Judensau

Grabado con la Judensau de Wittenberg, 1596.

Las palabras alemanas Judensau (cuya traducción es cerda judía) o Judenschwein (cerdo judío) describen una iconografía antisemita de origen medieval, que representa despectivamente y deshumaniza a los judíos. Era en la antigüedad un motivo frecuente del arte cristiano antijudío y de caricaturización antisemita. La comparación con un cerdo se emplea para aumentar la humillación contra los judíos, debido a que esta carne es considerada impura (en hebreo tame) además de ser un tabú alimenticio.

Las imágenes de la Judensau se pueden documentar a partir del siglo XIII y fueron elaboradas principalmente en las regiones centro-europeas. El motivo se encuentra en forma de relieve o escultura en aproximadamente 30 iglesias y otros edificios de Europa central. Además, a partir del siglo XV, este tema fue utilizado para una forma de caricatura maligna que aparece en panfletos u otros medios con el objeto de mofarse de los judíos ante el público. A partir del siglo XIX, la palabra fue empleada también como insulto antijudío. Los nazis adaptaron la imagen a su causa y cambiaron la palabra original por el insulto Saujude, que usaron como improperio, denunciar públicamente, humillar y amenazar a las personas de origen judío en sus campañas antisemitas. Hoy en día, la utilización de la palabra Judensau es un delito penado en Alemania, Austria y Suiza.

El motivo artístico medieval y su recepción

La imagen medieval de una Judensau representa hombres y cerdos en contacto. Las figuras humanas muestran características típicas de la vestimenta judía, como por ejemplo el sombrero judío: pileum cornutum, o el «anillo amarillo», una marca discriminatoria que tenían que llevar obligatoriamente los judíos medievales. En la versión más representada, se ven las personas debajo de la puerca mamando de sus ubres, con la misma posición que tienen los lechones. En otras imágenes, las personas se encuentran sobre el cerdo, con su cara mirando hacia el ano, del cual sale orina u otros excrementos. En otras representaciones, los supuestos judíos abrazan y besan a los cerdos.

Difusión

Judensau en la catedral de San Pedro en Ratisbona (Regensburg).

En algunos sitios todavía se pueden ver esculturas e imágenes de la Judensau en piedra, sobre todo en iglesias. Muchas de ellas están tan deterioradas que es difícil identificar el motivo; algunas fueron redescubiertas recientemente. En la investigación realizada por Isaiah Shachar en el año 1974,[1] así como en otras fuentes, se mencionan los lugares siguientes de aparición:

Ciudad País Edificio Representación
Aarschot Bélgica Iglesia Frauenkirche parecido
Bad Wimpfen Alemania Stiftskirche St. Peter (Iglesia de San Pedro) Gárgola
Bamberg Alemania Catedral de Bamberg
Basilea Suiza Catedral de Basilea Basler Münster difuminado en la actualidad
Bayreuth Alemania Iglesia Municipal difuminado en la actualidad
Brandenburg an der Havel Alemania Catedral de Brandeburgo Brandenburger Dom Claustro
Cadolzburg ( Fürth) Alemania Castillo de Cadolz En el portal
Calbe Alemania Iglesia de San Esteban St. Stephani-Kirche gárgola
Colmar Francia Catedral de San Martín Münster St. Martin dos representaciones, una de ellas una gárgola
Eberswalde Alemania Iglesia de Santa María Magdalena
Erfurt Alemania Catedral de Érfurt Erfurter Dom
Fráncfort del Meno Alemania Torre del puente antiguo Alte Brücke difuminado en la actualidad
Freising Alemania Catedral difuminado en la actualidad
Gniezno Polonia Catedral
Heiligenstadt Alemania Capilla de Santa Ana
Heilsbronn Alemania Monasterio/Catedral Heilsbronner Münster
Kelheim Alemania Farmacia Municipal difuminado en la actualidad
Colonia Alemania Catedral de Colonia Kölner Dom
Colonia Alemania Iglesia de San Severin Sillería, difuminado en la actualidad
Lemgo Alemania Iglesia de Santa María
Magdeburgo Alemania Catedral de Magdeburgo
Metz Francia Catedral de Metz
Núremberg Alemania Iglesia de San Sebaldo
Ratisbona (Regensburg) Alemania Catedral de Ratisbona Regensburger Dom
Salzburgo Austria Torre del Ayuntamiento difuminado en la actualidad
Spalt ( Franconia Media) Alemania Casa privada
Spalt, Theilenberg ( Franconia Media) Alemania Torre de la iglesia
Wiener Neustadt, Viena Austria anteriormente en la casa del Hauptplatz Nr. 16, hoy en el museo
Wittenberg Alemania Iglesia Municipal
Upsala Suecia Catedral de Upsala
Xanten Alemania Catedral Xantener Dom
Zerbst Alemania Iglesia de San Nicolás Nikolaikirche


Imagen más antigua de la "Judensau" en la catedral de Brandeburgo, claustro occidental.

