Köktürks

Qaγanato Kökturk

Qaγanato

Bandera

552-744

Bandera
Bandera
Bandera

Ubicación de Köktürk
El Qaγanato Köktürk en sus primeros años (552-572)
Capital Ordu Baliq
Idioma principal Proto-turco
Religión Tengrianismo
Gobierno Monarquía
Qaγan
 • 551-553 Bumin Qaγan
 • 553-576 İstemi Yabγu
Período histórico Alta Edad Media
 • Victoria de Bumin frente al Qaγanato de los rouran 552
 • Derrota frente a la dinastía Tang e incorporación del Qaγanato (excepto las regiones de la estepa central)
 • Elter se rebela y recrea un nuevo Qaγanato
 • Asesinato del último Qaγan 744
 • Los territorios del Qaγanato pasan a manos de los uiγur
Extensión alcanzada por el Qaγanato en su primer gran impulso, logrando someter inclusive las estepas centrales hasta colindar con las regiones inmediatas de los sasánidas en el este. Hacia el oeste imponiendo su soberanía incluso a las tribus sureñas de la taiga y las últimas tribus semi-sedentarias del bosque-estepa (como los famosos qidan). Al sur, alcanzando las fronteras defensivas de los estados chinos del norte.

Los köktürk, conocidos en las fuentes chinas como tujue[1] (en chino: 突厥,  pinyin: tújué), fueron una confederación de pueblos nómadas diseminados a lo largo de las estepas orientales y el noroeste del Asia Central, que constituyeron un poderoso estado denominado Qaγanato Kökturk. Aunque su nombre ancestral es en su forma singular, "türk", con su ascensión y consolidación, la confederación nómada tomaría la nomenclatura "köktürk", traducida como 'Turcos Celestiales' basada con total seguridad en una adherencia firme e irresoluble al mandato de su único dios: Tengri, el «Dios-Cielo». Este mandato legitimado por su propia aura como elegido celestial, es un elemento visible ya en otras dinastías nómadas anteriores a los köktürk, mantenida de hecho en su momento y hasta la máxima extensión por los propios róurán, siendo los köktürk tan sólo otra confederación más en perpetuar esta larga y dilatada tradición. A pesar de que esta "religión tradicional" vinculaba sus tradiciones directamente al pensamiento más arcaico y ancestral, además de erigirse como una verdadera religión monoteísta, no dudaron en aceptar en su momento a monjes budistas, tránsfugas y misioneros maniqueos e incluso a los cristianos nestorianos.

Bajo la férula de Bumin Qaγan (m. 552) y sus hijos, los köktürk sucedieron a los rouran como principal potencia de la región y establecieron el Primer Qaγanato Türk (552-581), que se expandió rápidamente hasta gobernar enormes territorios en Asia central. Fueron el primer pueblo de lengua túrquica que se denominó políticamente, a sí mismos, «türk». El término türk se traduce en su propia lengua como «fuerte», mientras que el nombre chino tūjué proviene probablemente del plural para el anterior término, «türküt» (teniendo en cuenta que en el antiguo turco, la forma plural se obtenía añadiendo la terminación «üt» final). Según las fuentes chinas, los köktürk se mantenían bajo el gobierno de la xìng de los Āshǐnà (阿史那).

Los köktürk mantuvieron una intensa relación con varias de las dinastías asentadas en el norte de China, y durante largos períodos ejercieron un control considerable sobre el lucrativo comercio de la Ruta de la Seda. El Primer Qaγanato se disgregó hacia el 581 en varias regiones independientes, desembocando en su desparición a manos de los Tang progresivamente hasta un intento de Segundo Qaganato por obra de Elter, perdurando tan sólo este último hasta el 744, aunque logrando mantener la mayor parte de las regiones de la estepa oriental sostenidas por sus ancestros. Estepas sobre las cuales se erigieron las inscripciones pétreas del valle del Orjón, en Mongolia septentrional, que han sobrevivido hasta el presente.[2] Son precisamente estas inscripciones fechadas a principios del siglo VIII, las principales anotaciones legadas por la escritura "rúnica" de los köktürk. Se desconoce si finalmente este tipo de escritura fue mantenida por algunas dinastías anteriores o si fue una escritura genuina acuñada a partir de un momento determinado de su historia, manteniéndose al mismo tiempo un escaso número de pruebas de la misma, habida cuenta su tendencia a aplicar dichas runas a manteriales perecederos, como láminas de madera, fragmentos de hueso o túmulos de piedra diseminados a lo largo y ancho de la estepa. A pesar de la dificultad de encontrar ciertas pruebas de esta escritura en materiales perecederos, se han conseguido recuperar algunas inscripciones en láminas de madera halladas en Siberia meridional, siendo atribuidas a uno de los pueblos relacionados estrechamente con los köktürk, los qirgiz. La aportación de estos últimos en materia de escritura, ha hecho que entre los turcólogos establezcan una segunda vertiente de escritura diferenciada junto a la escritura de Orkhon: la escritura Yeniséi, nombrada así por la ubicación de los restos hallados en el valle del río Yeniséi.

