La Mazorca

Para la obra de Eduardo Gutiérrez véase La Mazorca (novela)
Mazorquero, óleo por Juan Manuel Blanes

La Mazorca fue una organización parapolicial que ejerció su acción al servicio de Juan Manuel de Rosas —gobernador de la provincia de Buenos Aires— entre 1829 a 1832 y 1835 a 1852, que utilizó el terror como instrumento de gobierno. Estaba muy asociada a la Sociedad Popular Restauradora, pero era relativamente independiente de ésta.

Origen

En 1833 era gobernador de Buenos Aires el general Juan Ramón Balcarce, miembro del Partido Federal. Éste estaba escindido en dos facciones, una liderada por el ministro Enrique Martínez que eran dirigidos por el ex gobernador Juan Manuel de Rosas, que estaba en la Patagonia, liderando una campaña contra los indígenas del sur. Cuando el enfrentamiento entre ambos grupos llegó a su máximo, la esposa de Rosas, Encarnación Ezcurra, agitó a las clases medias y bajas en contra del gobernador Balcarce.[1]

Un grupo de comerciantes y otros miembros de las clases medias formaron un club político llamado la Sociedad Popular Restauradora; sus tareas habituales consistían en realizar reuniones para discutir sobre política, informar de todas las actividades opositoras a Rosas y realizar manifestaciones en contra de personajes políticos de la oposición, generalmente frente a sus casas, en una versión violenta de lo que hoy se conoce como escraches.[1]

En octubre de 1833 estalló la Revolución de los Restauradores, en la que tuvieron papel destacado la acción de un grupo de militares, varios cuerpos de policía, varios grupos de manifestantes de clases bajas, y la Sociedad Popular Restauradora. Tras una semana de enfrentamientos, Balcarce fue obligado a renunciar y fue reemplazado por el general Juan José Viamonte.[1]

En las semanas siguientes se produjeron ruidosas manifestaciones por parte de la Sociedad Popular Restauradora; la noche del 29 de abril de 1834, una partida policial no identificada realizó varios disparos sobre las casas del ministro Manuel José García y del diputado provincial Pedro Pablo Vidal, ambos ligados al ex presidente Bernardino Rivadavia.[4]

Se trataba de una fuerza de choque, formada por dos cuerpos de policías volantes con muy amplias atribuciones. Sus comandantes eran Ciriaco Cuitiño y Andrés Parra. En los meses siguientes, la Mazorca atacó las viviendas de notorios partidarios del gobierno depuesto, y hasta la del embajador francés. Antes de fin de año, muchos de los lomos negros más destacados había emigrado a Montevideo. Se pasarían a la oposición decidida a Rosas y se unirían a los unitarios en su lucha contra él a fines de esa década.[5]

En 1835, tras una nueva crisis política, fue elegido nuevamente gobernador Juan Manuel de Rosas, y —tras un plebiscito abrumadoramente favorable— se le concedió la Suma del Poder Público.[6]

La Mazorca continuó realizando ataques sobre los opositores; cualquier posible oposición en la ciudad pasó a ser controlada por la Mazorca y, en el campo, los comandantes pudieron actuar sin límites contra toda disidencia. El partido federal no sólo no volvió a tolerar disidencias externas, sino que consideró como traición cualquier gesto de independencia frente a Rosas.[5]

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