Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada
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Juan Manuel de Prada en 2003.
Información personal
Nombre de nacimiento Juan Manuel Prada Blanco Ver y modificar los datos en Wikidata
Nombre nativo Juan Manuel de Prada Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 31 de enero de 1970 (46 años)
Baracaldo, Vizcaya, País Vasco, Flag of Spain.svg  España
Nacionalidad Español
Familia
Cónyuge María José Casaseca Martín (2000-20??)[1]
María Cárcaba Álvarez (2011-)[2]
Hijos Jimena
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Escritor, crítico literario y articulista
Género Narrativa
Distinciones
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Juan Manuel Prada Blanco ( Baracaldo, Vizcaya; 31 de enero de 1970),[3] conocido como Juan Manuel de Prada, es un escritor, crítico literario y articulista español.

Carrera literaria

Nació en Baracaldo, Vizcaya, pero pasó su infancia y juventud en Zamora,[5] la tierra de origen de sus padres, donde estos volvieron cuando el futuro escritor era muy niño.

En diversos artículos y entrevistas Juan Manuel de Prada ha destacado la importancia que en aquellos años de formación tuvo la figura de su abuelo, que le enseñaría a leer y escribir a una edad muy temprana, antes de ir a la escuela. Con su abuelo solía ir la biblioteca pública de Zamora casi todos los días; allí, mientras su abuelo consultaba la prensa, se empezaría a fraguar su vocación literaria. Lector voraz y también omnívoro, De Prada cultivó desde la infancia gustos lectores bastante eclécticos; en alguna ocasión ha declarado que es capaz de disfrutar por igual de Marcel Proust y de Agatha Christie.[6]

A los dieciséis años escribe su primer relato, El diablo de los destellos de nácar, inspirado en una excursión en compañía de su abuelo, con el que obtendrá un segundo premio en un certamen literario. En los años sucesivos, llegará a escribir cientos de cuentos, muchos de ellos premiados en concursos de ámbito nacional. Son, casi siempre, relatos en los que el ingrediente fantástico asoma pudorosamente. También por aquellos años completó la traducción de algunas novelas de estética pulp, a las que siempre ha sido muy aficionado.[6]

Estudió Derecho en la Universidad de Salamanca, donde se licenció, pero tuvo siempre una firme vocación literaria y nunca ha ejercido como abogado.

Su primera obra relevante fue Coños (1994), un libro de prosas líricas concebido como un homenaje a Senos, de Gómez de la Serna, y que fue saludado positivamente por algunas figuras de las letras españolas como Francisco Umbral o Arturo Pérez-Reverte.[7]

Al año siguiente, De Prada publicó El silencio del patinador, colección de doce relatos breves coincidentes en el uso de la primera persona narrativa y en el cultivo de una prosa barroca y cuidada, muy distante de la de otros autores de su generación. El último de los relatos de este libro, Gálvez, es el germen de la primera novela de De Prada, la monumental Las máscaras del héroe (1996), ambiciosa obra de unas seiscientas páginas que recrea la bohemia española desde comienzos del siglo XX hasta la guerra civil, con dos personajes importantes: el poeta Pedro Luis de Gálvez y su antagonista, el personaje imaginario, Fernando Navales. Para la escritura de esta novela, De Prada recurrió a numerosas fuentes literarias, entre ellas La novela de un literato, de Rafael Cansinos Assens, y la Automoribundia de Ramón Gómez de la Serna. Desfila por sus páginas la nómina casi completa de los escritores españoles del período anterior a la guerra civil. Con ella Juan Manuel de Prada obtuvo gran acogida crítica en Francia: «Un nuevo Grande de España» (Frédéric Vitoux, Le Nouvel Observateur). Su siguiente obra, La tempestad (1997), de trama detectivesca, fue galardonada con el Premio Planeta y ha sido traducida a más de veinte idiomas. Javier Marías se ha lamentado de las frases, prácticamente textuales de su texto Venecia, un interior,[6]

El mismo De Prada se ha pronunciado en general sobre los plagios en un artículo programático, auténtico manifiesto que lleva precisamente el título de Plagios y que permite entender la literatura moderna en general, tan llena de citas y guiños, en lo que se conoce como intertextualidad. En él, De Prada justifica la apropiación de pequeños textos de otros autores sin necesidad de que se les nombre. Para rebatir lo que él considera «interpretación extensiva del plagio», cita las palabras de Sainte-Beuve: «En literatura, se permite robar a un autor a cambio de que se le asesine». Y explica: «Es decir, con la exigencia de que el robo —o, si ustedes lo prefieren, el plagio— se utilice provechosamente, creando una nueva forma expresiva que sobrepuje la anterior, haciéndola olvidar o siquiera poniéndose a su misma altura», asegurando más adelante que «todo está inventado por los maestros que nos precedieron; nuestra única misión, nuestra única posible originalidad consiste en repetir las mismas cosas que otros escribieron antes, pero de una manera personal, con una mirada renovada que aspire a superar formalmente a quienes ya las formularon previamente» y concluir, después de recordar lo dicho por Valle-Inclán de su plagio de las Memorias de Casanova: «Y es que, en literatura, el robo con asesinato —el plagio que anula o hace olvidar lo plagiado— puede llegar a ser la forma más esmerada de originalidad».[10]