La creación de este Qaγanato significó un paso decisivo en la expansión de los pueblos turquicos hacia el Turquestán occidental e incluso más allá de lo que sus anteriores amos róurán habían logrado: la expansión al oeste más extremo, repoblando y llegando en oleadas continuas hasta el siglo IX hacia las estepas occidentales (también llamadas estepas pónticas o estepas rusas). Esta fuerte expansión que no se había producido de nuevo desde la eclosión escita (siglo IV a.C.), se traduciría posteriormente en una debilidad inherente que haría que los köktürk fuesen finalmente reemplazados por otro pueblo de la rama túrquica y uno de sus teóricos vasallos: los uiγur.

Historia

Los orígenes

El territorio más antiguo y conocido en el que comenzaron a establecer su área de asentamiento continuado, se enfocaba en torno al sur del macizo de Altái, en Mongolia occidental. No hay que olvidar no obstante, que los köktürk son eminentemente un pueblo nómada, con lo que este área de asentamiento sólo sería una circunscripción temporal sobre la que las fuentes chinas los ubican en el siglo VI d.C., habiendo residido con total seguridad en otras regiones del oeste de las estepas orientales, donde pudieran sostener y aprovechar las zonas más fértiles para su ganadería, clave del sustento en la vida nómada. A pesar de esta naturaleza inherente, las fuentes chinas los señalan en un primer momento como una rama vasalla de los róurán (柔然), cumpliendo una tarea específica: son los duàn nú (鍛奴), es decir, "esclavos herreros".

La leyenda que cuenta su origen es la siguiente:

"...Los tūjué, eran una rama separada de los xiōngnú, [siendo también] su xìng la familia Āshǐnà, llegando a ser una tribu independiente [de otras]. Posteriormente, el estado vecino llegó a destruirles, aniquilando casi al completo al clan. Había un niño, que tenía diez años, [el cual acabó] encontrándose con los soldados, [quienes debido a] su tierna edad, no soportaron la idea de ejecutarle, por lo que únicamente [le cortaron] los pies, para abandonarle posteriormente en medio de un lago y pasto. Había una loba que [le encontró], alimentándole de carne, hasta  posteriormente, mantener relaciones con la loba, quedándose posteriormente encinta. Por otra parte, cuando el Wàng escuchó que el niño aún seguía con vida, insistió en enviar [a sus hombres] para ejecutarle. Entonces, la loba vio a los enviados [aproximarse], con la intención de ejecutar a los lobos [y al muchacho]. En ese momento, la loba escapó al estado de Gāochāng, depositándolos [sobre] las montañas del noroeste. Al fondo de la montaña, se encontraba una cueva, encontrándose en el interior y a lo largo del suelo, una hierba exhuberante, la cual se extendía de forma curvada a lo largo de varios centenares de , abarcando en su conjunto las cuatro laderas de la montaña. La loba [y su familia] se ocultaron en el centro de la montaña, llegando a dar a luz diez varones. [Cuando] estos diez varones crecieron, salieron [de la cueva], confiando en tomar esposas y dejarlas encintas, de manera que como consecuencia, posteriormente tomaron [todos ellos] un único xìng, «Āshǐnà». Sus hijos y sus nietos fueron educados en sus costumbres, llegando gradualmente a reunir varios centenares de familias....".

