mapudungun y el sumerio son ejemplos de lenguas clasificadas frecuentemente como aisladas. Para algunas lenguas menos documentadas que los ejemplos anteriores existen diferencias entre los autores en si las lenguas deben considerarse no clasificadas o propiamente aisladas.

Parentesco

Se dice que dos lenguas están emparentadas cuando mediante los métodos de la lingüística histórica ha podido probarse que tienen un origen filogenético común, y por tanto ambas derivan de una lengua hablada más antigua que por diversificación dio lugar a esas lenguas modernas emparentadas. De hecho, se ha probado que casi todas las lenguas habladas en el mundo pueden ser agrupadas según su origen histórico en un número relativamente pequeño de familias de lenguas emparentadas entre sí. Así, por ejemplo, el español está relacionado con otras lenguas indoeuropeas como el inglés o el hindi derivando todas ellas de una lengua común, llamada a veces protoindoeuropeo. Por otro lado el chino mandarín, el tibetano, el birmano u otras lenguas sino-tibetanas resultaron de la evolución histórica de una lengua común. Según este criterio, una lengua aislada constituye una familia por sí sola, lo que explica el interés excepcional que despiertan entre los lingüistas.

Es posible que todas las lenguas habladas actualmente en el mundo estén relacionadas al descender de una única lengua ancestral (aunque el caso del idioma de señas de Nicaragua sugiere que bajo ciertas circunstancias y estímulos adecuados puede surgir una lengua nueva quasi ex nihilo). Las familias de lenguas establecidas serían en ese caso solamente las ramas superiores del inmenso árbol de todas las lenguas.

Esta es una de las razones por las que se han realizado incontables estudios buscando emparentar estas lenguas. Así, por ejemplo, el euskera ha sido comparado con prácticamente todas las familias de lenguas vivas y muertas, desde el sumerio a las lenguas del sur del Cáucaso sin resultados convincentes. Robert M. W. Dixon por su parte ha aplicado ideas de la teoría de la evolución biológica, en concreto de la moderna teoría del equilibrio puntuado para explicar porqué aun en el caso de que todas las lenguas estuvieran relacionadas resulta imposible encontrar parentescos reconocibles que vayan mucho más allá de 6000 u 8000 años.

Establecimiento del parentesco

El único método, universalmente aceptado, para probar el parentesco lingüístico es buscar una lista suficientemente amplia de términos cognados mediante el método comparativo que exhiba correspondencias fonéticas regulares. No existe acuerdo sobre el número mínimo de cognados para dar por establecida una relación genética, aunque la mayoría de familias de lenguas cuentan con alrededor de mil o dos mil cognados (en el caso de las familias mejor conocidas más). En el caso tentativo de las macrofamilias el número de cognados se reduce a unos pocos centenares, muchas veces dudosos y con correspondencias fonéticas poco regulares o criticables.

Un buen número de las lenguas aisladas supuestamente podrían ser el único testimonio de una familia de lenguas más amplia. Por ejemplo, en Europa un gran número de lenguas prerrománicas y pre-indoeuropeas desaparecieron sin dejar documentación. En la cuenca del Amazonas muchas de las lenguas aisladas son habladas por pueblos cazadores-recolectores que frecuentemente ocupan áreas marginales, y han sido desplazado por pueblos de tecnología más avanzada cuyas lenguas pertenecen a alguna de las grandes familias de lenguas amazónicas.

En ambos casos es razonable pensar en una y otra región, las lenguas aisladas documentadas son los supervivientes de familias más amplias, cuyos otros miembros desaparecieron sin dejar testimonio.

Ejemplos de lenguas aisladas

La consideración de lengua aislada no es exactamente la misma en todos los autores, en general, han llegado a considerarse lenguas aisladas tres tipos de lengua:

  1. Una lengua hablada actualmente para la que no existen otras lenguas habladas con la que estén emparentadas.
  2. Una lengua hablada para la que no se conoce bien ninguna otra lengua o testimonio fragmentario de otra lengua con la que exista parentesco.
  3. Una lengua hablada o muerta para la que no se conocen ningún tipo de parentesco con otra lengua en ninguna medida.

En general los autores más rigurosos con el término lengua aislada reservan el término lengua aislada para el tercero de estas acepciones. A continuación se dan ejemplos de cada una de estas situaciones:

  1. El pirahã, lengua indígena de Brasil, es una lengua del primer grupo anterior, ya que es el último superviviente de la familia múra-pirahã.
  2. El euskera o vasco moderno, se considera tradicionalmente una aislada aunque sólo es aislada en el sentido del segundo grupo, aunque está relacionada con el antiguo aquitano una lengua fragmentariamente atestiguada en inscripciones romanas antiguas, que claramente son una lengua diferente o un estrato antiguo de vasco que muy probablemente no era inteligible con el euskera moderno. En ese sentido el término "aislado" se usa un tanto laxamente aunque sin duda la familia cuasi-aislada vasco-aquitana carece de otros parientes conocidos.
  3. En el grupo de lenguas inequívocamente aisladas está el kusunda de Nepal, el zuñi de Estados Unidos, el tarasco y el huave de México que han sido ampliamente estudiadas, se hablan en la actualidad y para las que no se ha podido proponer ningún parentesco razonable.

Lenguas cuasi-aisladas

En el mundo existen un puñado de grandes familias lingüísticas formadas por centenares o varias decenas de lenguas. Esas grandes familias aglutinan a la mayoría de lenguas del mundo. Sin embargo, existen un buen número de familias menores formadas por entre 2 y 4 lenguas. En ese caso las lenguas de esas familias estrictamente no son lenguas aisladas, aunque desde un punto de vista histórico, su situación respecto a la lingüística histórica es similar a la de las lenguas aisladas. En muchos casos, esas pequeñas familias están formadas por un conjunto de variedades lingüísticas que algunos lingüistas consideran lenguas diferentes y otros consideran como parte de la misma macrolengua. En algunos casos es dudoso si es más conveniente clasificar a esas lenguas como lenguas aisladas (diversificadas dialectalemnte) o como familias. Algunos ejemplos de esta situación son:

Other Languages
Alemannisch: Isolierte Sprache
aragonés: Luengas aislatas
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български: Изолирани езици
Bahasa Banjar: Basa isulat
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Limburgs: Isolaatspraok
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Piemontèis: Lenghe isolà
português: Língua isolada
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srpskohrvatski / српскохрватски: Izolirani jezici
Simple English: Language isolate
српски / srpski: Језички изолат
svenska: Isolatspråk
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中文: 孤立语言
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