Leandro Romagnoli

Leandro Atilio Romagnoli
Leandro Romagnoli .jpg
Datos personales
Apodo(s) Pipi, Tatuado
Nacimiento Buenos Aires, Argentina
17 de marzo de 1981 (35 años)
Nacionalidad(es) Bandera de Argentina Argentina
Altura 1.72 m
Peso 70 kg
Carrera
Deporte Fútbol
Debut deportivo 1998 ( San Lorenzo)
Club San Lorenzo de Almagro
Liga Logo Primera Division de Argentina.png
Posición Mediocampista ofensivo (enganche)
Dorsal(es) 10
Goles en clubes 49
Carrera internacional
Selección
Dorsal(es) 10
18
Part. (goles) 7 (2)
Trayectoria
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Leandro Atilio Romagnoli ( Buenos Aires, Argentina. 17 de marzo de 1981) es un futbolista argentino. Se desempeña como mediocampista ofensivo en San Lorenzo y es el jugador con más títulos obtenidos en la historia del club Azulgrana,[1] siendo además el máximo ídolo de la institución. En su carrera, ha sido campeón de la Copa Libertadores, la Copa Mundial Sub-20, la Primera División, la Copa Sudamericana, la Copa Mercosur y la Copa y Supercopa de Portugal. Fue internacional con la selección argentina, bajo la conducción de Marcelo Bielsa, y es considerado uno de los mejores jugadores de la historia contemporánea del fútbol argentino junto a Juan Román Riquelme, Ariel Ortega y Juan Sebastián Verón. Además, ha participado en la Champions League y la Copa UEFA con Sporting de Lisboa y de la Recopa Sudamericana y el Mundial de Clubes con el conjunto de Boedo.

Trayectoria

Inicios futbolísticos

Romagnoli, alentado por su padre, un ex futbolista, empezó a jugar en un típico club de barrio como lo era el Club Franja de Oro. El club en donde se desempeñó Leandro se ubica en Pompeya, Ciudad de Buenos Aires.

Su madre Rita, aconsejada por el entonces director técnico Clemente Toto Bergh, lo llevó a San Lorenzo de Almagro. Así, los sábados, militaba en Franja de Oro y los domingos en el «Ciclón». Comenzó a avanzar en las inferiores de San Lorenzo.

De a poco empezó a hacerse reconocer, a tal punto que en la sexta división de inferiores del club, conocería a un Oscar Ruggeri ya retirado, quién tiempo después sería técnico de San Lorenzo.

San Lorenzo de Almagro (1998-2004)

Debut y comienzos

Precisamente, con Oscar Ruggeri como director técnico, el «Pipi» debutó profesionalmente el 13 de diciembre de 1998, con tan solo 17 años de edad en la primera de San Lorenzo de Almagro. El instante en que lo llamaron desde la primera del equipo de Boedo significó un hecho de gran importancia para Romagnoli. En ese momento se encontraba en un selectivo de tercera. Como faltaba una fecha para que el Torneo Apertura 1998 finalizara, muchos de los futbolistas que eran titulares ya se encontraban de vacaciones por el hecho de que el equipo no disputaba nada importante. Por esta razón Ruggeri, que recientemente había asumido la dirección del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, citó a muchos jóvenes de la tercera división de inferiores para concentrar en primera. Entre ellos, se encontraba el talentoso enganche. Recordaría Leandro Atilio sobre ese momento: «Era un grupo de veinticinco jóvenes. Cuando comunicó que yo iba estar entre los dieciséis que iban a formar parte del partido frente a Racing, la verdad no lo podía creer. Era el último jugador que confirmó en el banco».[2]

En 1999, ya era una opción fija en el equipo. Con una actuación más que destacable de Leandro, San Lorenzo finalizó tercero en el Torneo Clausura de ese año y llegó a las semifinales de la Copa Mercosur, dejando el camino a Corinthians, Boca Juniors, São Paulo, y Universidad Católica. En el 2000 disputó, por primera vez, la Copa Libertadores de América. El debut en el torneo continental no seria bueno, ya que su equipo se vería eliminado en fase de grupos. De todas formas, gracias a un sobrio desempeño en el ámbito local, San Lorenzo clasifica nuevamente al certamen de la mano de Romagnoli.

