Juan Román Riquelme

Juan Román Riquelme
Olympic rings with white rims.svg Medallista olímpico Olympic rings with white rims.svg
Riquelme 2009.jpg
Datos personales
Nacimiento San Fernando, Buenos Aires
24 de junio de 1978 (38 años)[1]
País Argentina
Nacionalidad(es) Flag of Argentina.svg  Argentino
Altura 1,82 m (6 ft 0 in)
Peso 79  kg (174  lb)
Carrera
Deporte Fútbol
Debut deportivo 10 de noviembre de 1996[2]
( Boca Juniors)
Posición Centrocampista
Goles en clubes 148 (592 PJ)
Carrera internacional
Selección Bandera de Argentina  Argentina
Debut 16 de noviembre de 1997
Part. (goles) 51 (17)
Trayectoria
Página web oficial
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Juan Román Riquelme ( San Fernando, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 24 de junio de 1978) es un ex futbolista argentino que se desempeñaba como enganche o mediapunta. Es considerado uno de los mejores enganches de la historia del fútbol argentino.

Realizó las divisiones inferiores en Argentinos Juniors, donde permaneció hasta los dieciocho años. Luego emigró a Boca Juniors aún sin haber debutado profesionalmente, en una operación entre Argentinos y Boca, gestionada por Mauricio Macri y Carlos Bilardo, respectivos presidente y director técnico del club «xeneize» por ese entonces. Debutó en la Primera División el 10 de noviembre de 1996, en un encuentro de su club, Boca Juniors, que se enfrentaba a Unión de Santa Fe, en condición de local.[3] Desde un primer momento cautivó a la parcialidad «xeneize», a tal punto desde que ese mismo día su apellido fue coreado por La Bombonera, lo que fue el primer paso hacía una idolatría y una relación de mucho cariño entre la hinchada y el jugador. Sus buenas actuaciones lo llevaron a formar parte de la sub-20 de Argentina, con la cual se coronó campeón del Sudamericano Sub-20 1997 y campeón del mundo al ganar el Mundial Juvenil 1997, en donde tuvo una gran actuación junto a Pablo Aimar, conformando una de las duplas más prestigiosas de la historia del fútbol juvenil en Argentina.

Riquelme también formó parte de una de las etapas más gloriosas en la historia de Boca Juniors, comandada por el entrenador Carlos Bianchi, quien arribó al club en 1998 y trajo consigo una enorme cantidad de éxitos. Desde un primer momento se volvió indispensable para el nuevo director técnico, siendo parte fundamental de cada uno de los éxitos de esta época dorada del club xeneize, lo que lo llevó a la categoría de ídolo muy tempranamente. En su primer etapa en el club conquistó a nivel local el Torneo Apertura 1998 y el Apertura 2000, además del Clausura 1999. A nivel internacional, la Copa Libertadores 2000, la cual no era lograda por Boca Juniors hacía varias décadas y la Libertadores de 2001. Se destaca también el logro de la Copa Intercontinental de 2000, donde en la final enfrentaron al Real Madrid, con un plantel plagado de figuras y grandes nombres, su equipo se impuso por un marcador de 2:1, en un partido disputado en Tokio. Riquelme fue una pieza fundamental de este partido, asistiendo en un gol a Martín Palermo y haciéndose dueño del balón y de los hilos del equipo, en lo que significó el mayor logro internacional de toda su historia y uno de los más importantes para un club argentino.