(Zhōu Shū 周書, juàn 50)

Cabeza de lobo ornamentada, presumiblemente señalada como estandarte köktürk por numerosos académicos, fechada en torno al V-VI d.C., (Museo Hermitage).

La explicación general de este mito es heterogénea y se ha erigido como un foco de debate intenso entre diferentes orientalistas, turcólogos y sinólogos. Si seguimos la vertiente esgrimida por algunos académicos, indudablemente la primera parte del mito corresponde a un arco indoeuropeo. De hecho, este arco dramático y la supervivencia del retoño, es señalada siglos antes en las fuentes chinas para los Wusun ( siglo II a. C.). Al igual que los köktürk, los wusun mantienen en la actualidad un intenso debate en torno a su origen real, siendo catalogados por algunos autores como nómadas indoeuropeos, quizá pertenecientes a la rama irania. En el mito wusun, una vez más un niño es salvado del ataque del enemigo de su tribu, permaneciendo criado en todo momento por una loba y un cuervo. Indudablemente, este mito primigenio fue el precursor de la posterior versión köktürk, al mismo tiempo que guarda incluso una decisiva cercanía con el famoso mito mediterráneo de Rómulo y Remo, los míticos fundadores de Roma que fueron alimentados, también, por una loba.

Aún con las dudas sobre su verdadero origen étnico y la similitud con la versión mitológica del origen de los wusun, sí se ha establecido un tácito consentimiento en los orígenes más remotos de su lengua, ganando gran aceptación la tesis esgrimida que señala la utilización de la lengua Tocaria A o agnea. Una lengua prestigiosa, demostada por los restos y fragmentos legados a lo largo de la cuenca del Tarim en esta época. Uno de estos ejemplos lo tenemos en el compuesto túrquico at kü (nombre + gloria, renombre) que pasa por ser una copia del compuesto agneo ñom klyu "nombre + gloria, renombre" y, además, procede de klyu. El término túrquico išič (puchero, cazuela de barro) proviene por sinécdoque del término agneo *išäč "arcilla". De este modo y siguiendo esta hipótesis, el agneo habría sido utilizado decisivamente praa la propagación del budismo entr las diferentes ramas túrquicas, traduciéndose estos textos en agneo, legando incluso sus nombres, títulos y otras referencias decisivas para entender aún más los escasos testimonios legados de forma directa por los köktürk y sus sucesores.

Sean o no un mero vehículo cultural de un mito indoeuropeo o no, lo cierto es que la particularidad de la legendaria salida de todo el pueblo desde la gruta, es total y genuinamente köktürk, nunca antes aparecida en la gestación de ninguna otra rama tribal entre las fuentes chinas, ni en ninguna otra analogía mítica legada por ningún otro pueblo hasta la fecha. Los köktürk tenían, al igual que las diferentes ramas nómadas de la estepa, un ancestro patrilineal procedente de una figura animal, en este caso el lobo. Este señalado ancestro, fue indicado en torno al sexo femenino, de forma que como loba, pudiese enlazarse con el superviviente de la terrible debacle sufrida por la tribu, surgiendo así un mito que puede enlazarse en cierta medida con el mito indoeuropeo.

