K-19: The Widowmaker

K-19: The Widowmaker es una película coproducción de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Alemania estrenada en 2002, dirigida por Kathryn Bigelow. Está protagonizada por Harrison Ford y Liam Neeson en los papeles principales, junto a un extenso reparto, y está basada en un hecho real.[3]

Hecho en que se basa el filme

En 1959, la Unión Soviética botó su primer submarino nuclear de misiles balísticos, el K-19 y el 4 de julio de 1961 cuando estaba integrado en un juego de guerra en el océano Atlántico norte se presentó una fuga muy importante en el sistema de refrigeración primaria de uno de los reactores que repercutió en otros sectores. En tanto otra fallo había desactivado su sistema de radio de largo alcance, imposibilitando las comunicaciones con la base en Moscú y con los otros submarinos cercanos. La temperatura del reactor aumentó hasta quedar apenas por debajo del punto de fusión de las barras de combustible y un grupo de marineros logró contenerlo, pero a costa de sus vidas. El sistema alterno de emergencia que habían pedido los oficiales se instaló recién después de este accidente. A pesar de éste y muchos otros accidentes de los submarinos soviéticos, la Armada siguió encubriendo su ocurrencia y castigando severamente a quienes los revelaran. En el accidente del K-19 murieron 22 de los 137 tripulantes. Todos sufrieron afecciones por la radiación.[5]

Other Languages