Estas actuaciones a nivel nacional e internacional lo llevaron a que sea distinguido como Futbolista del año en Sudamérica en 2001. Rápidamente despertó el interés de varios clubes del fútbol europeo, siendo el Fútbol Club Barcelona el más interesado en él y quien finalmente lo fichó por una cifra que rondó los trece millones de dólares. En el club catalán no logró acentuarse del todo, despertó polémica el hecho de que el en ese entonces director «blaugrana», Louis Van Gaal, lo hiciera jugar en una posición que no le asentara tan cómodamente. En el verano de 2003, la nueva junta directiva presidida por Joan Laporta y el nuevo entrenador «culé», Frank Rijkaard revolucionó el club con el objetivo de recuperar el nivel deportivo. El inminente arribo de Ronaldinho provocó un exceso de jugadores extracomunitarios, y el cuerpo técnico decidió y la directiva ceder a Román al Villarreal Club de Fútbol por dos temporadas. En el conjunto «submarino» fue donde replegó su mayor nivel en el fútbol europeo, coronando rápidamente con grandes actuaciones y desplegando un gran nivel. Formó una recordada dupla de ataque junto con el uruguayo Diego Forlán, conducidos técnicamente por el chileno Manuel Pellegrini. En la temporada 2004-05 se le fue concebido el Premio Don Balón al mejor jugador extranjero de La Liga en esa campaña. Con el equipo amarillo se consagró campeón de la extinta Copa Intertoto de la UEFA en la edición de 2004.

El punto de mayor rendimiento en Villarreal y dentro del fútbol europeo lo consiguió en la Liga de Campeones de la UEFA 2005-06, donde condujo a su equipo a jugar las semifinales, cayendo frente al Arsenal F. C., malogrando un penalti que habría sido la clave para avanzar a la gran final, pero fue clave también para que su equipo logre alcanzar esa instancia histórica y uno de los equipos «sensación» en España y en toda Europa por ese entonces. Todas esas actuaciones y su liderazgo lo llevaron a ser considerado hoy como el máximo ídolo en la historia de esa institución.

En 2007 entró en conflicto con el Villarreal y por eso se posibilitó su regreso a Boca Juniors, en calidad de préstamo. Finalmente volvió y fue recibido como un ídolo, y además se volvió una parte fundamental del equipo que terminó logrando la Libertadores de 2007, siendo Riquelme considerado como el mejor jugador en esta competición, logrando grandes actuaciones y apareciendo en los momentos más complicados, por ejemplo, al marcar tres goles en la final contra el Gremio en la victoria con marcador 5:0. Sus actuaciones con este nivel superlativo lo llevaron a formar parte una vez más de la selección argentina, disputando así la Copa América de 2007 y logrando actuaciones importantes, acompañadas siempre de buen fútbol. Finalmente, el seleccionado llegó hasta la final del certamen, cayendo frente a Brasil. Luego de una serie de idas y vueltas de negociaciones entre el Villarreal y Boca Juniors, el club «xeneize» decidió comprar la totalidad de su pase, para así hacerse de sus servicios definitivamente en una suma que rondó una cifra de quince millones de dólares. De esta manera, se convirtió en jugador del club de la ribera por un tiempo bastante prolongado.

En los siguientes años siguió coronando buenas actuaciones y consiguiendo más títulos como el Apertura 2008 y la Recopa Sudamericana 2008. Permaneció en esta institución hasta mediados de 2012, cuando tomó la polémica decisión de abandonar el club. Volvió a formar parte de este a principios de 2013, acompañando al retorno de Carlos Bianchi, en la que fue una mala vuelta de ambos, ya que no se conseguirían buenos resultados. A mediados de 2014 venció su contrato con Boca y la dirigencia decidió no renovarle el vínculo, por lo que se marchó a Argentinos Juniors, el club que le vio nacer y que se encontraba en busca del ascenso, de la mano de Riquelme consiguió volver a primera división, siendo este una parte fundamental de este logro. Luego de eso, a los treinta y seis años decidió retirarse definitivamente del fútbol profesional.

En 18 años de carrera profesional, Riquelme hizo 174 goles y dió 247 pases de gol (asistencias).[5]

Trayectoria

Divisiones inferiores

Nació el 24 de junio de 1978 en el seno de una familia humilde y es el mayor de once hermanos de los cuales él y su hermano Cristian dedicaron su vida al balompié. Su nacimiento, curiosamente, tuvo lugar un día antes de la primera conquista argentina en una Copa Mundial de Fútbol. De niño comenzó a relacionar su vida con el mundo futbolístico, siendo partícipe en diferentes juegos realizados en potreros de la localidad de San Fernando, donde destacó jugando para diferentes asociaciones y clubes barriales, hasta que finalmente llegó la oportunidad de probarse en su primer club, la Asociación Atlética Argentinos Juniors. Esta institución, ubicada en el barrio de La Paternal, convocaría a prueba al joven futbolista quedando finalmente fichado para sus divisiones inferiores. Al principio se desempeñó como centrocampista central, sin embargo las exigencias que proponía el club «colorado» hacían que no consiguiera ganar la titularidad.