El primer Qaγanato

Hacia el 552, la estepa oriental, junto con gran parte del este de las estepas centrales, permanecían bajo el mandato del insigne soberano de los rouran, el Qaγan Yùjiǔlǘ Ānàguī (郁久閭阿那瓌). Auténtico superviviente y taimado soberano, Ānàguī había logrado sobrevivir a la amenaza siempre potencial de las rivalidades internas en el seno de su propia familia y la lucha activa de algunas de las tribus más recalcitrantes a su poder, sin embargo años atrás el líder de la (部) de los tujue, Bumin, había obtenido ya para esa época una gran prominencia, unido al respaldo que le brindaba el estado de Xi Wei, rival directo de Ānàguī al sur de su Qaγanato. Una vez Bumin se sintió lo suficientemente fuerte como para enfrentarse a su señor, se dirigió con sus huestes y algunas de las tribus que había sometido anteriormente en nombre de los rouran y le derrotó, empujándole al suicidio tras la derrota y haciendo huir en desbandada al sur a toda la xìng de los Yùjiǔlǘ. Ésta, sería la primera gran victoria de los köktürk y la piedra base desde la que formarían su Qaγanato. Un Qaγanato que sin embargo no fundó Bumin más que en el sentido teórico, ya que tan sólo unos meses más tarde de su proclamación como Qaγan, falleció dejando tanto sus tierras como sus huestes entre su prole. Serían sus hijos los que se encargarían de levantar el Qaγanato e iniciar una nueva era de dominio en las estepas orientales. Su hijo, Muqan ( 553- 572) llegó al trono tras suceder a su hermano, Irksi (que tan sólo gobernó durante unos cuantos meses), confiando el gobierno directo de todos los territorios occidentales a uno de sus propios tíos paternos, Istämi. Esta delegación no tuvo en un primer momento naturaleza alguna de convertirse en una suerte de diarquía, sino una obligada demarcación territorial y administrativa en manos de un hombre de la propia familia, ayudando así a sostener la autoridad de la xìng sobre estos terrenos tan alejados del verdadero epicentro de poder: las estepas orientales. La tarea de Istämi no estuvo exenta de dificultad desde el inicio de su mandato, ya que al comienzo tuvo que afrontar la rivalidad directa de los hefatalitas, también conocidos como Hunos Blancos. Consciente de la necesidad de encontrar aliados, no dudó a la hora de buscar un ataque conjunto con los sasánidas de Khusrau Anushirvan, a quien entregó incluso a una de sus propias hijas, cimentando así la alianza que llevaría a aniquilar en el 563 este poderoso estado, fundado a mediados del siglo V d.C. Tras la victoria, los dos teóricos aliados se repartieron lo que sería después el Turquestán ruso, junto con la estratégica y codiciada región de Sogdia, sin embargo no pasaría mucho tiempo sin que se enfrentasen ambas partes, empujados el control directo sobre toda la región de la Transoxiana. Plenamente consiente de la necesidad de buscar aliados una vez más para combatir a un enemigo frontal, Istämi envió en 567 a un sogdiano en embajada a Bizancio para comenzar a establecer relaciones políticas y comerciales. Al año siguiente, tendría lugar la famosa embajada de Zemarcos (568). El Imperio Romano de Oriente sin embargo, mantuvo una postura de franca seguridad y fortaleza en sus fronteras orientales, aún cuando en algunas ocasiones los propios sasánidas lograron hacer ciertos golpes estratégicos de gran importancia sobre ciudades y fortalezas de la frontera. Aún con todo, la necesidad de ayuda mutua entre Bizancio y los köktürk no acabaría por fraguarse hasta ya la usurpación de Focas y la subida al poder de Heraclio. Asimismo, este último emperador llegaría a ofrecer incluso a su propia hija como garantía del apoyo nómada en su ataque contra el flanco oriental de los sasánidas, siendo ésta la primera mención de entrega de una princesa imperial bizantina a un soberano nómada.

Por otra parte, en las estepas orientales Muqan había logrado expandir y consolidar la autoridad köktürk con firmeza, llegando su poder incluso a someter a las díscolas ramas tribales de las regiones manchurianas, legando un territorio y poder inconmensurables a su sucesor, Taspar ( 572581). Por el momento, la autoridad y renombre que se alzaba en manos del legítimo Qaγan, hacía que incluso las ramas más alejadas en las estepas centrales, se sometiesen a su voluntad y reconociesen su liderazgo. No obstante y contra todo pronóstico, Taspar comenzó a erosionar su propia soberanía, convirtiéndose al budismo y alejando en parte a muchas de las ramas tribales que aún practicaban sus religiones y tradiciones ancestrales, así como haciendo que otros pretendientes pudiesen atacarle esgrimiendo la influencia exógena que podía tener la adopción de una religión extranjera sobre el Qaγanato, máxime teniendo en cuenta que el budismo se encontraba en ese momento con gran fuerza y poder en todo el norte de China. El distanciamiento hacia la sagrada figura del Qaγan se pronunciaría aún más con la conversión de su hermano y sucesor, Ϊšbara ( 581587). En tales circunstancias, lo que ya se avecinaba como una demarcación ya inevitable, se tradujo además con una usurpación de poderes cometida por el Yabγu Tarduš, hijo de Istämi. En un primer momento, Tarduš ofreció su lealtad a Taspar y a su sucesor, Ϊšbara, sin embargo mantuvo la suficiente cautela de esperar a poder arrebatar el control al Qaγanato de las tierras en las estepas centrales, tierras de rico tránsito comercial, pastos de mayor abundancia y conexión hacia las estepas occidentales sobre las que no dudaba ya en ejercer su propia influencia, desafiando de forma directa a su teórico señor. Por otra parte, la dinastía Sui mantenía un propio interés en debilitar la unión de todas las ramas tribales köktürk y de sus vasallos, por lo que el Húangdì (皇帝) no dudó en apoyar incluso la traición de Tarduš. Desde este momento, la soberanía del Qaγan se verá ya fragmentada a lo largo de las estepas centrales y orientales, existiendo a partir de ahora una dinámica de lucha entre las dos partes, desesperadas por mantener una única y total soberanía sobre todas las ramas tribales. A la larga, ésta sería la clave de la caída del poder köktürk, tal y como ya había pasado con los propios róurán.

