Juventud Obrera Cristiana

La Juventud Obrera Cristiana es una rama juvenil de la Acción Católica para el compromiso entre los jóvenes del Mundo Obrero fundada en 1924 por el sacerdote belga, después cardenal, Joseph Cardijn, destinada a promover la Doctrina Social de la Iglesia en los ambientes juveniles. Sus miembros son conocidos como jocistas. Su objetivo es la educación y evangelización de los jóvenes del mundo obrero.

Historia

España

En España surgieron grupos dispersos en la década de 1920. Pasada la Guerra Civil existen dos trabajos paralelos. Por un lado, la jerarquía crea la Juventud Obrera de Acción Católica (JOAC), y por otro, continúan los grupos creados en los años 20 fieles a las intuiciones de Cardijn.

En 1951, impulsada por la Iglesia para hacer penetrar las ideas religiosas entre los jóvenes y trabajadores, la JOC en España se convertirá en Juventudes Obreras de Acción Católica. Años después, en el Congreso de Valladolid (1956), se constituirán con el nombre de Hermandades Obreras de Acción Católica (HOAC), actuando como un embrión de sindicato tipo democristiano, independiente del régimen franquista. A través de sus órganos de prensa, como el semanario «Tú», criticaban diversos aspectos de la política social de la dictadura y adoptaban posturas «liberales». Así, del apostolado inicial giraron a la izquierda, asumiendo la idea del Socialismo como el auténtico ideal cristiano.

A partir de la década de 1970 y en todos los sectores de producción, surgieron luchadores obreros procedentes de estas corrientes cristianas de base, terminando muchos de ellos afiliándose a U.G.T., CC.OO. y U.S.O.

En los 80 sufre varias crisis, la más notable se salda con la creación de una nueva organización, la Juventud Obrera Cristiana de España. A principios de los 90 experimenta una recuperación, tratando de ser fiel a los orígenes como Movimiento de Acción Católica especializado en el Mundo Obrero Juvenil.