Juan de Ávalos y Taborda

Juan de Ávalos y Taborda
Información personal
Nacimiento 21 de octubre de 1911
Mérida, España
Fallecimiento 6 de julio de 2006 (94 años)
Madrid, España
Causa de muerte Infarto agudo de miocardio Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad España
Información profesional
Área Escultura
Obras notables
Miembro de
Distinciones
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Monumento a Luis Carrero Blanco por Juan de Ávalos en Santoña.
San Juan en el Valle de los Caídos.

Juan de Ávalos y Taborda ( Mérida, 21 de octubre de 1911Madrid, 6 de julio de 2006) fue un escultor español.

Su escultura, de un monumentalismo rotundo, es una de las más representativas del arte español contemporáneo, siguiendo la corriente figurativa. Su carrera, impulsada por el régimen de Franco, quedó asociada a las esculturas realizadas para del Valle de los Caídos, llegando a ser considerado como uno de los escultores españoles más destacados del siglo XX.

Biografía

Infancia y estudios

Nacido en Mérida, de padre extremeño y madre castellana, comenzó a demostrar excelentes dotes para el dibujo con seis años, recibiendo clases de dibujo de Juan Carmona, párroco de la iglesia de santa Eulalia.

Su padre se quedó ciego y, contando con ocho años, su familia se traslada a Madrid. Estudió en el Colegio de los Mercedarios a la par que acudía a la Escuela de Artes y Oficios. Ya de niño gustó de la escultura clásica, acudiendo a hacer bocetos al Casón del Buen Retiro (entonces sede del Museo Nacional de Reproducciones Artísticas), y del Don Juan Tenorio de José Zorrilla, para el cual realizó varios bocetos.

Aunque su familia deseaba su ingreso en la Universidad, le venció su orientación artística, comenzando como aprendiz con diversos escultores de la madera e ingresando con catorce años en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, finalizando sus estudios con veinte años con Premio Extraordinario y Premio Aníbal Álvarez de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Juventud

En 1933, con 22 años, logra una plaza en la Universidad de Sevilla, desarrollando diversos trabajos de recuperación de restos romanos, destacando los del Teatro de Mérida. Podrá así conjugar su trabajo con su gusto por el teatro. Allí conocerá a Miguel de Unamuno en el estreno de Medea. Un año después fue nombrado subdirector del Museo Arqueológico de Mérida, cuyos fondos catalogará y ampliará.

Entretanto, irá participando en varias exposiciones, destacando sus contribuciones a las anuales Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.

Guerra Civil

En 1936 se incorpora al Ejército Nacional, pero en 1938 cae herido de gravedad en Jaén. Si bien seguirá militarizado, se dedicará al dibujo de motores y piezas, ocupación que alterna con la ejecución de tallas religiosas. Ese mismo año contrae matrimonio con Soledad Carballo Núñez en Pontevedra.

Posguerra

Terminada la guerra, instala un estudio en la calle Mejía Lequerica de Madrid, pero en 1940 se le incoa expediente de depuración debido a una denuncia que le acusa de colaborador con actividades culturales republicanas en 1936. Ávalos continuó con su actividad, participando en la Exposición Nacional de Bellas Artes de ese año y realizando la imagen de Jesús Nazareno para la iglesia de Villagonzalo ( Badajoz). No obstante, en 1942 se publica en el Boletín Oficial del Estado la resolución del expediente de depuración, en el que se consideran probados los hechos en virtud de una hipotética afiliación al PSOE (con el carné número 7 de Mérida). Se le inhabilita así para ejercer cargos directivos en instituciones académicas, por lo que se centrará en la escultura religiosa, en la restauración y en tallas para particulares.

Estancia en Portugal

En 1945 recibirá un homenaje público por la Cámara municipal de Oporto ( Portugal), a lo que le siguen varios encargos en Lisboa, por lo que decide fijar su estudio allí. Participará en exposiciones en Buenos Aires y Río de Janeiro. Se iniciará también en la escultura vanguardista bajo el seudónimo de Arturo Sánchez, con el que obtiene una Mención de Honor para artistas extranjeros en el XI Salón de Arte Moderno de Lisboa.

Regreso a España: el Valle de los Caídos

En 1950, un amigo personal le recomienda que se presente al concurso convocado para la realización de las esculturas de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, en Cuelgamuros ( Madrid). Ávalos había participado en la Exposición Nacional en Madrid con su obra Héroe muerto, y presentó setenta bocetos en menos de una semana. Gana la adjudicación del concurso y regresa a Madrid, instalándose en la calle Agustín Querol, donde reúne a un gran número de artesanos.

Nunca existió una vinculación personal estrecha entre el escultor y Francisco Franco. La designación de Ávalos resultó toda una sorpresa en las esferas académicas españolas, recibiendo el propio Franco varios escritos de círculos que se oponían a su designación. El propio escultor cuenta que su única relación con Franco tuvo lugar en la citada Exposición de 1950, cuando el Caudillo, visitando la muestra, se paró ante la estatua que presentaba y comentó: Éste es el gran escultor que necesita España.[1]

Ávalos quiso renunciar al proyecto ante las protestas, pero Blas Pérez González, Ministro de la Gobernación, le recomienda que se entreviste con Franco en el Palacio de El Pardo. Allí, el escultor propondrá una obra de temática fundamentalmente religiosa, evitando cualquier alusión bélica. Curiosamente, al día siguiente, se promulgó un decreto por el que se acordaba que en el Valle se enterraran juntos muertos de ambos bandos.

El presupuesto, inicialmente fijado en 27 millones de pesetas, se redujo a 9 millones. El escultor reconoció qué, entre material, mano de obra e impuestos, cobró unas 300.000 pesetas.[3]

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