Las mujeres del Cua

Las mujeres del Cuá es el nombre que identifica a un grupo de mujeres campesinas nicaragüenses que durante el período de la lucha insurreccional contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, en los años 60 y 70 del siglo XX, dieron protección y cobijo, colaborando en acciones logísticas, a los guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional, ocasionando que fueran reprimidas duramente sufriendo toda clases de vejaciones como torturas, violación y asesinatos en el cuartel de El Cuá de la Guardia Nacional del extinto municipio de " Cuá- Bocay" que pertenecía al departamento de Jinotega. Las mujeres procedían de las poblaciones El Carmen, Cuskawas, el Bijao y la Tronca.

Benigna Mendiola, histórica guerrillera sandinista que llegó a ser diputada, comentó:

Sin las Mujeres del Cuá no se puede hablar de la guerrilla. Ellas fueron un baluarte de las columnas guerrilleras, les pasaban información, servían de correo, los escondían, les hacían la comida, arriesgaban su vida por los "muchachos" de entonces.[1]

Historia

La lucha que el FSLN llevaba a cabo contra el régimen de Somoza y que finalizó con la entrada de los guerrilleros en Managua el 19 de julio de 1979 tuvo una etapa de acciones en las montañas. La comunidad del Cúa, en Jinotega, dio cobijo a los miembros del Frente formando una especie de servicio de inteligencia que facilitaba las labores logísticas, como la transmisión de correo, la intendencia y la ocultación de guerrilleros.

En 1968 la Guardia Nacional, cuerpo armado del gobierno somocista, descubrió las acciones y realizó una campaña de represión y búsqueda de información en la comunidad. Destruyó el pueblo y sus habitantes huyeron al campamento que los guerrilleros tenían en las montañas de Zinica en el departamento de Matagalpa. Descubierto este por las fuerzas gubernamentales fue atacado y aunque pudieron huir fueron detenidas en Santa María de Tasuá, Bocay, y llevados a las instalaciones militares de El Cuá. Entre los arrestados había 19 mujeres campesinas.

Fueron hechas prisioneras Matilde Hernández, María Venancia Aguilar, Luz Amanda Aguilar, Natividad Martínez Sánchez, Benigna Mendiola (que era de Rancho Grande), Petrona Hernández, Marling Hernández. También fueron afectados en la redada los campesinos Esteban y Juan Hernández.

Los prisioneros fueron sometidos a torturas, vejaciones y desapariciones. Las mujeres se negaron a hablar y dar información sobre las actividades de los miembros del Frente y la ubicación de Bernardino Díaz Ochoa que era miembro de su Directorio Nacional. Después de los interrogatorios Esteban Hernández y Juan Hernández fueron lanzados desde el aire sobre el cerro El Chachagón donde no fueron hallados nunca.

El corresponsal del diario La Prensa en Matagalpa, Adan Monzón Fornos, que había sufrido penas de cárcel por sus informaciones de denuncia por los abusos cometidos por las autoridades, denunció lo sucedido, dando toda clase de datos, como más tarde reconocíamos Carlos Mejía Godoy, que popularizó la historia convertida en canción,

Hay que tener muchos pantalones para decir con nombres y apellidos los nombres de los campesinos que fueron montados a un avión y ya jamás volvieron.

Entre los nombres de mujeres que surgieron de la represión están:

  • Natividad Martínez Sánchez, conocida como "Conchita", era hija del líder sindicalista Máximo Martínez Salgado quien también era el Patriarca de Cuskawas y esposa de Matías Granados Guillen quien murió en un encuentro con la Guardia Nacional el 4 de octubre de 1974. Tuvo seis hijos que se integraron en las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Fue torturada salvajemente en compañía de sus compañeras de luchas.
  • María Venancia, que murió debido al maltrato físico padecido.
  • Angelina Díaz Aguilar, nuera de Amanda Aguilar.
  • Candidad Maria González Donaire, quien era una muy joven en el momento de lo los hechos, la violaron.
  • Candida Martínez
  • Martina González Hernández, la violaron y abortó.
  • Aurelia Hernández.
  • Facunda Catalina González.
  • Marling Hernández.
  • María González Hernández.
  • Luz Marina Hernández.
  • Apolonia González Romero.
  • Esperanza Hernández García.

La relación de la comunidad con la guerilla no solo era a través de Amanda Aguilar, Angelina Díaz era nuera de Amanda, su hijo Jacinto Hernández fue un guerrillero muerto en 1975, y las fuerzas gubernamentales se habían fijado en la comunidad en 1966 al sindicarse junto al líder campesino Bernardino Díaz Ochoa.

Other Languages