Judaísmo ortodoxo

Judío ortodoxo provisto de kipá, talit gadol y tefilín, preparándose para un servicio en una sinagoga.

El judaísmo ortodoxo es una de las grandes ramas de la religión judía en la actualidad, junto con el judaísmo conservador o masortí y el judaísmo reformista. Se distingue de ellas por su adhesión rigurosa a la halajá. Carece de una autoridad doctrinal central permitiendo cierta variación en la práctica.

Divisiones doctrinales

De acuerdo a su actitud hacia la cultura contemporánea, el judaísmo ortodoxo se divide informalmente en judaísmo ortodoxo moderno, que busca adecuar hasta algún punto sus prácticas y estudios a la situación social contemporánea, aunque es firme con respecto a la halajá; el sionismo religioso, que liga el judaísmo ortodoxo con el sionismo; y el judaísmo haredí, que rechaza toda innovación que sus líderes consideren contraria al espíritu de la Torá.

Las divisiones doctrinales en este sentido no se fijaron hasta alrededor del siglo XVIII, cuando, bajo el influjo de la Ilustración, ciertos sectores de la comunidad judía rechazaron la segregación impuesta por las prácticas religiosas convencionales y buscaron integrarse —pese al entonces dominante antisemitismo— en las comunidades nacionales, replanteando en términos muchas veces racionalistas las tradiciones y creencias religiosas. El rechazo a este movimiento definió la ortodoxia.[1] Judaísmo ortodoxo es un nombre creado en el siglo XIX para referirse al judaísmo tradicional en oposición a las nuevas corrientes que, bajo el discurso de la modernidad, ensayaron modos de separar al judaísmo de su histórica implicancia práctica (conocida bajo el nombre de halajá).

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