Juan de Torquemada (cardenal)

Juan de Torquemada
Juan de Torquemada.jpg
Grabado de Juan Barcelón para los Retratos de españoles ilustres, 1791.

TítuloCardenal presbítero de Santa Sabina
Cardenal obispo de Albano
Cardenal obispo de Palestrina
Cardenal obispo de Sabina-Poggio Mirteto
Otros títulosObispo de Cádiz
obispo de Orense
Información religiosa
Proclamación cardenalicia18 de diciembre de 1439 por Eugenio IV
Información personal
NombreJuan de Torquemada
NacimientoValladolid, 1388
FallecimientoRoma 26 de septiembre de 1468
Alma máterUniversidad de París

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Escudo de Juan de Torquemada

Juan de Torquemada, O.P. (Valladolid, Castilla la Vieja, 1388 - Roma, 26 de septiembre de 1468), obispo y cardenal español.

Biografía

Pudo ser su padre Álvar Fernández de Torquemada, y hay quien asegura que sus abuelos eran judíos conversos. El inquisidor Tomás de Torquemada era sobrino suyo.[1]

Tomó el hábito en el convento de san Pablo de Valladolid de la Orden de Predicadores. En París estudió Teología y Derecho Canónico, y fue allí mismo graduado de doctor. A su vuelta fue nombrado prior de su convento, y después del de San Pedro Mártir de Toledo.

De aquí pasó a Roma y estuvo en Basilea a comienzos del Concilio. El Papa Eugenio IV lo envió después a la Junta de Núremberg y luego a Florencia, a donde fue trasladado el Concilio. Torquemada sostuvo siempre a los latinos contra las pretensiones y dogmas de los griegos, y con no menos tesón las prerrogativas de la Silla Romana contra las máximas de los doctores galicanos, servicios que el reconocimiento de Eugenio premió con la púrpura, habiéndole creado cardenal del título de Santa Sabina juntamente con Bessarion, el Griego, y con los españoles Juan Carvajal, y Alfonso de Borja (que luego fue papa con el nombre de Calixto III).

Ayudó mucho Torquemada a la conciliación de Carlos VII de Francia con Eugenio, y a las paces entre aquel monarca y Enrique VI de Inglaterra. Mereció la universal reputación de uno de los grandes teólogos de aquel tiempo, en que la autoridad y decisión de estos influía en la suerte de los Estados: así que apenas había duda o caso arduo en que no se le consultase.

Parece que influyó poderosamente en la introducción de la imprenta en Italia.

Fue obispo de Cádiz y de Orense, y en Italia gozó también de los títulos de obispo de Albano y de Sabina bajo los pontificados de Nicolás V y de Pío II. En Roma fundó el Convento de la Minerva, y en Valladolid reedificó el de San Pablo, restableciendo en él la observancia.

Falleció en Roma en 1468, a los 80 años de edad. Sus restos descansan en la iglesia de San Miguel Arcángel, de la localidad de Villalón de Campos (Valladolid).