Su carrera deportiva siguió en Argentinos Juniors hasta el año 1996, cuando en una operación aconsejada por el entonces entrenador Carlos Salvador Bilardo, el presidente del Club Atlético Boca Juniors, Mauricio Macri, estableció la compra de varios jugadores de las divisiones inferiores de Argentinos Juniors, entre los que figuraba Riquelme.[6] De esta forma, el mediocampista hizo pie en el club que lo terminaría de poner en los primeros planos del fútbol mundial.

Boca Juniors (1996-2002)

Su llegada al club fue toda una prueba de fuego que terminó sobreponiendo sin sobresaltos, ganándose la consideración de Carlos Bilardo, quien preparó su debut en el Torneo Apertura de 1996. En efecto, el debut oficial de Juan Román Riquelme, se dio el 10 de noviembre de 1996, cuando fue puesto como titular frente al Club Atlético Unión en el mítico estadio de La Bombonera. El partido terminó cerrando con un marcador de 2:0 a favor del conjunto boquense. Su actuación en ese partido, fue motivo para que el entrenador le confíe la titularidad hasta el cierre del torneo. Trece días después de su debut, Riquelme logró marcar su primer tanto en el fútbol de Primera División, al convertir el sexto tanto de una goleada propinada por Boca Juniors a Huracán de Parque Patricios. De esta forma, Riquelme inauguraba su cosecha personal en los tanteadores de cada partido.[7]

Tras haber debutado en 1996, Riquelme inició en Boca Juniors una larga travesía por lograr quebrar una racha sin campeonatos desde 1992. Tras los pobres resultados obtenidos en la temporada 1996-97, Carlos Bilardo renunció a la dirección técnica del club siendo sucedido por Héctor Veira. Si bien Boca alcanzó a demostrar cierta mejoría en su nivel futbolístico, logrando el subcampeonato del Apertura 1997, las participaciones de Riquelme mermaron producto de la poca confianza que le brindara el entrenador de turno. Tras el campeonato Clausura de 1998, Veira abandonó el equipo siendo reemplazado primeramente por Carlos María García Cambón (quien cerró el campeonato con tres victorias consecutivas) y más tarde por Carlos Bianchi.

Este entrenador llegó al club intentando renovar sus estructuras de cara a la obtención del campeonato que ya hacía seis años se le negaba a Boca. Una de esas ideas, estaba en el ataque, donde finalmente terminó formando un tridente ofensivo muy temido en esa época. Además de devolverle la titularidad a Riquelme, no solo le dejó el uso de la camiseta número 10, también le dio la responsabilidad de comandar al equipo y de abastecer a los delanteros Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo. La seguridad de Óscar Córdoba, la sólida defensa capitaneada por Hugo Ibarra y Jorge Bermúdez junto a Walter Samuel y Rodolfo Arruabarrena, sumada al férreo mediocampo integrado por Diego Cagna, Mauricio Serna y José Basualdo más el tridente Román-Guillermo-Palermo, terminó dándole a Boca el título del Torneo Apertura 1998, dejando atrás la sequía de seis años. En la tabla de posiciones se ubicaron con cuarenta y cinco puntos, sacándole nueve de diferencia al subcampeón Gimnasia y Esgrima La Plata.[8] Este fue el primer título en la trayectoria deportiva de Riquelme.