Primer título

El 2001 de Leandro comienza con un hecho que cambiaría el destino del equipo: La renuncia de Ruggeri, que tras un conflicto con el presidente del club, Fernando Miele, decidió dar un paso al costado. En su remplazo, Manuel Pellegrini tomo la dirección técnica del equipo, y los resultados no se harían esperar. Con un protagonismo notable de la dupla Romeo-Romagnoli, San Lorenzo se afianzo como candidato y consiguió una racha de victorias récord que lo llevaron a ganar el Clausura 2001. Esta fue la mejor campaña en torneos cortos de la historia del fútbol argentino, registrando once victorias consecutivas y 47 puntos. El 10 fue una de las figuras de este torneo, siendo el segundo goleador del equipo, con 5 tantos, y uno de los máximos asistidores del campeonato.

Éxito internacional

En paralelo con la gloria conseguida a nivel local, el equipo no había tenido un buen desempeño en las copas internacionales: Había sido eliminado por segundo año consecutivo en la etapa de grupos de la Copa Libertadores. Además, la historia del club tenía una deuda que el equipo querían saldar, San Lorenzo nunca había ganada ningún título oficial de Conmebol. Es por eso que el objetivo de la segunda mitad de año fue la Copa Mercosur 2001, siendo el único lauro que ningún argentino había podido conseguir. En ese torneo, el «Pipi» fue clave para el funcionamiento del equipo, anotando dos goles en fase de grupos contra Olimpia y asistiendo a Bernardo Romeo y Alberto Acosta en el resto del campeonato. En la final, el título se definió por penales contra el Flamengo y Romagnoli seria el encargado de anotar el tercero, ante el arquero brasilero Julio César, quien ya había atajado las otras dos ejecuciones. Finalmente, la serie se da vuelta gracias a la actuación de Sebastián Saja y, de esta manera, consigue el primer título internacional de su carrera y el primero de la historia del club.

Romagnoli junto a tiki tiki Di Lorenzo.

Consagración

Tras un año de éxitos con San Lorenzo y la selección sub-20, el 2002 arrancó de la peor manera. En un amistoso de verano ante Racing en Neuquén, Romagnoli chocó contra otro jugador y sufrió una rotura del ligamento de su rodilla derecha. Esta lesión lo dejaría sin jugar durante seis meses, frenando quizás el mejor momento de su carrera. Tras una larga recuperación, Leandro volvió a la titularidad, ya bajo las órdenes de Rubén Darío Insúa, y en un equipo que ya no contaba con las grandes figuras de los títulos del año pasado. Es así como tanto Romagnoli como Saja pasaron a ser los referentes del equipo, junto al ya experimentado «Beto» Acosta. Durante ese semestre, el equipo se volcó de lleno en la Copa Sudamericana del 2002, la primer edición de este título. El equipo enfrentaría a Racing en cuartos de final, definiéndose el encuentro desde el punto penal, donde Leandro metería el penal con el que San Lorenzo se adelantó en la serie, para así pasar de ronda. En semifinales superó a Bolívar y, en la final, se mediría ante Atlético Nacional. En la ida, el equipo aplastó al combinado colombiano, consiguiendo un contundente 4 a 0, y Romagnoli asistiría a Pablo Michelini y haría un gol de antaño, superando la marca de 6 jugadores y definiendo ante la floja respuesta de Edigson Velásquez. De esta manera, la final quedó liquidada y el Ciclón, al conseguir un 0 a 0 en la vuelta, se consagró campeón de nuevamente. Leandro consigue su tercer conquista con el equipo y pasa a consagrarse como un ídolo de la institución.

Segunda lesión y partida

Increíblemente, en marzo de 2003, Romagnoli vuelve a lesionarse de gravedad en su rodilla derecha. De nuevo, pasar a estar sin actividad durante medio semestre y, una vez recuperado, vuelve a las canchas en 2004. El Clausura de ese años sería su último torneo en el club, ya en un equipo totalmente nuevo por las partidas de Saja y Acosta y las apariciones de Pablo Zabaleta, Ezequiel Lavezzi y Pablo Barrientos. Finalmente, ante la necesidad de cambiar de aire, es transferido a los Tiburones Rojos de Veracruz.