La representación más antigua conocida data aproximadamente de 1230 y está en un capitel en el claustro de la catedral de Brandeburgo. Esta Judensau representa una mezcla entre un ser humano (judío) y un cerdo; es la única versión existente de este tipo. Los ejemplos de Lemgo, Xanten, Eberswalde, Bad Wimpfen y Magdeburgo pertenecen igualmente al siglo XIII. Según el investigador Shachar,[1] las imágenes de Heiligenstadt, de la catedral de Colonia, de Metz, Ratisbona (Regensburg), Upsala, Gniezno, Colmar y Nordhausen datan del siglo XIV. Las representaciones restantes de la lista pertenecen al siglo XV. Se sabe que anteriormente existían más imágenes en la catedral de Freising, en Fráncfort del Meno, en la torre del Ayuntamiento de Salzburgo y en Kelheim (la Judensau de allí era de 1519).

Se puede señalar que los testimonios más antiguos de esta iconografía se encuentran en arquitecturas religiosas; en el siglo XV la imagen fue más difundida y se halla también en edificios seculares, como en el Ayuntamiento de Salzburgo. En algunas de las iglesias se pueden pedir a los encargados descripciones, explicaciones y comentarios sobre las obras correspondientes, para que se entienda el contexto de las representaciones.

Interpretación

La iconografía de la Judensau -sobre todo a partir del siglo XV- puede interpretar como una forma temprana de sátira antijudía. En psicología social, la investigadora Angelika Plum,[2] considera que este tipo de imagen responde a tres funciones básicas:

  • Ridiculizar a los judíos ante la burla de la gente en general al exhibir sus supuestos comportamientos típicos, cuyo fundamento no es otra cosa que una serie de prejuicios antijudíos.
  • Consolidar tales prejuicios e incentivar la separación y segregación de los judíos o actuar indirectamente en su contra.
  • Atacar o herir a los judíos en sus creencias y posible autoafirmación religiosa.

Ridiculizantes y crueles, estas imágenes combinan una relación íntima entre hombre y el animal, mostrando escenas de excreción y procesos de digestión. Esta combinación fue establecida, según Matthias Beimel,[3] para conseguir la difamación de los representados a través de utilizar imaginería extrema y una simbología que enfatiza un supuesto carácter típico. La obscenidad de estas imágenes que sugieren bestialismo causa en el observador reacciones emocionales intensas, tales como asco, vergüenza y odio.

En este sentido, la imagen de la Judensau intentaba ultrajar públicamente a los judíos y de la manera más vejante posible, además de humillarles y segregarles de la sociedad humana. Para conseguirlo, se representaron dos contravenciones religiosas. Así, la Torá ( Lev 11,7) prohíbe a los judíos el consumo de la carne de algunos animales, entre ellos la carne de cerdo, e incluso su leche. Estos alimentos se consideran impuros —no son kósher—. Por otro lado, en la Biblia ( Ex. 22,18: Todo el que peque con bestia, morirá.), la intimidad entre hombre y animal —la denominada zoofilia— se estima como una perversión muy grave y un crimen mortal desde la moral religiosa. De este modo, al observador de la Judensau se le ofrece una imagen del judío compuesta adrede y de la peor forma posible. El fundamento de esta imaginería es quitarle al judío, y ante los ojos del mundo, su dignidad humana, un valor siempre estimado en el judaísmo. La aparencia entre Dios y hombre -Dios lo creó a su imagen ( Gén. 1,27)-, le distingue de las otras criaturas, que le sirven y cuyas vidas tiene que conservar, pero que no debe confundir con una deidad ( Gén. 1-2).

El motivo de la Judensau expresa y crea una distancia social con respecto a la minoría judía, generando un estigma social. Es por ello que la Judensau constituye una expresión antijudía y también una incipiente forma de antisemitismo.

