Juan Martínez Guijarro

Juan Martínez Silíceo
Cardenal Silíceo.JPG
por Francisco de Comontes en la Sala capitular de la Catedral de Toledo

Escudo de la Archidiócesis de Toledo.svg
84º Arzobispo de Toledo
Primado de España
Canciller Mayor de Castilla
8 de enero de 1546- 31 de mayo de 1557
Predecesor Juan Pardo de Tavera
Sucesor Bartolomé Carranza de Miranda

Escudo de la diócesis de Cartagena.svg
Obispo de Cartagena
23 de febrero de 1541- 8 de enero de 1546
Predecesor Mateo Lang de Wellenburg
Sucesor Esteban de Almeyda
Información religiosa
Proclamación cardenalicia 20 de diciembre de 1555 por Paulo IV
Título cardenalicio Cardenal presbítero de Santos Nereo y Aquileo
Información personal
Nacimiento Villagarcía de la Torre, Badajoz, 1477
Fallecimiento Toledo, 31 de mayo de 1557 (81 años)
Alma máter Universidad de la Sorbona

Escudo de Juan Martínez Guijarro.svg
Eximunt tangentia ignem

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Juan Martínez Guijarro o Silíceo ( Villagarcía de la Torre, Badajoz, 1477 - Toledo, 31 de mayo de 1557) fue un cardenal, matemático y lógico español, arzobispo de Toledo.

Biografía

De familia humilde, se ignora dónde transcurrió su infancia y juventud, aunque se cree que estudió en Llerena; a los dieciséis años marchó a Valencia y luego, cuando tenía veintiún años, a París, donde residió algunos años como alumno de latín con Luis Romano, de dialéctica con Roberto Caubraith y de lógica con Juan Dullart, no pudiéndose precisar si estudió matemática y con quién lo hizo, o bien si fue autodidacta. Llegó a ser profesor de su universidad y regresó a España cuando la Universidad de Salamanca le convalidó su título de bachiller en Artes y le ofreció la Cátedra de Lógica nominalista; allí fue ordenado sacerdote. Posteriormente desempeñó la cátedra de Filosofía Natural en 1522, que no abandonó pese a haber sido nombrado en 1529 Canónigo Magistral en Coria. En 1534 Carlos I lo nombró preceptor del príncipe Felipe, que entonces contaba seis años. Fue transigente con la disciplina en los estudios, pero muy estricto en materia religiosa.[2]​ En 1555 el papa Paulo IV le concede el cardenalato, siendo el primer arzobispo que recibe el Capelo en la Catedral de Santa María de Toledo. La obra de Gómez Pereira publicada en 1554, Antoniana Margarita, está dedicada a él.

Fallece siendo cardenal de la Archidiócesis de Toledo el 31 de mayo de 1557. Está enterrado en su Real Colegio de Doncellas Nobles en Toledo que había sido fundado en 1551.