Ϊšbara no sólo tenía que luchar contra los intereses de un subordinado rebelado ante su mandato, sino que también debía de hacre frente a la codicia y ambición de sus familiares más directos: Apa, su propio hermano, llegó a concertar una alianza entre sus propias hueste y las de Tarduš, a fin de aplastar a su propio hermano. Acorralado, el fin de Ϊšbara no llegaría a consumirse, habida cuenta la ayuda decisiva prestada por los Sui, temerosos de un poder de nuevo unificado en manos de Apa. A la amenaza de Apa, surgió otra nuevo problema para la fortaleza del Qaγanato en las estepas orientales: Amrak, se alza como un nuevo usurpador dentro de la propia familia pretendió alzarse en el poder. Aún con todo, ambos usurpadores llegarían a ser derrotados hacia el 587. Una derrota que sin embargo no salvó de la fractura definitiva al propio estado, ya que Tarduš, aún siendo al mismo tiempo derrotado en sus aspiraciones del control absoluto de las estepas, logró mantener el poder en su centro neurálgico de mandato (estepas centrales) e instauró al mismo tiempo una verdadera dinastía legitimidad por el poder que le otorgaba su propia pertenencia a la xìng Āshǐnà. En un momento de evidente control supremo, queda reflejada incluso la referencia otorgada en las fuentes griegas, que nos informan de una embajada a Constantinopla en la que se erigía como el «...Gran soberano de las Siete Razas y Señor de los Siete Climas...». Quedaba con esto iniciada una andadura separada de ambas ramas tribales a partir de la muerte de Tarduš, en el 599. Ϊšbara sería sucedido por su parte por su propia línea hereditaria. Con ello, se cuentan hasta seis sucesores directos en el cargo, hasta Illig (620), que se erigiría como el último de los Qaγan soberanos en el Primer Qaγanato Köktürk.

Por su parte, la dinastía Sui, que había conseguido la primera reunificación de toda Zhōngguó (esto es, China), no consiguió sin embargo sostener su poder lo suficiente como parar resistir una serie de crisis y disensiones internas que la llevaron a su colapso tan sólo unas pocas décadas después de su gran hazaña (618), dándose lugar la ascensión de la dinastía Tang (618-907). La tarea de eliminar de facto al peligro del norte recaía ahora en manos de los primeros y enérgicos gobernantes Tang. Por su parte, los köktürk habían aprovechado benficiosamente el período de crisis y descontrol interno de las dinastías de Zhōngguó, llegando inclusive Illig a permanecer con sus huestes a pocos kilómetros de la gran capital, Chang'an (actual Xi'an), acampando el 23 de septiembre del 626 con cien mil jinetes. En ese momento decisivo, la inteligencia estratégica de Taizong emergió para hacerle retroceder aún con sus escasos medios, al mismo tiempo que paralelamente apoyaba a otras de las tribus más díscolas al dominio köktürk, infligiéndole una doble herida al renqueante Illig. Para el 630, su política de acoso y erosión interna había dado suficientes frutos: tras una campaña en toda regla, por primera vez se lograba la captura con vida de un Qaγan kóktürk, estableciéndose además la titulatura Tiān Kèhán (天可汗), que dotaba a Taizong y a sus descendientes, de la soberanía de facto sobre la xìng de los Āshǐnà y por consiguiente, de toda la estepa. No obstante, esta titulatura no hizo que las ramas de las estepas centrales e incluso de las lejanas estepas pónticas, adoptaran o consintieran que Taizong y sus descendientes sometieran su voluntad: éste sería el argumento esbozado por las ramas de las estepas centrales, para legitimar aún más su independencia y separación de la xìng Āshǐnà.