Origen y cambio de significado

En la tradición bíblica, el cerdo simboliza la impureza y el pecado, que el hombre tiene que superar, porque Dios lo creó a su imagen. El cerdo se menciona en algunas partes de la Biblia. Según el Evangelio de San Marcos ( Mk. 5,1-20), Jesús sacó a los espíritus inmundos y los hace entrar en una piara de puercos, los cuales —enloquecidos— se ahogan en el mar. En la Segunda epístola de Pedro (2,22) se dice a los que se alejan de la creencia cristiana:

Les ha sucedido lo de aquel proverbio tan cierto: «el perro vuelve a su vómito» y «la puerca lavada, a revolcarse en el cieno».

En este caso, la reorientación hacia el Judaísmo se compara con el comportamiento de perros y cerdos. También algunos Padres de la Iglesia insultaron a los judíos como cerdos, de forma igual como a los heréticos;[4] ya Juan Crisóstomo ha empleado esta difamación en sus ocho sermones en el año 388 referiéndose a una misa judía en la sinagoga.

Con la adaptación de los catálogos helenísticos de virtudes y vicios, la teología cristiana formó a partir del siglo V una lista con los siete pecados capitales: Los dos últimos — gula y lujuria— fueron representados en imágenes junto con un cerdo. De esta forma se personifica a los impuros y a los pecadores.

Antes del siglo IX, estas contravenciones humanas servían para realizar una comparación alegórica, pero no fueron identificados con los judíos. En su enciclopedia De universo de 847, Rabanus Maurus comparó judíos y cerdos, porque, según él, heredan a sus hijos del mismo modo su inmoderación impía y su impudicia. Se refirió a la «imprecación» en Mateo (Mateo 27,25: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»). Aquí, los judíos, al igual que los cerdos, fueron una alegoría para los vicios, para advertir a los cristianos sobre ellos con imágenes drásticas. De este modo se utilizaron igualmente los monjes y los monos para ilustrar el pecado de la «inconstancia».

Las esculturas en las iglesias de la Alta Edad Media simbolizan el ascenso del cristianismo a la ideología dominante, comparando la vencedora Ecclesia (representando la Iglesia) con la perdedora Sinagoga (representando el judaísmo). En la catedral de Estrasburgo, por ejemplo, la Sinagoga —esculpida sobre 1230— fue representada por una figura femenina bella de porte noble. Sus ojos cubiertos con una venda simbolizan la ceguera de la incredulidad, sin burlarse de los judíos. Las primeras esculturas de la Judensau del principio del siglo XIII han formado una imagen negativa de los judíos, pero no era su intención burlarse del Judaísmo: Los judíos servían como ejemplo moral para todos los pecadores.[5] Siendo así, ya las imágenes más tempranas de la Judensau (hacia 1230) indican una similitud comparando judío y cerdo, y muestran una mezcla curiosa entre el humano y el puerco. Este tipo de comparación fue establecida durante el cuarto concilio de Letrán en el año 1215, en el cual la iglesia ordena la opresión y la centralización de los judíos en barrios separados ( juderías o guetos).

Desde entonces, la religión del judaísmo fue menos apreciada y empezó a ser objeto de insultos y burlas. Esto muestran los motivos de esta época. En la sillería de la catedral de Erfurt se puede observar el conflicto entre las religiones en forma de un torneo tallado a principios del siglo XV, en el cual la Ecclesia monta un caballo, mientras que la Sinagoga se encuentra sobre un cerdo. El capitel de un pilar en la ciudad flamenca de Aarschot varía este motivo: En este caso el judío está sobre un cabrón. Este animal fue además un símbolo representativo del diablo, así que fue más allá de lo que se entiende como una burla satírica.

Judensau en la iglesia municipal de Wittenberg.

El relieve de la Judensau en la iglesia municipal de Wittenberg (esculpido sobre 1440) representa una imagen perversa burlesca, que quería causar asco y repugnancia. «El judío» aparece ahora como una criatura. Este motivo tiene además el título de Schem Ha Mphoras ( hebreo el nombre verdadero), que relaciona el nombre de Dios a un animal impuro. Para un judío creyente significa una blasfemia enorme. Esto muestra claramente, que a finales de la Edad Media el originalmente simple contraste entre las dos religiones cristiana y judía se convirtió en un desdén completo hacia el judaísmo en todos los campos de la vida diaria.

Desde 1517, la Iglesia del Palacio fue el lugar para las prédicas de Martín Lutero y además fue el origen de la Reforma Protestante. Su libelo difamatorio antijudío de 1546 llevaba el título Vom Schem Hamphoras. Und vom Geschlecht Christi (Sobre el Schem Hamphoras. Y sobre la descendencia de Cristo) y en este libelo, Lutero describe el relieve de Wittenberg así:

Hinter der Saw stehet ein Rabin, der hebt der Saw das rechte Bein empor, und mit seiner lincken hand zeucht er den pirtzel uber sich, bückt und kuckt mit grossem vleis der Saw unter dem pirtzel in den Thalmud hinein, als wolt er etwas scharffes und sonderlichs lesen und ersehen.

