Líder de la oposición (España)

Líder de la oposición
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TratamientoExcelentísimo/a Señor/a (formal)
Señoría (informal)
ResidenciaSin residencia oficial
SedePalacio de las Cortes
DuraciónMientras el partido no forme parte del Gobierno

El Líder de la oposición, también llamado Jefe de la oposición, es un título honorario, convencional y no oficial ejercido tradicionalmente por el líder del partido de la oposición con mayor representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados.

Entre el 31 de octubre de 2016 y el 18 de junio de 2017, debido a la crisis interna del PSOE, el partido se quedó sin lider mientras era dirigido por una gestora, por lo que la figura de líder de la oposición se quedó vacante, aunque fue permanentemente reclamada por el líder de Podemos, Pablo Iglesias.[3]

El 1 de junio de 2018, tras prosperar la moción de censura contra Mariano Rajoy, Pedro Sánchez se convirtió en presidente del Gobierno y, en consecuencia, pasándo el primero a ser considerado jefe de la oposición.

Papel institucional

El papel del líder de la oposición es un tanto ambiguo, pues es un cargo honorífico que ha pasado de líder a líder de forma consuetudinaria. Esto es así porque ninguna norma legal regula esta figura, pues fue creada oficialmente en 1982 por medio de una resolución de la Mesa del Congreso de los Diputados. Bien es cierto, que se menciona en el Real Decreto 2099/1983, que regula el orden de precedencia de las diferentes autoridades del Estado, como Jefe de la Oposición, justo por delante del Alcalde de Madrid.

Con acuerdo de la Mesa del Congreso del 28 de diciembre de 1982, Manuel Fraga fue oficialmente reconocido como Jefe de la oposición, durante el Gobierno de Felipe González (el primero en llevar el título de manera no oficial). Tal acuerdo estableció una serie de condiciones para el papel y otorgó algunas prerrogativas para el titular del cargo:[4]

  • La persona que ha de cumplir la función de jefe de la oposición debe atender a criterios de preeminencia numérica de efectivos parlamentarios.
  • No debe existir un nombramiento de carácter formal.
  • No es necesario plantear problemas de compatibilidad.
  • Debe carecer de una retribución económica propiamente dicha, aún cuando hayan de consignarse gastos de representación, disponibilidad de un vehículo, así como las atenciones que tiene cada miembro de la Mesa, incluso por lo que se refiere a la escolta.

Sin embargo, a pesar de la posibilidad de poseer algunos privilegios en consideración de su posición, el Líder de la Oposición no tiene derecho a un salario específico aparte del que pueda tener por el hecho de ocupar un cargo público por sí mismo -como el de ser de diputado o senador. Además, el titular del cargo generalmente recibe mucha más atención por parte de los medios en las sesiones y actividades parlamentarias, como en el Debate sobre el Estado de la Nación que se lleva a cabo anualmente.[5]

Incluso con la ausencia de una ley que defina el papel del Líder de la oposición, es costumbre realizar reuniones informativas entre el Presidente y el líder del partido más grande que no esté en el gobierno. Sin embargo, tales reuniones se llevan a cabo principalmente a voluntad del Presidente. Así mismo, la costumbre también ha establecido que el jefe de la oposición se suela sentar justo en frente del Presidente del Gobierno. Además, posee un despacho en la primera planta del Congreso.[6]

No es necesario que el líder de la oposición tenga escaño en el Congreso, como ocurrió con Antonio Hernández Mancha[8]

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