Klingsor

Klingsor es un personaje de la ópera Parsifal del compositor alemán Richard Wagner (1813-1883). Era un caballero de la Orden del rey Amfortas. Incapaz de controlar su propia libido se castró a sí mismo y con desprecio fue expulsado de la Orden. Exiliado al desierto, por arte de magia Klingsor construyó allí una tierra de placeres, repleta de flores diabólicas, y desde entonces intenta atrapar a los caballeros allí para conseguir su reino. Cuando Titutel, ya anciano, entregó la insignia del soberano a su hijo Amfortas, este en el ardor de la juventud intentó combatir al diablo de Klingsor, a cuyo reino se dirigió llevando la Sagrada Lanza con él. Pero, seducido por una mujer, se convirtió en una flor del infierno y la lanza cayó en poder de Klingsor quien se la clavó a Amfortas en el costado provocándole una herida que sólo la propia lanza puede curar. Todos aquellos que intentaron recuperarla de manos del brujo, también han sucumbido. Sin embargo, el Grial ha profetizado que un día llegará un hombre puro y gran conocedor de la pena.

El escritor alemán Herman Hesse escribió el libro El último verano de Klingsor, en el que el personaje que lleva este nombre es un pintor.

El escritor mexicano Jorge Volpi escribió En busca de Klingsor,[1] una novela que relata la búsqueda de Klingsor, un físico de primera línea que, en tiempos del III Reich, aconsejaba a Hitler en materias científicas.

El escritor peruano Clemente Palma utilizó el seudónimo Klingsor para publicar su cuento «El día trágico» (que se publicó en el libro Cuentos malévolos) en la revista Ilustración Peruana.

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