Tiburones Rojos de Veracruz (2004-2006)

En 2005, Leandro firmó por los Tiburones Rojos de Veracruz de México por tres años, club que pagó 3.270.000 dólares,[3] siendo este el fichaje más caro del fútbol mexicano en su momento. Su paso por este equipo fue muy pobre, cerrando una estadística de sólo 1 gol y 3 asistencias en 29 partidos. Sin haberse podido adaptar nunca, en enero del año siguiente dio el salto a Europa y fue nuevamente transferido.

Sporting de Lisboa (2006-2009)

Ahora en el Sporting de Lisboa, club portugués, la opción inicial de préstamo se convierte en una compra definitiva por 1.300.000 euros.[4] Si bien en sus comienzos en el Sporting le costó adaptarse al ritmo y al juego físico de Europa, pronto mostraría sus dotes característicos como jugador. Romagnoli, en la temporada 2006-2007, logra su mejor rendimiento con el club de Lisboa. En el Sporting ganó 4 títulos, 2 Copas de Portugal en el 2007 y en el 2008 y 2 Supercopa de Portugal, en los mismos años. Además, fue subcampeón de la liga portuguesa las 4 temporadas en las que jugó para los Leões. Gracias a este buen momento por el que paso el conjunto lisbonés a nivel local, participó reiteradas veces en competiciones europeas tales como la Champions League y la Copa UEFA. De esta manera, Romagnoli alrededor de su paso por Europa enfrentó a equipos de primera línea como el Barcelona de Lionel Messi, el Manchester United de Cristiano Ronaldo y el Bayern Munich del legendario Jurgen Klinsmann. Por Copa UEFA se midió ante la Roma de Francesco Totti y en 2008 llegó a cuartos de final de la competición siendo eliminado por el Rangers de Escocia. En 2007, fue elegido como el mejor jugador del mes de mayo de la Primeira Liga, siendo el primer argentino en lograr este reconocimiento. En 2008 empieza a tener menos apariciones debido a la explosión futbolística de João Moutinho; más la posterior aparición de Adrien Silva. Finalmente, queda relegado del equipo y decidió retornar a San Lorenzo, rechazando una oferta hecha por Fluminense. Si bien su paso por el fútbol portugués no lo hizo despegar hacia las grandes ligas europeas, Romagnoli logró conformar un gran equipo que supo disputar el dominio ejercido por el Porto, conjunto que se mostraba como soberano absoluto del país ibérico desde su consagración como campeón de Europa en 2004, y borró de la discusión, por un tiempo, al Benfica, el segundo equipo más galardonado de la Primeira Liga. Este club se interesó en el enganche argentino en su momento para acompañar a Ángel Di Maria en 2007 pero el pase nunca se concretó.

Retorno a San Lorenzo (2009-Presente)

2009-2010

En 2009, el Sporting de Lisboa contrata al chileno, Matías Fernández, quedando Romagnoli completamente marginado del equipo. Esta será la razón por la cual se desvincularía del club, para luego incorporarse a la institución futbolística argentina que lo vio nacer, San Lorenzo de Almagro.[6]

Si bien se escuchaban algunos rumores que lo vinculaban con el Fluminense, Romagnoli demostró su compromiso con «el club de sus amores», y el jueves 20 de agosto es presentado como nuevo jugador de San Lorenzo, luciendo de nuevo la camiseta número 10 en su espalda.

A pesar de las tantas lesiones que acompañaban al jugador, este demostró el día 2 de septiembre de 2009, que parte de la gran técnica que había lucido hace años no se veía afectada. Al ingresar en un partido en el segundo tiempo en el cual San Lorenzo de Almagro perdía por dos goles frente a Estudiantes de La Plata, Leandro anotaría el descuento parcial mediante un gran tiro desde afuera del área; dicho partido terminaría en un empate en 2.[7]

Tuvo, en ese mismo partido, una participación en el gol del empate, que sería anotado por Sebastián González.