El 1999 volvió a mostrar un equipo sólido a pesar de algunos cambios en la alineación, ya sea por lesiones o por ventas de jugadores. Riquelme mantuvo su lugar y posición dentro del equipo, repitiendo el mismo esquema ganador del torneo anterior, ganando su segunda corona consecutiva al obtener el Torneo Clausura 1999, en el cual Riquelme anotó siete goles. Este bicampeonato logrado con Boca, no solo enriqueció su palmarés personal, sino que lo depositó directamente en su primer gran desafío internacional, la Copa Libertadores 2000, instancia a la que Boca retornaba después de seis años. En dicha competencia llegaron a la final. La final se produjo el 21 de junio, en el Estadio Cícero Pompeu de Toledo de São Paulo y luego de una igualdad en el resultado global de 2:2, Boca se impuso en definición por penaltis al Palmeiras en la final y obtuvo el certamen luego de veintidós años.[9]

Boca disputó el 12 de noviembre de 2000 en Japón la Copa Intercontinental, enfrentando a Real Madrid. Riquelme destacó desde el principio y colaboró con el triunfo de Boca por 2:1, con una asistencia a Palermo de más de cincuenta metros.[11]

El 10 de noviembre de 2001 participó en La Bombonera del partido despedida de Diego Armando Maradona, incluso Maradona le regaló su camiseta a Riquelme, y usó la 10 de Boca Juniors con las siglas «Román» en la espalda. Finalizó el año con el reconocimiento de la prensa latinoamericana, que lo consagró como « Futbolista sudamericano del año».[12]

F. C. Barcelona (2002-2003)

Finalmente, tras ciertos roces con la dirigencia de Boca, fue traspasado al F. C. Barcelona por trece millones de dólares.[14] El juego desplegado por Riquelme no convencía al entrenador Louis van Gaal, quien comenzó ubicándolo como volante por izquierda y luego lo excluyó del equipo titular.

El 28 de enero de 2003 Van Gaal abandonó la dirección técnica del equipo y al tiempo se contrató a Radomir Antić como nuevo gestor.[16] Riquelme disputó once partidos en la competición y marcó dos goles.

Finalmente, a pesar de haberse ganado el cariño de la afición del Barcelona, salió del equipo durante el verano del 2003.

Villarreal C. F. (2003-2006)

Riquelme entrenando con el Villarreal (2005).

En el verano de 2003 la nueva junta directiva presidida por Joan Laporta y el flamante entrenador Frank Rijkaard revolucionó el club con el objetivo de recuperar el nivel deportivo. El fichaje de Ronaldinho causó un excedente de jugadores extracomunitarios, y el cuerpo técnico decidió ceder a Riquelme al Villarreal por dos temporadas. Allí formó dupla de ataque junto al delantero uruguayo Diego Forlán y juntos ganaron la Copa Intertoto de la UEFA en 2004. Siguió demostrando su calidad futbolística y se reveló como uno de los mejores jugadores de la Primera División de España, donde en 2005 logró el récord de asistencias de gol y además ganó el Premio Don Balón al «Mejor Extranjero La Liga».[17] Ese año, Villarreal logró la tercera posición en la liga y decidió comprar el 75% de su pase.

Durante la temporada 2005-06 el Villarreal disputó por primera vez en su historia la Liga de Campeones de la UEFA y su actuación fue sorprendente; llegó a las semifinales tras dejar en el camino a equipos de la talla del Manchester United, Benfica, Glasgow Rangers e Inter de Milán, entre otros, pero en esa instancia quedó eliminado a manos del Arsenal. En el partido de vuelta, Riquelme tuvo la oportunidad de lograr el empate a través de un penalti cobrado en el último minuto, que los hubiera llevado a la prórroga. Sin embargo, su disparo fue contenido por Jens Lehmann, dejando fuera de la copa al Villarreal.

Las actuaciones tan destacadas de Riquelme en el equipo llevaron a un club ignoto del fútbol español a los primeros planos del fútbol mundial y lo instaló entre los clubes más destacados en la actualidad del fútbol español. Es considerado por sus hinchas como el máximo ídolo en la historia del club.

Vuelta a Boca Juniors (2007)

El presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri, ofreció la posibilidad de que el club actúe como mediador en el conflicto que continuaba estancado. Solicitó que Riquelme sea cedido hasta el 30 de junio de 2007 y a la vez pagar su salario, de dos millones de dólares, por ese período. Tanto la directiva del Villarreal como Riquelme aceptaron y el 11 de febrero fue presentado en conferencia de prensa. El 17 de febrero reapareció luego de casi cinco años en La Bombonera. Su vuelta, influenciada por una prolongada inactividad, no fue buena; frente a Rosario Central Boca apenas empató 1:1.

