Lámparas de los valar

J. R. R. Tolkien, creador de las lámparas de los valar, vistiendo el uniforme que empleó el Ejército Británico durante la Primera Guerra Mundial.

Lámparas de los valar es el nombre conjunto que reciben dos artefactos ficticios dentro del legendarium creado por el escritor británico J. R. R. Tolkien y que aparecen en su novela El Silmarillion. Llamadas Illuin y Ormal, nombres que se pueden traducir del quenya como «cielo azul» y «alto oro» respectivamente,[3]

Su aparición en el legendarium de J. R. R. Tolkien es temprana, estando presentes en las versiones originales de las historias de El Silmarillion y en futuras reescrituras publicadas de forma póstuma por el tercer hijo y principal editor del autor, Christopher Tolkien, en los distintos volúmenes de La historia de la Tierra Media. Inicialmente, la historia de las lámparas de los valar formó parte de «La música de los ainur», versión original de « Ainulindalë» que fue incluida en El libro de los cuentos perdidos,[7] aunque con diferencias más o menos notables entre ellos.

Historia ficticia

Tras la primera guerra que los valar mantuvieron con Melkor, Yavanna plantó en la Tierra Media las semillas que tenía preparadas y pidió a su esposo Aulë que construyera dos poderosas lámparas con las que iluminar el mundo. Varda se encargó de llenarlas de luz y Manwë las consagró, siendo posteriormente situadas sobre dos altos pilares, uno en el norte, donde colocaron a Illuin, y otro en el sur, coronado por Ormal. Las semillas de Yavanna comenzaron a brotar gracias a las luces de las lámparas y así apareció en el mundo la hierba, el musgo, los helechos y los árboles, siendo más abundantes en las regiones centrales de la Tierra Media, donde ambas luces se unían y donde se encontraba la morada de los valar: la isla de Almaren. A este tiempo se le conoció como la Primavera de Arda o las Edades de las Lámparas.[3]

«La luz de las lámparas de los valar fluyó sobre la Tierra, de manera que todo quedó iluminado como si estuviera en un día inmutable».

«Del principio de los días», El Silmarillion.

Reunidos en Almaren y debido a la luz de Illuin, los valar no advirtieron la sombra de Melkor cuando éste regresó del Vacío Intemporal y comenzó a construir la fortaleza de Utumno en el norte de la Tierra Media. Para cuando se percataron de que el vala había vuelto, ya era demasiado tarde y éste asestó el primer golpe, derribando los pilares que sostenían las dos lámparas y provocando así su destrucción. La luz derramada de Illuin y Ormal causó grandes incendios y la caída de los pilares hizo que las tierras se abrieran y los mares se levantaran, dañando las creaciones de los valar y la simetría de Arda.[8]

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