2011-2012

En medio de un mal clima en el club de Boedo, resultado de las malas campañas anteriores, llevaron al equipo a pelear por un lugar para permanecer en la Primera División del Fútbol Argentino. Resultado de este mal clima, Romagnoli fue uno de los más cuestionados, debido a su bajo rendimiento, a la seguidilla de lesiones que sufría y que no lo dejaban jugar mucho tiempo. Hasta el partido frente a Belgrano de Córdoba, en la quinta fecha, donde Romagnoli jugó un gran segundo tiempo, y se ganó una nueva ovación del hincha de San Lorenzo. De ahí en más, Romagnoli jugó en gran nivel todos los partidos. Con un detalle, jugó todo el torneo con la rodilla rota, y aun así, seguía demostrando que estaba en un gran nivel, y alejando cualquier rumor sobre un posible punto final a su carrera. Es por esto que los hinchas de San Lorenzo lo idolatran no solo por su juego sino también por haberse quedado en uno de los peores momentos de la institución en los últimos años.

El partido clave que tuvo San Lorenzo en este complicado momento, fue el que disputó por la fecha 16 del Clausura 2012 contra Newell's Old Boys. San Lorenzo de Almagro empezaba esa fecha en zona de descenso, y una derrota condenaría al club de Boedo a jugar la próxima temporada en la Segunda Categoría. El Ciclón empezaría perdiendo 1 a 0 con un gol que no debió ser debido a que el jugador de Newell's tocó la pelota con la mano, el 2 a 0 se efectuó por un error en la defensa. Finalizó el primer tiempo y el clima era el peor, San Lorenzo estaba perdiendo por 2 goles y con un rival que no paraba de atacar. Pero el técnico en ese entonces, Ricardo Caruso Lombardi, decide mandar a todo el equipo a retroceder al rival y contra atacarlo, con los ingresos de Romagnoli y Carlos Bueno a la cabeza. A los pocos minutos de empezar el segundo tiempo, San Lorenzo tuvo un córner, que ejecutaría Romagnoli, y deriva en el gol de Emmanuel Gigliotti. Carlos Bueno estampa el 2-2 tras un gran centro de Julio Buffarini, el cual era otra de las figuras de ese San Lorenzo en descenso. Transcurría el tiempo y San Lorenzo no lograba el tercer gol. Hasta que en el minuto 44 Romagnoli se despliega con la pelota, y eludiendo a 2 rivales, logra mandar un centro con su pierna menos hábil (la zurda) y Gigliotti logra concretar de cabeza. Era el 3-2, San Lorenzo fuera del descenso y Romagnoli figura. Explotó el Nuevo Gasómetro con lágrimas en todos sus simpatizantes.[8]

A San Lorenzo le quedaban 3 partidos más para conseguir el milagro y permanecer en la elite del Fútbol Argentino. En uno de los partidos a disputar, su rival era Tigre el cual terminaría 1-3, en dónde Romagnoli concreta un gol de tiro libre con el partido 0-2. Contra Independiente, el partido finalizaría 0-0, este resultado ya condenaba al Ciclón, en el mejor de los casos, a jugar la Promoción o en el peor, a descender a la Segunda Categoría. El último partido correspondiente a esa temporada, sería enfrentando a San Martín de San Juan.Esa tarde se iba a decidir si San Lorenzo jugaría la Promoción, o descendería de división. Los resultados a esperar eran claros, el Ciclón debería ganar su partido, y esperar que Banfield perdiera con Colón de Santa Fe, así el club de Boedo pasaría al Taladro y lo condenaría a la Segunda Categoría.

Las esperanzas eran grandes, el clima era bueno, los resultados se estaban dando, había gol de Colón a los pocos minutos de empezar el partido, pero San Lorenzo no lograba conquistar el gol. Hasta que llegó, pero del lado de San Martín, Gastón Caprari a los 27 minutos del primer tiempo, estaba condenando al

Ciclón, pero, 1 minuto más tarde, Carlos Bueno concreta el empate, y renueva las esperanzas de los hinchas de permanecer en Primera.

A los 10 minutos del segundo tiempo, San Lorenzo tiene un córner que Romagnoli ejecuta brillantemente, así Walter Kannemann logra meter el gol que le estaba dando la posibilidad a San Lorenzo de jugar la Promoción y seguir con chances de permanecer en la élite. El partido fue infartante, con ataques de los 2 lados, San Lorenzo necesitaba meter un gol para asegurar la victoria, en lo peor, un gol de San Martín lo condenaría y echaría todo el esfuerzo a perder.