No obstante, su rendimiento fue creciente. Por la fase de grupos de la Copa Libertadores el equipo tuvo buen juego pero los resultados no fueron los ideales, por lo que llegó a la última fecha con la necesidad de marcar al menos cuatro goles ante el Club Bolívar en cancha de Vélez (debido a que incidentes en 2005 habían dispuesto la suspensión del estadio). Boca ganó 7:0 logrando no solo la clasificación sino evitar viajar al exterior ya que la diferencia de gol le permitía enfrentar a Vélez Sarsfield. En octavos de final de la Libertadores marcó dos goles (un gol olímpico) ante Vélez Sársfield (global 4:3) jugando superlativamente y siendo eje del equipo. En cuartos tuvo una descollante actuación ante Libertad de Paraguay de visitante marcando un gol aún estando lesionado (global 3:1). El gol fue el primero del partido cuando mejor se defendía el rival.

En semifinales Boca superó a Cúcuta de Colombia en un partido que se jugó con una visibilidad casi nula debido a la neblina que había aquel día. El papel de Riquelme en la final contra Grêmio fue decisivo. Previo al partido, comentó que sería su último partido en La Bombonera (al menos en esta etapa) y el desenlace no pudo ser mejor. Nuevamente fue figura, Boca ganó 3:0 y fue despedido con una ovación por todo el público xeneize. El 20 de junio, en el partido final en Porto Alegre, marcó los dos goles en la victoria 2:0. El resultado global fue 5:0 (récord en finales). Boca logró su sexta Copa Libertadores, siendo esta la tercera para Riquelme, goleador del equipo con ocho tantos en once encuentros. Como sucedió en 2001, fue elegido el «Mejor Jugador de la Final de la Copa Toyota Libertadores». En solo ciento veintitrés días desde su retorno, recuperó su mejor nivel y aceptó un nuevo llamado de Alfio Basile para defender la camiseta de la selección argentina.

Retorno al Villarreal (2007)

Cuando el 30 de junio de 2007 venció el préstamo, Boca Juniors no logró obtener la extensión del mismo y Riquelme, tras tomarse unas vacaciones, volvió al Villarreal. Si bien el jugador entrenaba con el resto de la plantilla, el técnico Manuel Pellegrini (con la aprobación del presidente del club) decidió no tenerlo en cuenta para la temporada. Aún sin jugar en su club, con la selección disputó cuatro partidos por eliminatorias y marcó cuatro goles, tres de ellos de tiro libre.

Tercera etapa en Boca Juniors (2008-2012)

Juan Román Riquelme disputando la Copa Audi 2009.

Tras arduas negociaciones, el club de La Ribera decidió abonar al Villarreal la suma de quince millones de dólares por el pase (mientras que el Villarreal pagó por año aproximadamente tres millones de euros su sueldo), en todo concepto, siendo así la suma más alta pagada por un club argentino por un jugador en toda la historia. Firmó contrato desde finales de 2007 hasta 2010, pero no pudo jugar el Mundial de Clubes de aquel año, por disposición de la FIFA, que adujo que no había sido anotado en la lista preliminar. Su primer partido oficial en esta vuelta fue contra Rosario Central (1:1) por el torneo Clausura 2008. Se pudo ver a un Riquelme retrasado en el campo y ordenando el avance hacia el arco rival desde el centro y con menos velocidad aunque con la técnica intacta. También disputó la Copa Libertadores, siendo eliminado en semifinales por Fluminense.

A su regreso, disputó el partido de vuelta de la Recopa Sudamericana en el que Boca se consagró campeón frente a Arsenal de Sarandí, marcando un gol de tiro libre sobre la hora de finalización del encuentro. En diciembre de 2008 Riquelme logró coronarse con Boca como campeón del Torneo Apertura, tras una cerrada puja en las últimas fechas tras la cual emergieron tres equipos con treinta y nueve puntos, Boca, Tigre y San Lorenzo de Almagro. La legislación vigente dispuso que se jugara un triangular final en terreno neutral a modo de desempate.