Ramas del oeste que encontraron una cierta ascensión en torno al gobierno del denominado Tong Yabγu ( 618630). Tong llegó incluso a expandir su soberanía hasta Bactria, lo que le dotaba de una puerta de acceso más al sur, hacia el subcontinente indio, junto con el control de uno de los nexos más importantes del comercio antiguo: la Transoxiana. Esta opulencia y poder fue ya confirmada con la visita realizada por el peregrino chino Xuanzang, con quien mantuvo audiencia en Tian Shan. La estabilidad de Tong, que había hecho que incluso el propio emperador Heraclio acudiese en su ayuda, se demostró aún frágil de consistencia entre ciertas tribus problemáticas, como la de los Qarluq, que acabaron sublevándose frente a su soberanía y ejecutándole. Mientras las ramas del este permanecían ya bajo soberanía directa de los Tang, las ramas de la estepa central, se consumían en peleas internas que hicieron que ya hacia la década del 640, Tang estableciese una serie de fortalezas que les impidieran acceder a la Cuenca del Tarim, otro de los puntos neurálgicos de la Ruta de la Seda. El último gran reprsentante del poder de la xìng de los Āshǐnà, señalado en las fuentes de la época Tang como Āshǐnà Hèlǔ, acabaron siendo derrotadas por la maquinaria bélica Tang, en la decisiva batalla del río Irtish (657). Por primera vez desde la época Hàn, el Asia Central volvía a quedar en manos de una dinastía china, con el sorprendente añadido de la soberanía Tang sobre los pueblos de la estepa, nunca antes lograda ni siquiera por ninguno de los más enérgicos Húangdì (皇帝) de la dinastía Hàn. Frente a estas increíbles victorias, nada hacía presagiar un resurgir del poder köktürk.

El segundo Qaγanato

Como ya señalamos anteriormente, toda resistencia de los köktürk se había desvacenido ya bajo la fortaleza sucesiva de la dinastía Sui y la dinastía Tang, que llevaron a cabo enormes esfuerzos defensivos y ofensivos contra el enemigo más importante en la frontera, consolidando un éxito que jamás ninguna otra dinastía china había logrado antes (ni siquiera los propios Hàn, que tan sólo pudieron efectuar una política de soberanía externa, gozando los xiongnu de poder e identidad propias). Con la victoria final en el 657, los miembros de la xìng de los Āshǐnà llegarían a residir incluso en suelo chino, mientras que otros miembros de la rama familiar cumplían meras tareas de consolidación Tang sobre las ramas tribales aún más díscolas, o servían directamente en campañas contra otros territorios rebelados u hostiles al dominio Tang. Es en esta situación de sumisión total y absoluta, en la que surge la decisiva figura de Elter. Tal y como quedó registrada en la estela de Orkhon, la gesta de Elter no es sino la victoria final de un héroe. A pesar de sus pobres inicios, acompañado de tan sólo "veintisiete hombres", sin que contase con el apoyo de la la xìng de los Āshǐnà (preocupada más bien de su propia consolidación en la jerarquía Tang), Elter únicamente vería sus ambiciones respaldadas por la esperanza depositada en su figura a manos de varias de las ramas menos asimiladas aún al dominio Tang. Usando esta fuerza motriz nada desdeñable, Elter conseguirá alzarse contra el estado Tang, acompañado de grandes e insignes figuras köktürk, como la del famoso Tonyuquq (𐱃𐰆𐰪𐰸𐰸). La experiencia y horizonte político atesorado por este último, cimentarán la base ideológica y política del retorno köktürk: no en vano, su labor y sería agradecida eternamente con unas estelas erigidas conmemorando su contribución decisiva. Sintiéndose respaldado y consciente de la necesidad de realizar un movimiento drástico para reflejar sus aspiraciones, Elter lanzó varios ataques a partir del año 682, poco tiempo después de su proclamación como legítimo Qaγan. Ataques que resultarían a la postre, fatales, contando con la presencia de un Húangdì (皇帝) débil, como lo era Lǐ Zhì (李治). Al mismo tiempo que la dinastía apenas podía mantener el control sobre la frontera más importante (el norte), otra de las fronteras más importantes para el dominio estepario de los Tang iba deteriorándose a marchas forzadas: las estepas centrales y las ricas ciudades estado de Xiyu, junto con las ramas tribales situadas en la misma, mostraban un distanciamiento claro, conscientes de la debilidad de la dinastía. Por su parte, Elter, comenzaba ya a reafirmar aún más su soberanía sobre algunas de las ramas tribales más importantes: de este modo, los uiγur, los oγuz y los qarluq junto a otros, acabaron sometiéndose a su mandato. Una vez más, los köktürk habían logrado superar la adversidad. Era ahora el turno de ubicar un centro de control para controlar con mayor claridad los movimientos de todas las ramas tribales y encauzar un punto clave de avance en su política. Por supuesto, el lugar elegido quedaría adjudicado a Orkhon, célebre centro neurálgico de poder nómada, ya utilizado por otras confederaciones anteriores (incluso por su propia xìng anteriormente). Restablecida la soberanía köktürk, sometidas las principales ramas de la estepa oriental y comenzando ya de nuevo la expansión la oeste, Elter dejaba una cómoda e inmejorable posición para su sucesor, Qapaγan.