En 1998, la prestigiosa revista The New Yorker lo seleccionó como uno de los seis escritores menores de treinta y cinco años más importantes de Europa, junto a los alemanes Marcel Beyer e Ingo Schulze, a la francesa Marie Darrieussecq, al británico Lawrence Norfolk y al ruso Víktor Pelevin.[11]

Dos de sus obras siguientes —la novela Las esquinas del aire y la colección de ensayos Desgarrados y excéntricos—, constituyen sendos ejercicios de arqueología literaria: en el primero, el protagonista sigue las huellas de la deportista y escritora española Ana María Martínez Sagi; el segundo es una colección de biografías de personajes «desgarrados y excéntricos» de la bohemia literaria, como Pedro Luis de Gálvez o Armando Buscarini, semblanzas de escritores que nunca alcanzaron el reconocimiento que soñaron, bien por falta de talento, bien porque no era ese el destino a que estaban llamados.[6] Junto con Las máscaras del héroe esta obra forma su «trilogía del fracaso».

La vida invisible (2003) —quizá, la más compleja y sombría de sus novelas, Primavera de Novela y Nacional de Narrativa—, relata la historia de Alejandro Losada, un joven escritor español a punto de casarse, cuya existencia cambia radicalmente cuando viaja a Chicago y conoce a Elena, una mujer enloquecida tras un desengaño amoroso, y descubre la historia de Fanny, una «pin-up» de los años 50 desaparecida sin dejar rastro.

Aficionado al cine de serie B y a la literatura pulp, Juan Manuel de Prada ha publicado, con el dibujante Alfonso Azpiri una novela gráfica de asunto vampírico, Penúltima sangre.[12]

En 2007 De Prada publicó El séptimo velo ( Premio Biblioteca Breve), novela épica ambientada en la Francia ocupada de la segunda guerra mundial, que somete a cuestionamiento las mentiras de la Historia y señala los peligros de la memoria.

La nueva tiranía (2009) es una colección de artículos donde analiza e intenta desmontar lo que él denomina el matrix progre. Según de Prada, se trata de la dictadura de una nueva ideología cuya intención es realizar una transformación profunda de la sociedad imponiendo un nuevo escenario donde los paradigmas culturales y los patrones de juicio cambian, bajo la premisa de una pretendida adoración al hombre.[13] De Prada se alza en este volumen como una voz discrepante. Al año siguiente publica Nadando contra corriente, trabajo periodístico concebido en la línea del libro anterior, y Lágrimas en la lluvia, recopilación de artículos sobre la literatura y cine que han influido en su vida y obra literaria.

Tras cinco años de silencio narrativo, De Prada lanza en noviembre de 2012 Me hallará la muerte, una novela que toca tres géneros: el picaresco, el de aventuras y el negro. La historia está ambientada en los años 40 y años 50 y es protagonizada por Antonio, un ladrón de medio pelo que, junto a su compinche Carmen, comete una serie de robos a la salida de Las Ventas. Todo marcha bien hasta que tienen un serio tropiezo y Antonio, asustado por las consecuencias que esto le pueda acarrear con la policía, se alista a la División Azul donde caerá preso por el ejército ruso y sufrirá un sinfín de desdichas durante su cautiverio. Soportará las inclemencias del Gulag y esto le permitirá volver a España, donde Antonio decide vivir bajo una nueva identidad e intenta iniciar una vida nueva.[15]

En 2014 publica Morir bajo tu cielo, novela salida de un guion que el mismo escribió para una película sobre el Sitio de Baler durante la Guerra de Filipinas que iba a dirigir José Luis Garci,[16] pero que no llegó a realizarse. De Prada noveló el guion, que mezcla personajes históricos y ficticios. La trama, que se desarrolla sobre el fondo de la pérdida de la soberanía de Filipinas por parte de España a finales del siglo XIX, trata sobre el valor y la amistad de unos personajes que resistieron el asedio de los insurgentes (en la iglesia de Baler) durante cerca de un año, sin saber que Madrid ya había capitulado.

En Dinero, demogresca y otros podemonios (2015), Juan Manuel nos presenta una recopilación de artículos publicados en los últimos años, en el diario ABC y la revista semanal XL, en los que analiza diversos aspectos de la crisis económica que sufre España bajo el prisma de un universo particular ya introducido previamente en "La nueva tiranía" y "Nadando contrarriente". Considera la crisis una consecuencia natural de la relativización de los valores y la moral y arremete contra las instituciones e ideologías (especialmente liberalismo y socialismo) que preconizan una ruptura con la tradición como liberación del hombre. El autor considera que los hombres desposeídos de sus creencias espirituales y anestesiados por goces materialistas y egoístas son más fácilmente manipulables por el poder plutocrático.[17]

Armando Buscarini: «ángel custodio»

Juan Manuel de Prada siempre ha considerado al poeta bohemio riojano Armando Buscarini el «ángel custodio» de su vocación literaria.[19] En 2004, Juan Manuel de Prada inauguró los actos del I Centenario de Armando Buscarini organizado por la Universidad de La Rioja y dos años después firmó la introducción al libro Orgullo. Poesía (in)completa, que reúne la práctica totalidad de los versos de Buscarini.

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