El primer partido se cerró con una victoria de San Lorenzo de Almagro por sobre Tigre por 2:1. El segundo cruce enfrentó a Boca contra San Lorenzo de Almagro, en uno de los más recordados de los últimos tiempos por la cantidad de tarjetas (catorce amarillas y dos rojas) y la emotividad del juego. Riquelme tuvo un desempeño destacado, ejecutando el tiro de esquina que antecedió al gol de cabeza de Lucas Viatri (1:0), asistiendo a Rodrigo Palacio (2:1) y participando en la jugada del último gol de Cristian Chávez (3:1) que dejó sin chances de campeonato al club de Boedo. Por haber recibido su quinta amonestación, Riquelme no pudo jugar en la última fecha del triangular, que consagró a Boca como campeón del torneo pese a la derrota por 1:0 ante Tigre, por contar con mejor diferencia de gol que su rival. En este torneo se demostró la importancia de Riquelme para apuntalar a un equipo que sufrió las ausencias de sus otras figuras descollantes ( Martín Palermo y Rodrigo Palacio) durante gran parte del campeonato.

Al fin de año, recibió el Olimpia de Plata al Futbolista Argentino del Año[18] por tercera vez en su carrera. Ya lo había ganado en el 2000 y 2001.

Riquelme en un entrenamiento con Boca Juniors en 2009.
Riquelme convirtiendo el 3:0 frente Arsenal en 2010.

En 2009 comenzó una de las peores crisis que vivió el club, en primera mitad de año fueron eliminados en octavos de final de la Copa Libertadores y quedaron lejos en la disputa del torneo. Para la segunda mitad de año, Boca quedó eliminado de la Copa Sudamericana rápidamente, y en el torneo quedó lejos de los primeros puestos. A comienzos del 2010 renunció Basile tras malos resultados en el verano, finalmente en el torneo Clausura acabaron en el puesto 16°.

El Apertura 2010 comenzó con una alta expectativa, pero el club terminó quedando fuera de la pelea por el campeonato rápidamente, llegando a perder el clásico con River. Boca finalizó en el puesto 12°. En esta etapa Riquelme fue cuestionado por el periodismo por su bajo nivel de juego y frecuentes lesiones que le siguieron el resto de su carrera.

Desde junio de 2010 intentó renegociar su contrato por cuatro años con el club Boca Juniors y lograr, así, su retiro en el club. Está negociación será seguramente una de las más recordadas en el fútbol argentino. El club y el futbolista habían llegado a un acuerdo el 28 de julio de 2010, tras una ardua negociación en la que se había acordado la continuidad de Riquelme por cuatro años más. Sin embargo, días después, surgió un nuevo problema en relación a cuestiones impositivas que ha hecho a peligrar la continuidad del enganche en la institución. Finalmente el 6 de agosto de 2010 se solucionó el conflicto contractual del jugador.

En enero de 2011 Boca contrató a Julio César Falcioni para dejar los malos resultados atrás. Tuvo un mal inicio en el Clausura, quedando fuera de la pelea rápidamente. Sin embargo, logró recuperarse y consiguió mantenerse invicto por diez fechas y ganar el último superclásico ante River Plate. Riquelme logró dar buenas actuaciones y marcó cuatro goles, de los cuales tres fueron de tiro libre.

El 2 de julio de 2011, en el Museo de la Pasión Boquense, finalmente mostraron la estatua de «Román», que fue impulsada por hinchas de Boca. El «10» estuvo presente en el acto y confesó lo mucho que significó esto para él: «Esta fue la mayor alegría en mi carrera deportiva». Ya comenzado el torneo Torneo Apertura 2011, con las incorporaciones de Agustín Orión, Rolando Schiavi y Darío Cvitanich, el retorno de Facundo Roncaglia, la titularidad de Lucas Viatri y con un Riquelme recuperado, Boca tuvo un regular comienzo con el 0:0 ante Olimpo. Marcó su único gol en el Torneo frente a Unión de Santa Fe en la goleada por 4:0. Fue titular en todos los partidos (excepto contra Independiente), hasta que una lesión contra Belgrano, en la Fecha 11, le impidió seguir jugando. Volvió como suplente, en la Fecha 17, frente a Banfield en donde se consagró campeón invicto con un contundente 3:0. Boca Juniors salió campeón invicto en el Apertura 2011.