Hasta que en una contra, donde Romagnoli hace una larga corrida desde la mitad de cancha, elude al defensor de San Martín, y se le da un pase a Carlos Bueno, que logra concretar el 3-1 final para darle la victoria a San Lorenzo.[9]

Mientras tanto el partido en Santa Fe, ya colón lo había asegurado con un Hat-trick de Esteban Fuertes, lo que condenaba a Banfield a descender automáticamente. Cerca de la finalización del partido, Leandro Romagnoli sale reemplazado, ganándose una ovación de todo el estadio.

Con este resultado San Lorenzo disputaría una promoción a doble partido frente a Instituto de Córdoba. Estos no fueron fáciles, pero San Lorenzo no necesitó de Romagnoli, que sufría la mencionada lesión con la que jugó todo el torneo, por lo que el director técnico Caruso Lombardi, decidió colocarlo en el banco de los suplentes los 2 partidos. San Lorenzo ganó en Córdoba por 2 a 0 con un doblete de Carlos Bueno y empató 1 a 1 en Buenos Aires con gol de Néstor Ortigoza de penal después del gol cordobés. Romagnoli entró finalizando el partido, con el solo hecho de recibir la ovación de la gente expectante en el estadio, la que cree que su mayor ídolo fue el causante de que San Lorenzo todavía esté jugando en la Primera División del Fútbol Argentino.[10]

2013

Romagnoli inicio el año recuperándose de la lesión de su rodilla que venia trayendo desde el partido Frente a Belgrano de Córdoba por la segunda fecha del Torneo Inicial 2012.[11] Tras una larga recuperación y mucho esfuerzo, Romagnoli volvió a las canchas el 13 de abril del 2013, ingresando en el segundo tiempo durante el partido frente a Racing, por el Torneo Final 2013, reemplazando a Gonzalo Prósperi. Aunque el partido culminaría 1-4 la gente ovacionó a Romagnoli y festejó su vuelta a las canchas.

«Porque para celebrar momentos lindos, a veces hace falta recordar lo que se sufrió. Y cuando fue la tercera vez, todos nos preguntamos si ibas a volver. Casi olvidándonos de que nosotros luchamos por volver. Volver así, con una tercera operación, como querer volver a hacer una tercera cancha. Y cumplir 300 a un año de la vuelta... Nos jactamos de decir que esta hinchada está en las malas, que no abandona, que somos la más fiel, y vos sos eso. Estás en las malas, no abandonas, sos el más fiel... Lloraste en la cancha de Unión cuando parecía que nos íbamos, cantaste con la hinchada en Independiente antes de un partido, nos pediste perdón cuando se perdió la final de la Copa Argentina ¿Estás loco? ¿Vos pidiéndonos perdón? Porque jugás como un hincha, y cada vez que jugás, parece que nos decís a cada uno de nosotros: “Siempre voy a estar, nunca te voy a dejar”».
— una breve reseña de lo acontecido el 16 de noviembre de 2013 por Dalmiro Luciano Faraoni.

El miércoles 16 de octubre de 2013, San Lorenzo, se midió ante Arsenal de Sarandí por la final de la Copa Argentina en Catamarca. Dicha final terminó 0-3 y con las lágrimas del ídolo, junto como con otros jugadores del plantel, mostrando así la tristeza que sentía él mismo y el plantel por el frustrado partido y la tristeza de las 30.000 personas que llevó, San Lorenzo a Catamarca.

El sábado 16 de noviembre de 2013, El «Pipi» cumplió 300 partidos con la camiseta de San Lorenzo de Almagro.

Romagnoli el 15 de diciembre de 2013 tras todo lo acontecido hasta esa fecha, iba a ser titular en el encuentro decisivo frente a Vélez Sarsfield en Liniers. El partido terminó 0-0, pero con el empate entre sí de Lanús y Newell's, San Lorenzo se consagraría campeón del Torneo Inicial 2013 y Romagnoli levantó el trofeo por el que todos los jugadores del plantel de San Lorenzo y el cuerpo técnico del equipo campeón se habían esforzado durante todo un semestre, y se desataron los festejos en la cancha de Vélez frente a la dirigencia del club y periodistas que pertenecían a medios radiales que se encargaban de cubrir el decisivo encuentro. Con este título, Romagnoli se convirtió en uno de los más ganadores de la historia de San Lorenzo de Almagro con 4 títulos.[12]

2014

Con la ida de Juan Antonio Pizzi después del campeonato conseguido, llegaría Edgardo Bauza, director técnico que lo dirigiría por primera vez en su carrera. El comienzo del dt y de Leandro no sería muy bueno ya que perdería en su debut por el campeonato con Olimpo de Bahía Blanca y por Copa Libertadores con Botafogo, ambos por 2-0.

