La Batalla del Somme (película)

Secuencia del documental La Batalla del Somme (1916), precedida del intertítulo: Tommies[1] británicos rescatando un camarada bajo el fuego de obús (este hombre fallecería 30 minutos después de alcanzar la trinchera).

La Batalla del Somme (en inglés The Battle of the Somme) es un largometraje documental realizado en 1916 y considerado el primer documental de guerra de la Historia. La película muestra el inicio de la ofensiva británica en el frente occidental del río Somme durante la Primera Guerra Mundial y alcanzó una importante notoriedad como documento de propaganda para la causa aliada. Su matriz de 1931, que se preserva en el Museo Imperial de la Guerra de Londres (Imperial War Museum), ha sido inscrita en 2005 en el Registro Unesco de la Memoria del Mundo como patrimonio documental de interés universal.

Historia

El documental fue rodado por los cámaras Geoffrey Malins y John McDowell y muestra el inicio de la ofensiva británica en el frente occidental del río Somme que desembocó en la batalla del Somme durante el verano y otoño de 1916 y que resultó de gran significación por su dureza e impacto en la sociedad británica. Al ser la primera batalla en la que intervinieron ciudadanos de la Commonwealth reclutados en masa, fueron muchas las familias que se vieron afectadas en la retaguardia.

Durante las primeras 24 horas de la batalla, comenzada el 1 de julio, las bajas británicas alcanzaron los 57.470 combatientes, de los cuales fueron 19.240 los muertos, cifras hasta entonces inauditas en la historia del ejército británico.[2]

La primera proyección fue visionada por el primer ministro Lloyd George el 2 de agosto de 1916 y el 10 de agosto, su pase público en el Scala Theatre de Londres, cuando la batalla aún no había finalizado. Una sesión privada de proyección se realizó el 2 de septiembre en el castillo de Windsor en presencia del rey Jorge V.[2]

El impacto del documental en la opinión pública fue considerable,[3]

Fue como vivir una tragedia. He sentido lo que pudieron experimentar los griegos cuando asistian en masa a las impresionantes obras de la antigüedad para purificar su espíritu por la piedad y el terror

Tras su realización, el documental se distribuyó como film de propaganda en diversos países con el objeto de servir de apoyo a la causa de los aliados y en particular, en los EE. UU. que en aquel entonces se mantenía al margen de la guerra como potencia neutral.. El documental fue llevado durante la misión del capitán Alfred Bromhead[2] en Rusia.

En 1917 se añadió un fragmento al final de la película, con un mapa ilustrativo de la batalla. El negativo original en nitrato fue depositado en el Museo Imperial de la Guerra en 1920 en avanzado estado de uso, realizándose una copia de protección en 1921 y 1931. Tanto el negativo original como la copia de protección de 1921 se perdieron a lo largo de los años 1970 por descomposición química irreversible. A la copia que perdura de la matriz de 1931, en los años 1962 y 1982 se le incluyeron intertítulos extraídos de varias fuentes documentales.[2]

En la sesión de 2005 del Consejo Consultivo Internacional del Registro de la Memoria del Mundo celebrada en Lijiang se incluyó el documental de la Batalla de Somme en la lista del patrimonio, siendo el primer documento de su género en certificar su interés universal y también la primera nominación inscrita por el Reino Unido.

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