Edición de Weimar (Weimarer Ausgabe) Vol. 53, pp. 600ss;

Detrás de la puerca, se encuentra un rabino, que levanta la pata derecha de la puerca y con su mano izquierda agarra el rabo y mira debajo del rabo dentro del Talmud, como si quisiera leer y ver algo agudo y especial.

edición original de la "Schem Hamphoras" de Lutero (texto completo, en alemán)
Grabado del siglo XVIII de la Judensau de Francfort

En esta cita, Lutero relaciona la Judensau con el Talmud y se burla de los Rabinos, su exégesis de la Biblia, así como del Judaísmo en su totalidad. El se negó a cualquier diálogo teológico con los judíos y no aceptaba su tradición autónoma.

Se consideraba muy provocante una representación de una Judensau en Francfort (Frankfurter Judensau). Fue una pintura mural, de 1475 aproximadamente en la torre del antiguo puente (Alten Brückenturm) en Fráncfort del Meno cercano a la "calleja judía" (Frankfurter Judengasse). Hasta que la torre del puente fue derribada en 1801, fue una atracción turística de la ciudad. Representaba a un rabino, sentado sobre una puerca. Debajo de ella, se encontraba un judío joven, otro estaba al lado del trasero del animal; detrás de la cerda se veía al diablo y a una judía sobre un cabrón, en el que se puede ver otro símbolo del diablo. Encima de esta imagen se representaba el cuerpo mutilado de Simón de Trento, el cual sufrió presuntamente un asesinato ritual ejecutado por judíos. Debajo se podría leer:

Saug du die Milch, friß du den Dreck,
Das ist doch euer best Geschleck.

Chupa la leche, come el barro,

Esto es lo mejor que coméis.

Esta imagen quería implicar que los judíos fueron más parecidos a los animales y al diablo que a los humanos. La relación entre el motivo de la Judensau y el asesinato ritual quería provocar un pogromo.[6] Este tipo de iconografía fue difundida, con algunas variaciones, en grandes cantidades impresas como grabados o xilografías. En las obras impresas, el diablo frecuentemente tiene una supuesta fisonomía judía y lleva el "anillo amarillo judío" (Judenring).

Baja Edad Moderna: testimonios impresos

Representación sacada de un libro xilográfico (Blockbuch) del siglo XV.

Desde la invención de la imprenta tipográfica, la proliferación de más imágenes difamatorias de la Judensau fue en aumento y aparece frecuentemente en libros y libelos, especialmente durante la época de la Reforma. Además se encuentra esta iconografía sobre las denominadas Judenspottmedaille (medallas de burla judía) del siglo XVI.

El motivo también se empleó en la literatura alemana en forma de una obra de teatro carnavalesca, escrita por Hans Folz en el siglo XV, lo que demuestra la aceptación social de este motivo. En la obra Ein spil von dem herzogen von Burgland (una obra sobre el duque del Burgenland, Keller Núm. 1) se propone al final de la misma un castigo para los judíos:

Ich sprich, das man vor allen ding
Die allergrost schweinsmuter pring,
Darunter sie sich schmiegen all
Saug ieder tutten mit schall;
Der Messias lig unter dem schwanz![7]

Digo, que antes de todo
hay que traer a una puerca grande
debajo todos se acuestan
y chupan las tetas con fuerza

¡El mesías se encuentra debajo del rabo!

La relación asociativa entre judíos, puerca y diablo fue finalmente incluida en la representación de su apariencia física. Al cuerpo humano se añadieron caricaturizando orejas de cerdo, pies de cabrón y cuernos. Un panfleto antijudío del año 1571 muestra en su tapa personas judías con el anillo amarillo, que tienen características de animal, como pezuñas diabólicas, uñas animales o patas de cuervo, además de caras de cerdos con cuernos de cabra o de ciervo. Uno de estos representa a un prestidigitador con gaita cabalgando sobre una puerca, que come sus propios excrementos.[8]

En los siglos XVII y XVIII, las representaciones de la Judensau de Wittenberg y de Fráncfort del Meno fueron muy populares. Se imprimieron en varios libros y se utilizaron para la propaganda antijudía de la época. En el siglo XIX todavía se encuentran imágenes que relacionaban los judíos con los cerdos, sobre todo en las artes gráficas.

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