Después de un flojo comienzo de año, iría encontrando su forma, ya que sería importante el 19 de febrero de 2014 en donde marcaría su único gol en el año y el primero del partido, en La Paternal frente a Argentinos Juniors, este se daría después de un pase de Ángel Correa.[18]

San Lorenzo finalizaría undécimo el Torneo Final y Romagnoli sería uno de los pocos destacados de aquel campeonato. En cambio era otro el panorama en la Copa Libertadores en donde se lo veía cada vez más fuerte a un San Lorenzo del cual no se esperó mucho en un principio.

Por el primer partido de las semifinales frente al Bolivar, San Lorenzo mostró su mejor versión, apabullando al conjunto boliviano por 5-0 en donde Romagnoli tuvo un partido excepcional, dando la asistencia de los dos primeros goles.[20]

El 13 de agosto de 2014 y tras una gran final, conquista la Copa Libertadores de América y logra su quinto título en el club por lo que se convirtió en el futbolista más ganador de la historia profesional del club.[22]

Tras la final de la Copa Libertadores de América 2014, Leandro ya tenía firmado un pre-contrato con el equipo brasileño Bahia, pero su voluntad de jugar el Mundial de Clubes por el equipo de sus amores, hace que él junto a el Ciclón paguen la rescisión de US$500.000 para que el jugador prosiga en San Lorenzo.[24]

Después de otro flojo torneo en el cual San Lorenzo terminaría octavo, Romagnoli, disputó el Mundial de Clubes de la FIFA.[26]

2015

Luego de la obtención de la Copa Libertadores y su participación en el Mundial de clubes, el objetivo de San Lorenzo era conseguir otro título más para extender la racha ganadora que arrastraba desde el 2013. Al haberse consagrado campeón del mencionado torneo continental, disputo la Recopa Sudamericana contra River Plate, que era el vigente ganador de la Copa Sudamericana. El conjunto de Romagnoli perdería el certamen, siendo derrotado en ambos finales, con un resultado global de 0-2. El pipi jugó los últimos 30 minutos del partido de ida en el Estadio Monumental y logró mejorar un tanto la imagen que había dado el equipo en el primer tiempo pero, aun así, Carlos Sánchez anotaría a los 77 minutos el único gol del partido. Romagnoli, en un estado impotente, seria expulsado en el final del partido tras una fuerte patada que le propino a Leonel Vangioni.

Tras perder el primer objetivo del año, el ciclón apuntaría a repetir la Copa Libertadores y ganar el torneo de Primera División. En el primer certamen quedó lejos, fue eliminado en fase de grupos por la clasificación de Corinthians y São Paulo. En el campeonato local seria otra la historia. Los dirigidos por Edgardo Bauza comenzarían con el pie derecho, estableciéndose en los primeros puestos desde un comienzo tras conseguir una victoria contra el clásico rival, Huracán, donde Romagnoli seria la figura del encuentro al anotar el gol de empate, siendo este el primero que convertiría en el clásico porteño, y además generaría el penal con el que Mauro Matos sellaría el resultado final: 3 a 1.

Con el correr de las fechas, San Lorenzo pelearía mano a mano contra Boca Juniors por la obtención del título. El 10 azulgrana se erigiría como una de las figuras del equipo, que supo estar puntero por una gran cantidad de semanas, pero debido a un dolor en una de sus rodillas debería someterse a una operación y perderse el tramo final del torneo. El rendimiento del equipo decaería notoriamente por la pérdida de su capitán y las ausencias de jugadores como Néstor Ortigoza y Pablo Barrientos y así el conjunto de Carlos Tévez finalmente tomaría provecho de esto y llegaría con una amplia ventaja al final del campeonato. Romagnoli regresaría para las fechas finales y el equipo lograría el objetivo secundario que se había planteado: ser subcampeón para clasificar a la Copa Libertadores y a la Supercopa Argentina del 2016 (que finalmente ganaría).

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