Qapaγan continuó la labor de Elter, iniciando una serie de ataques continuos para socavar la legitimidad Tang. En ese momento, el trono de los Tang había quedado vacante tras la muerte de Lǐ Zhì, pasando el poder de facto a la famosa Wǔ Zétiān (武則天). Anteriormente, el astuto Elter, argumentó la ilegalidad de su ascensión y control del trono como motivo para atacar las fronteras y empujar a las tropas del norte a una derrota tras otra. Qapaγan siguió defendiendo las tesis de Elter y desplegó otra serie de ataques contra la soberanía Tang en el norte, sin embargo, paralelamente Wǔ Zétiān demostró su valía haciendo retroceder en primer lugar a los tibetanos de la cuenca del Tarim, para después intentar frenar la marea köktürk. Si bien estas campañas no lograron someter de nuevo a los köktürk, sí lograron en parte frenar en parte su destructivo avance desde el norte. De hecho, estas derrotas frente a los teóricos vasallos, no serían más que el primer paso para el fracaso definitivo del sueño chino por antonomasia: el dominio absoluto de los nómadas del norte.

Por su parte, Qapaγan continuó la senda de las victorias iniciada por Elter, marchando tan sólo cinco años después de su ascensión (699) al oeste, intentando someter de forma definitiva a las ramas tribales de la estepa central, debilitadas en parte por la caótica situación vivida en la región con la llegada de un nuevo poder al escenario: los árabes. A pesar de haber logrado someter incluso los qarluq y los qirgiz, dos de las ramas más alejadas de su poder, los árabes intentaban someter Sogdia, pieza clave en el organigrama de poder de las estepas centrales. Aunque nada hacía presagiar que estas campañas hacia el oeste, pudieran significar o simbolizar en cierta medida una decadencia, las continuas luchas y energías invertidas en unas tierras alejadas de su poder real (estepas orientales) condenaban a la larga una situación aún lejos de ser consolidada con la rebeldía de ciertas ramas aún reacias a su dominio. La inestabilidad de su posición, se evidenciaría cuando justamente en el curso de una batalla contra una de las tribus hostiles a su mandato, la muerte sorprendería a Qapaγan un 22 de julio del 716, cerca del río Tuul (en torno a la actual Ulán Bator).