En la Copa Argentina 2011-12, en primera ronda empató ante Santamarina de Tandil 1:1, en el gol de Facundo Roncaglia, Riquelme, tiraría una gran asistencia de tiro libre, en los penales ganaría Boca por 4:3, Riquelme convirtió su penal. En segunda ronda, ante Central Córdoba, Boca ganaría 2:0, Riquelme no participó de ese partido. En los octavos de final, ante Olimpo, Boca empató 1:1 y ganó Boca en los penales por 11:10, Riquelme tampoco disputó ese partido. En los cuartos de final empataron 1:1 con Rosario Central, Boca también empató 1:1, en los penales Boca ganaría por 4:2, Riquelme no disputó este partido. Pero en las semifinales, Riquelme si jugó, ante Deportivo Merlo, Boca empezó ganando con un gol de tiro Libre del mismo Román, pero sobre el final, Merlo empató agónicamente, otra vez en los penales, Boca ganó por 5:4, Riquelme convirtió picando su penal.[19] Luego de la salida de Riquelme, Boca le ganó 2:1 en la final a Racing y conquistó por segunda vez la Copa Argentina.

Comenzando el segundo semestre, con las incorporaciones de Santiago Silva y Pablo Ledesma, Boca tuvo un gran comienzo de torneo. En la fecha 3, Riquelme anotó un golazo de tiro libre ante Newell's Old Boys, el partido terminaría 2:0. En la fecha 7, Román anotó un gol ante Lanús, partido que terminó en tablas 2:2. En la fecha 16, ante Godoy Cruz, Román buscó su gol, no lo encontró, pero realizó tres asistencias, para los goles de Juan Manuel Insaurralde, Darío Cvitanich y Pablo Mouche, Riquelme fue la figura de ese partido. Boca tuvo chances de quedar como único puntero frente a Banfield, pero fue un empate 1:1, dejando sin punta a Boca. En el último partido Boca tuvo chances de salir campeón siempre y cuando Arsenal y Tigre no ganaran y Boca ganara, Boca perdió ante All Boys por 1:3; Riquelme no disputó este partido. Boca Juniors terminó en la cuarta posición en el Clausura 2012.

Boca no tuvo un gran comienzo en la Copa Libertadores 2012, ya que en el primer partido Boca igualó con el Zamora F. C. 0:0. Y en la fecha 2 perdió con Fluminense por 1:2, ya se dudaba la clasificación de Boca a los octavos de final. Pero Boca ganó todos los encuentros que le seguían para clasificar. Ganó ante Arsenal 2:1 en la ida y 2:0 en la vuelta. Ganó, en la revancha, ante Fluminense por 2:0. En la revancha, en La Bombonera, ganó Boca ante Zamora con un gol de Juan Román, el partido terminó 2:0. De esa forma, Boca, clasificó a los octavos de final de la copa, como mejor segundo.

En la ida de los octavos de final, Boca ganó ante la Unión Española de Chile 2:1, con un gol de Riquelme, pero la victoria tuvo un precio, la lesión de Pablo Ledesma, que lo dejó fuera de las canchas un mes.[21]

Luego del partido, Riquelme anunció que no continuaría en el club. Siendo uno de los máximos ídolos de la historia del club, su salida definitiva marcó el fin de un ciclo para Boca.[23]

Cuarta etapa en Boca Juniors (2013-2014)

Finalmente, el 8 de febrero de 2013, luego de dos intentos fallidos por parte del club en búsqueda de su vuelta, Juan Román Riquelme regresó al equipo Xeneize. Tres días más tarde, inició las prácticas con el plantel profesional. El 3 de marzo, el futbolista volvió a vestir la nº 10 en el encuentro en el que su equipo cayó por 1:3 ante Unión de Santa Fe.

El 30 de marzo 2014 anotó un gol de tiro libre en el Superclásico, pero no pudo evitar que su equipo perdiera 2:1 ante River.

Argentinos Juniors (2014)

Se confirmó el 17 de julio 2014 que Riquelme firmaría para Argentinos Juniors.[27]


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