Laro

Monumento al cántabro ( Santander, Cantabria).

Laro, frecuentemente citado como Laro el cántabro, fue un guerrero de Cantabria en la Edad Antigua ( siglo III a. C.), que luchó como mercenario en el bando cartaginés durante la II Guerra Púnica.

Combatió en la guerra entre Cartago y Roma formando parte del contingente hispano contratado por Aníbal. Su corpulencia y ferocidad lo hicieron destacar entre los mercenarios cántabros con los que combatió defendiendo el territorio cántabro de la invasión romana ( Cantabria fue la última región en ser conquistada por el Imperio Romano). Ya de por sí destacaba en las filas hispanas, por su fiereza con la cual incluso cazaba osos pardos tan solo con un hacha. El poeta Silio Itálico se refiere al mismo en:

El cántabro Laro era temible por la naturaleza de sus miembros y por su corpulencia, aunque no dispusiera de dardos. Como es la fiera costumbre de esta gente, se enfrentaba a la batalla empuñando el hacha con la mano diestra. A pesar de que viera que los guerreros se dispersaban rechazados, una vez destruida la juventud de su gente, sin embargo él en solitario colmaba el campo con cadáveres. Además si el adversario se encontraba cerca, le gustaba herirle de manera frontal, si la lucha llegaba desde la izquierda, giraba el dardo. Pero cuando el fiero atacante llegaba por la espalda, no se perturbaba, sino que lanzaba hacia atrás su hacha de doble filo.

Silio Itálico (Punicas 16,46-65)
Other Languages