La Montaña

Mapa físico de Cantabria. Se puede apreciar la complicada topografía de la comunidad, en especial de su sector central.
Banda gaitera folclórica La Montaña en Comillas.
Subida a Tresviso, en Cantabria, uno de los relieves más escarpados de la región.

La Montaña es, junto a Cantabria y Santander, uno de los nombres que ha recibido históricamente el territorio de la actual comunidad autónoma de Cantabria, en el norte de la península ibérica ( España).

Desde el siglo XIII el término ha hecho referencia en España a un territorio algo más amplio del que hoy corresponde a la comunidad autónoma de Cantabria. Posteriormente, en el siglo XIX, y con la nueva división provincial de 1833, el territorio de La Montaña se identificó con la recién nacida provincia de Santander, [1] por quedar encuadrada casi toda La Montaña en la provincia santanderina. En la actualidad, y por extensión, se denomina al conjunto de la comunidad autónoma cántabra con el topónimo de La Montaña, nombrando a los cántabros con el gentilicio de montañeses. Sin embargo, la identificación con la provincia de Santander fue desde el principio inexacta, dado que su extensión es significativamente mayor.

La Montaña identifica un amplio espacio que se localiza en el área central de la Cornisa Cantábrica, en sus dos vertientes. Carente de un territorio propio, puesto que ninguna demarcación se corresponde con este espacio histórico, responde en mayor medida a sus rasgos geográficos (...)

La Montaña comprendía y comprende tanto el espacio Peñas al Mar como el orientado de Peñas a Castilla. Elementos de referencia geográfica innegable porque identifican por un lado la costa, por el otro la Castilla llana y dilatada (...), de acuerdo con una percepción geográfica establecida desde la Baja Edad Media, al menos (García, 1985).


Antonio Bar Cendón; De la montaña a Cantabria ( 1995).[1]

No es históricamente adecuado fundamentar la Cantabria autónoma en la Montaña tradicional (...) La Montaña tradicional (...) constituye un referente equívoco.

Alfonso Moure Romanillo; Cantabria: historia e instituciones ( 2002).[2]

Historia

La implantación en 1833 de la provincia de Santander, dentro del esquema racionalizador y centralista ideado por Javier de Burgos, estableció por primera vez en el territorio una entidad administrativa unificadora. El nombre de la capital, norma general de la época para nombrar a las nuevas provincias, fue sustituyéndose por el de La Montaña, sin oficialidad.

El apelativo viene de la geografía accidentada del norte de Castilla la Vieja, que contrastaba con el espacio de la Meseta. La altimetría regional de Cantabria, concretamente, es bastante fuerte, con más del 40% de su superficie por encima de los 700 metros de altitud y con un tercio del territorio con pendientes de más del 30%.[3]

El nombre con el que se conoce a Cantabria fuera de la región, La Montaña, es utilizado por los habitantes de los valles del interior para referirse a la parte más baja de la región, la más cercana al mar, también conocida como la marina o la marisma.

Ana María Rivas Rivas; Antropología social de Cantabria ( 1991).[4]

La aprobación del Estatuto de Autonomía en 1981 popularizó definitivamente el nombre de Cantabria para la región. Sin embargo, la equivalencia La Montaña-Cantabria sobrevive en el siglo XXI, citada sobre todo en contextos históricos.[5]

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