En medio de esta sucesión dramática de acontecimientos, el poder quedó relegado legítimamente a su primogénito, aunque la propia inexperiencia ya la disidencia de otros bandos de poder en el seno de la xìng, hizo que tan sólo unos meses después de su muerte, su propio hermano menor, Kul Tegin (𐰚𐰇𐰠𐱅𐰃𐰏𐰤) y su vieja mano derecha, Tonyuquq, ejecutasen al resto de sus familiares más directos, erigiendo en su lugar al último gran representante del poder köktürk: Bïlge, que pasaba por ser el propio hermano mayor de Kul Tegin. Desde el justo momento de su ascensión, Bïlge intentó devolver el impulso victorioso iniciado en los tiempos de Elter, ante lo cual no dudó en lanzar nuevos ataques contra los Tang, argumentando el apoyo Tang precisamente a algunas de las tribus levantadas contra la soberanía köktürk. No obstante, esta maniobra tan sólo ejercía como pretexto para reforzar su figura ante el resto de las elites y de su propia xìng, respaldándose inteligentemente con esta política de confrontación contra los Tang. Para su desgracia y a diferencia de sus predecesores, en este momento la dinastía Tang había recobrado su fortaleza perdida con la ascensión de Lǐ Lóngjī (李隆基), que había logrado despojar del poder omnipotente a la astuta Wǔ Zétiān, reistaurando así el orden legítimo de sucesión tradicional. Ante este robustecimiento, Tonyuquq, desplegó su capacidad política, argumentando a su señor la convenicencia de posponer los ataques y la confrontación y firmar un acuerdo de paz con el Húangdì (皇帝), retomando así la senda de convivencia y cercanía temporal que a la larga pudiese servir al mismo tiempo de rearme y reforzamiento de su poder en el seno del Qaγanato, sin correr el riesgo de una lucha armada de dudoso beneficio. Convencido, Bïlge envió a sus dignatarios a la corte de Chang'an, recibiendo una rotunda negativa, lo que dio lugar a la renovación automática de la confrontación. Sospechando una más que probable traición a sus espaldas, Bïlge dirigió sus tropas contra las tribus más recalcitrantes, sometiendo a sangre y fuego toda la región del norte de Turfan, para proceder acto seguido a presentar su respuesta armada a los propiso chinos: las tropas llegarían a irrumpir sin apenas resistencia sobre la actual provincia de Gansu. Alertado ante este giro de los acontecimientos, el Húangdì (皇帝) se avino finalmente a concertar el tratado de paz emitido anteriormente por Bïlge, hacia el 721 d.C. A diferencia de otros pactos sostenidos por sus predecesores, Bïlge mantuvo su palabra, sin lanzar hostilidad alguna hasta su muerte (734), habiendo fallecido tres años antes otro de los grandes partícipes de la revolución köktürk, Kol Tegin (731). La muerte del Qaγan soberano fue sin embargo, traumática: aún con todos sus logros, llegaría a ser envenenado por uno de sus servidores, señalado en las fuentes chinas como Méilùchuài (梅錄啜).

Tras su muerte, la unidad köktürk pasaría por una sucesión de débiles sucesores, que apenas lograbana sostener el poder mientras que la dinastía Tang intentaba sobreponerse tímidamente a su caída temporal en el escenario estepario, al mismo tiempo que las tribus más hostiles a la soberanía köktürk empujaban sus tropas contra una xìng cada vez más asediada y reducida. Sería tras la muerte del señalado Āshǐnà Gǔduō (阿史那骨咄) en el 742, cuando se suceda la última pugna por el poder del Qaγanato, que se saldaría con la usurpación de hasta dos aspirantes al trono, hasta ya el tercer y último Qaγan autoproclamado: Kulun Beg el cual acabaría fallecieron hacia el 744, presa de un ataque uiγur. Para estas fechas, ya gran parte de la xìng restante se había precipitado a la corte de Chang'an, buscando la protección Tang, mientras que la parte restante de la xìng se debatía en una lucha mortal por el poder en los escasos territorios soberanos a lo largo de la estepa oriental. La expansión hacia el oeste, la errónea política de ataque contra la dinastía Tang, junto con el decisivo descuido de su propia soberanía sobre todas las ramas tribales de la estepa oriental, hicieron que a la larga, la victoriosa xìng de los Āshǐnà, acabase sucumbiendo frente a sus antiguos vasallos, tal y como la propia xìng había realizado siglos atrás con sus señores, los róurán. Se iniciaba así el comienzo de la soberanía uiγur.

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한국어: 돌궐
norsk nynorsk: Køk-tyrkarar
norsk bokmål: Göktürkene
polski: Turkuci
پنجابی: گوک ترک
português: Goturcos
srpskohrvatski / српскохрватски: Gok Turci
粵語: 戈突厥